Artificial: cuidado con lo que deseas

El título con el que bautizamos esta reseña es la premisa de partida del nuevo cómic de Maria Llovet que acaba de aparecer en castellano de la mano de Norma. No siempre satisfacer las apetencias de forma inmediata supone que sea lo que realmente se necesita. Es lo que va descubrir Clara, la protagonista de esta historia, cuando en plena crisis de pareja opte por probar “la experiencia romántica y sexual definitiva” que ofrece Date-X: proporcionar como amantes a androides dotados de inteligencia artificial.

De este modo, la falta de conexión con una persona de carne y hueso, la necesidad es cubierta por lo artificial, primando el deseo. Y de ahí parte esta atracción fatal, donde yacen soterradas muchas de las coyunturas asociadas a lo virtual tan propio de nuestra sociedad actual. Son esos los mimbres con los que Maria Llovet ha construido este solvente relato, entre lo sensual y lo intrigante, con un ritmo que invita a recorrer el camino de Clara. Uno que va a pasar del deseo al drama cuando “el amante perfecto” deje de serlo…


Este pues este cómic en un intenso viaje en el que el deseo y su reverso conviven. Donde pasamos del “romantasy” al suspense y drama de forma magistralmente efectiva. Sazonado, cuando es preciso, con sensuales toques “spicy” que elevan la intensidad de cada momento. Haciendo que el conjunto funcione sólidamente. Para ello es imprescindible que los tiempos narrativos funcionen en cada una de las páginas del relato y aquí lo hacen sobradamente. Como un flechazo.

Es este tebeo, en consecuencia, un autentico crush para quien se cruce con él. Cimentado en el trazo ágil de Maria Llovet, tan sensual como elegante cuando lo precisa la historia, como por el guion que se despliega, luciendo saber hacer en su recorrido. Potenciado, a su vez, por las acertadas composiciones de página que dotan del ritmo que precisa lo contado. Sirva de ejemplo el uso de páginas compuestas por viñetas rectangulares (a modo de pantalla) para que prestemos más detalle cuando las leamos (y el tiempo narrativo pueda ralentizarse). O la aparición de páginas de tres por tres viñetas que bien pueden servir para contextualizar de forma certera, bien para aumentar el ritmo. Esto, hábilmente mezclado con otras composiciones en las que se rompe esta disposición, hacen de este cómic un ejercicio notable de narración gráfica. Lleno de oficio. De los que invitan a continuar su lectura por la eficacia de su secuenciación.

Mientras tanto, la premisa de partida va creciendo con intensidad. Como una cita prometedora que va haciéndose más irresistible. De las que seducen y conquistan conforme van dejando entrever sus encantos mientras el «romance ideal» se puede tornar pesadilla. Una tan intensa como la atracción que despierta el haber encontrado el amante perfecto, aunque sea un androide. Pero la perfección no existe, por eso es “artificial”. Y de ello se nutre hábilmente esta “atracción fatal” para erigirse como un relato de una pieza. Puede parecer ligero en formas y trazo, pero es señal del solvente recorrido que muestra. Fluyendo como un cruce de miradas correspondidas…

Ya se sabe que no siempre lo que se desea es lo oportuno. Pero si es conveniente adentrarse en estas 112 páginas. Por la huella que dejan. Como un amante fugaz que solo ha mostrado sus mejores trucos al cruzarse contigo. Es lo que tiene este cómic, que aunque su título sea “Artificial”, lo que espera en sus adentros nace de lo lúcidamente orgánico. Como los mejores trucos de seducción.

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