El Baile del Vampiro: Inés 1994. Edición 25 aniversario. «Mordisco de realidad» sobrenatural en tres actos

Ines 1994 Texto 05

El éxito de la primera miniserie de “El Baile del Vampiro” situó a Sergio Bleda como uno de los autores nacionales a tener en cuenta del panorama nacional español de fin de siglo XX. Si bien Sergio ya llevaba casi una década entre lápices y pinceles, pues desde 1991 publicaba la tira cómica de “Los Saurios” en el semanario “Crónicas de Albacete”. También había consolidado su posición como dibujante de corte erótico para la extinta “Kiss comix” de La Cúpula, pero la publicación por parte de Planeta Agostini en la Línea Laberinto de su miniserie de no muertos ambientada en Barcelona hizo que su nivel de exposición aumentara hacia un público lector más amplio. No era para menos, aquella combinación de vampiros y bocados de realidad que fue “El Baile del Vampiro” dio mucho que hablar.

Y lo sigue dando. Pues esta obra ya ha conocido varias reediciones, la última el pasado año para celebrar su veinticinco aniversario. No solo eso, sino que Sergio ha vuelto a “bailar” con sus criaturas desde la espléndida madurez artística que ya atesoran sus lápices y pinceles. Ahí están “Redes” y “Ruina Motium”, creados entre 2020 y 2021, demostrando que su saga no solo está vigente más allá de ejercicios nostálgicos, sino que se amplía con solventes nuevos relatos. A los cuales se sumará “Vínculos” ,actualmente en proceso de preparación.

Ines 1994 Texto 03

Además de nuevos “bailes”, Sergio desempolvo estos años la serie original para celebrar sus primeros 25 años. Una conmemoración que contó con el beneplácito de su público a través de una campaña de crowfunding, permitiendo a Jacob, Inés, Ana y al Vampiro Blanco celebrar su cuarto de siglo haciendo gala de su buena forma conceptual. Y es que este tebeo, como un vampiro, no envejece: sigue teniendo afilados sus colmillos. Como si desde la primera noche que se hubiera bañado de tinta (o sangre) no hubiera pasado el tiempo. Algo similar ocurre con la secuela que hoy nos ocupa: “Inés 1994”, el one-shot que publicó la Línea Laberinto en 1999 y que servía a Sergio para ahondar en uno de sus personajes favoritos de la saga: Inés.

“Cuando acabé la serie original me di cuenta de que si alguno de ellos merecía desarrollarse más en profundidad esa tenía que ser Inés. El problema es que, bueno, que estaba muerta. Así que como no podía contar nada sobre su futuro me puse a explorar su pasado”

Así nos lo contó Sergio en la entrevista que nos concedió cuando se inició la campaña de crowfunding de esta edición que ya esta una realidad palpable. Eso es lo que nos espera en esta historia, que va más allá de los tópicos típicos en torno a los no muertos, pues Sergio ahondando en el pasado de Inés fue mucho más ambicioso, conjugando elementos sobrenaturales con otros costumbristas en el relato que ideó. Así se nos presenta la vida de la adolescente que fue Inés en Albacete (que tiene una acertada y notable presencia en el tebeo) con sus debilidades y anhelos. En esa época vital donde todo bulle y, a la vez, todo está por vivir. Ese es el personaje que nos espera aquí, con las ganas de realizar los sueños de cualquier joven que quiere llevarse la vida por delante, tan real en su caracterización literaria como expresiva en el trazo y estilo que ya tenía Sergio.

Ines 1994 Texto 02


Ese, y no otro, es el pilar donde se sustenta este tebeo: un personaje rotundo, creíble, pegado al suelo, aunque sea un vampiro. Que traspira veracidad en cada viñeta que aparece. En torno a ella, Sergio edificó un “slice of life” vampírico en tres actos. Con guiños más que suficientes para enriquecer la saga en su conjunto, pero también con la habilidad y acierto de dotar a «Inés 1994» de la entidad propia para no ser solo un apéndice, sino un tebeo que funciona de forma autónoma para quien se acerque a sus páginas.

Veinte años no es nada” cantaba Carlos Gardel en “Volver”. Veinticinco, en el caso de «Inés 1994», tampoco. Más allá de las referencias contextuales de la época, que sitúan muy bien el momento histórico del tebeo, estamos ante un cómic de los que alcanzan la categoría de atemporal. En estos cinco lustros “Inés” se puede considerar por derecho propio un clásico de culto del tebeo “made in Spain”. Cuando volvemos a él, descubrimos que lo que perdura en sus páginas es la fuerza de lo que cuenta, sin más huella que la de la clase y estilo que aplicó Sergio en su realización. Ni más ni menos. No todos los tebeos logran pasar la prueba del paso del tiempo. Muchos envejecen de forma acelerada al ser hijos de modas pretéritas; otros quedan obsoletos por lo coyuntural de sus planteamientos. No es el caso de “Inés”, porque nunca se adscribió a ninguna moda ni coyuntura. Solo se realizó desde la pretensión de plasmar una buena historia. Y eso es lo que sigue siendo y lo que la hace inmutable a modas que vienen y van.

Ines 1994 Texto 01

Por eso “Inés 1994” sigue teniendo la vitalidad y fuerzas en las tintas y los encuadres de sus páginas. Unas páginas que Sergio se ha ocupado para esta edición, manteniendo el espíritu del tebeo original. Con alguna excepción de algún leve cambio en alguna viñeta, el tebeo mantiene el espíritu y esencia con que fue concebido en 1999. La excepción es la rotulación, que si que Sergio la ha vuelto a llevar a cabo para la ocasión.

Además de la historia original, esta edición incluye notas del propio autor sobre aspectos curiosos de la obra, explicando referencias y cuestiones de interés. Otro extra que pone en valor es “Inés se divierte”, las tres páginas que Sergio preparó para presentar el proyecto a Planeta en 1997 protagonizadas por la vampira albaceteña, que sirvieron para que la editorial barcelonesa le diera luz verde a este proyecto.

Ines 1994 Texto 04


Mención aparte merece la portada de esta edición, una nueva ilustración que ha llevado a cabo Sergio inspirada en una excelente fotografía de Javier Cuevas a la modelo Iryna sun , con una composición y juego de luz y sombras soberbios. Solo por esa portada ya vale tener este tebeo. Tal es su fuerza. A la altura sin duda, del pequeño clásico de culto que contiene en sus adentros. Uno que, a finales del siglo XX, amplió un baile vampírico con la mayor profundidad dramática de uno de sus personajes icónicos: «Inés 1994«.

Deja un comentario