La madre de los hermanos Blood: Western cruel

“Mía es la venganza”

Son las palabras de Jon Blood, predicador en un pequeño pueblo de Texas. No sabía que ese iba a ser su último sermón, antes de morir asesinado por tres bandidos que secuestrarán a su mujer y dejarán a sus tres hijastros huérfanos. Pero ellos no se resignarán: irán en busca de su madre emprendiendo una árida odisea de desesperación en la que el destino no será una idílica Itaca, sino una cruda y gélida verdad. La que espera en ese territorio de frontera donde no hay más épica que la supervivencia y la ley del más fuerte….

Bajo esta premisa comienza su andadura “La madre de los hermanos Blood” (“The Blood brothers mother”). Editado en castellano por Norma, esta obra supone el retorno de una pareja artística que ya ha hizo historia en el cómic internacional con “100 Balas”. Si, Brian Azzarello y Eduardo Risso vuelven a “cabalgar juntos” en un proyecto alejado del sabor de serie negra de su obra más celebrada, pero con iguales resultados brillantes. Intentaremos explicarlos sin desvelar mucho de un relato que conviene ir conociendo mientras se avanza por su lectura.

Si algo ha caracterizado la carrera de Azzarello es que, cuanto más se aleje de lo superheróico, más interesantes son los resultados que ofrece. Especialmente en lo concerniente a serie negra. Y este western cruel comparte muchos parámetros y elementos del género criminal por excelencia. En él Azzarello ha desarrollado una trama árida y gélida: las peripecias de tres niños en medio del salvaje oeste buscando a su madre. En un entorno lleno de peligros, en el que si algo va mal, puede ir a peor. En contraste, la inocencia de los tres protagonistas, que se va desgarrando conforme el relato avanza entre forajidos, buscavidas, cazarecompensas, polvo del desierto y sangre.

A su lado, Eduardo Risso no solo se ha encargado del lápiz y tinta, también a encarado el color de la obra. En este caso con acuarelas, consiguiendo un resultado final más que atractivo. Que seduce en cada página por los colores elegidos y que refuerza y potencia cada trazo y figura. Cada mirada y paisaje desprenden así de un personal sello que hace de este cómic algo muy personal. Dejando poso en definitiva. Y algún reconocimiento también, pues Risso obtuvo un Eisner el año pasado por el color de esta obra. Premio más que merecido a la vista de lo plasmado en estas páginas.


Editado en Estados Unidos por DSTLRY en una serie de cuatro entregas, Norma nos lo presenta en formato unitario con traducción de Hernán Migoya. A lo largo de sus 224 páginas nos espera una cruel odisea en la que la infancia se diluye en la aridez desierto y la gélida crueldad humana. Es pues «La madre de los hermanos Blood» una historia de esperanza perdida. Un camino de búsqueda de unos huérfanos destinados a perder no solo la inocencia. Un western cruel. Un relato, en definitiva, a tener en cuenta.

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