
La llegada a las librerías españolas de “Escape”, de Rick Remender y Daniel Acuña, no solo nos ha traído el primer TPB de esta serie. Junto al tebeo se ha editado una auténtica golosina para los que gustan de poder disfrutar de páginas al máximo detalle: “Escape: El Arte de la Guerra”, donde nos espera un autentico festival plástico: nada más y nada menos que la primera grapa de la serie reproduciendo íntegramente cada página sin bocadillos, para poder disfrutar del arte de Acuña.
Editada por Norma en gran formato, 20,5 x 31,3 y en cartoné, las 48 páginas de este volumen albergan algo realmente especial. No solo para quienes hayan caído rendidos ante el primer TPB de la serie sino para cualquier fan de los cómics en general. En el caso de “Escape”, es imposible resistirse a este clásico instantáneo: una historia bélica con trasfondo humano pero protagonizada por perros antropomorfos, inspirada en la Segunda Guerra Mundial, donde el protagonista se verá atrapado en territorio enemigo.

Alejada de maniqueísmos, Remender planteó en “Escape” un guion lleno de matices y trasfondo humano. Un guion que, en manos de Acuña, se convirtió en un festival plástico donde el historietista aguileño ha dado lo mejor de su madurez artística. Tanto como narrador gráfico como por el arte vertido en cada viñeta, estas páginas “se leen solas”, pues Acuña despliega con su lápiz y colores el guion de forma efectiva en todo momento.
Para comprobarlo basta con recorrer estas páginas. Que igual pueden parecer “mudas” por la ausencia de texto, pero son muy elocuentes por todo lo que cuentan y desarrollan. El formato elegido además, hace que el disfrute sea mayor, pues no solo te mete de lleno en la historia, sino que permite contemplar con mayor detalle el arte de Acuña y sus habilidades con el lápiz y ese atractivo sentido para el color y la iluminación que posee. Ese que lo hace perfectamente identificable, al igual que su trazo, que con solo ver una página suya ya lo identificas. Señal de que Acuña ha conseguido llegar a ese lugar reservado solo a los más grandes.

Por eso este “Escape. El arte de la guerra” conviene degustarlo con el tiempo y atención que merece: para perderse en detalles, viñetas, gestos y ambientaciones. Para disfrutarlo, en definitiva. Junto a la grapa, un acertado texto de Remender, que explora los orígenes familiares del guion, y una entrevista a Acuña complementan el volumen. Como broche, un pequeño dosier de bocetos y estudios de personajes, sacados directamente del cuaderno de Daniel Acuña, donde podemos ver parte del proceso creativo de los personajes y de la cubierta de este ejemplar especial. Tan especial que puede que, cuando llegues a la última página, vuelvas al principio otra vez para volver a recorrer esta golosina gráfica.

Al fin y al cabo, aquí cada página importa, cuenta y deja huella, por el arte vertido en ellas. Disfrutémoslas en el gran formato que ofrece “Escape. El Arte de la Guerra”. Un volumen que, nada más abrirse, conquista por derecho un lugar destacado en cualquier tebeoteca de los sibaritas del noveno arte.
