
Javier Marquina sigue imparable en cuanto a su labor como guionista de cómics. A “Como salvar la industria del cómic… sin tener ni puta idea”, “Servet” y “La cábala Pinkerton. Nieve Roja”, sus últimas referencias, hay que añadirle el reciente “Dum Dum” realizado junto Jaime Infante. donde han llevado a las viñetas la biografía de Dum Dum Pacheco. También este mismo año, en Inuit Ediciones, ha aparecido “El Bárbaro”, donde Marquina se ha rodeado de un solvente equipo artístico formado por Daniel Tomás, Rafael Pérez, Arnau López, Carlo Romero y Xavi Juan.
El título no deja lugar a dudas sobre temática y personaje que protagoniza estas páginas: Conan, el bárbaro más célebre que llegó desde los pulps para pisotear las enjoyadas viñetas de la tierra. 2019 supuso la liberación de los derechos del personaje en Europa, siempre y cuando no se utilice el nombre; y eso sentó un precedente en el que los aficionados a la Espada y Brujería hemos podido disfrutar de joyas como “Sangre Bárbara”, épicas y brutales sagas como la que envuelve el “Barbarian King” tan italiano como español (véase sin ir más lejos “Yara”) o adaptaciones de los relatos clásicos de Robert Ervin Howard desde Francia, entre otras propuestas, mientras que en Estados Unidos parece consolidada la etapa en Titan Comics del personaje con la cabeceras clásicas «Conan, The Barbarian» y «Savage Sword of Conan«.

A esta lista se le ha de sumar “El Bárbaro”, pues éste es el particular homenaje a personaje y autor que realizan Marquina y compañía, compuesto por cuatro relatos en torno a Conan. Con ese aroma al clásico magazine del cimmerio. Si bien esto es algo más que una emulación o recreación. Algo que, si bien no cambiará la historia universal del personaje, está realizado con solvencia y cumple sobradamente las funciones de entretenimiento de buena factura.
Espada y Brujería. Es lo que baña las páginas junto a las tintas y masas de negro de cada página. De ahí parte Marquina para armar cuatro relatos que nos lleva a distintas facetas o aspectos del personaje. Comienza por el más clásico: “La Cripta”, en el que Daniel Tomás reviste la trama más “Weird Tale” de las que aparecen en el tebeo. Con buen rumbo esta historia nos lleva por parámetros clásicos del personaje, si bien los textos de Marquina le dan un aire nuevo a esta revisitación. Alejada voluntariamente de la prosa Howardiana, mucho más irreverente y “de vuelta de todo”, la voz que presta Marquina, más propia de su trayectoria como guionista que de la mitología de Conan, es lo que da razón de ser a esta “cripta” brutalmente dibujada por Daniel Tomás.

Tras el pasado llegamos al presente, con “El Museo”. Dibujada por Rafael Pérez, es quizá uno de los relatos más originales de este cómic, donde podemos ver los restos históricos de las civilizaciones de aquella edad no soñada en museos y universidades de nuestra época. En la misma línea fresca se sitúa “La Torre”, esta vez con dibujo de Arnau López («Gilgamesh«), que nos lleva a un escenario futurista y espacial en un relato que se construye en el sano equilibrio entre el homenaje a una de las historias más icónicas de Conan (“La Torre del Elefante”) y la frescura que presenta lo que Marquina tiene preparado en la recta final de la historia.
Cierra el tebeo “La Reina”, con arte de Carlo Romero y Xavi Juan, a modo de bonito epílogo y homenaje, no solo a un personaje en cuestión (que lo és) sino a un género: la espada y brujería. Esas son las armas de este “Bárbaro”, arropadas por tres pin ups a cargo de Carlo Romero, Rafael Pérez y Víctor Camacho. Con la rotulación de Beatriz Valls y el diseño maquetación de Héctor Marper. 96 páginas en rústica editadas por Inuit y distribuidas por ECC, con sabor a magazine salvaje,. Así se presenta «El Bárbaro«: dispuesto a batirse a cobre con cualquier título en las librerías que huelle con sus viñetas. ¡Por Crom!
