
En la cotidianidad frenética de las jornadas escolares, hay un momento sagrado que todos esperan con ansia: ¡el recreo! Ese glorioso paréntesis en el día donde los niños son liberados, como caballos desbocados, hacia el patio de recreo. Este intervalo de tiempo, que podría describirse como una combinación de alivio para los profesores y una explosión de energía para los alumnos, merece una mirada detallada y, por supuesto, un toque de humor. Así se muestra en “Legendario”, el tebeo de Miguel Ángel López González , conocido como «El Hematocrítico«, y Albert Monteys recopila las historias de “Las Leyendas del Recreo”.
Imagínate este escenario: campana de recreo suena, y de repente, los pasillos de la escuela se convierten en una estampida de niños emocionados. Es como si soltaran a un grupo de chimpancés en un parque de diversiones. Las mochilas vuelan, y las caras de los profesores reflejan una mezcla de alivio y temor. Pero, ¿qué hace que estos 30 minutos sean tan épicos? El patio de recreo es un territorio mágico, donde los niños se convierten en aventureros intrépidos, conquistadores del tobogán y maestros del arte del columpio. Es el único lugar donde un niño puede convertirse en rey de su propio castillo de arena o en la reina del mundo de las cuerdas para saltar. El recreo no es solo un descanso; es una odisea llena de risas, carreras y ese inevitable y misterioso olor a crayones que parece impregnar el aire. El recreo es un terreno fértil para la creatividad infantil. Los niños y niñas, liberados de las restricciones de las lecciones formales, transforman el patio en un escenario improvisado. Desde juegos de persecución que desafían las leyes de la física hasta elaboradas historias de aventuras que podrían rivalizar con las mejores novelas de fantasía, la creatividad desatada en el recreo es un testimonio del ingenio inherente a la niñez. Detalles que se van reflejando a medida que avanzamos en las páginas del tebeo. En el terreno del recreo, la imaginación se convierte en la moneda de curso legal. Los niños y niñas crean mundos mágicos donde las diferencias desaparecen y la diversidad se celebra. Exploran juegos que actúan como catalizadores para romper barreras sociales, permitiendo que los niños se vean a sí mismos y a sus compañeros de una manera completamente nueva.

Así se pueden comprobar en los guiones que realizó Miguel Ángel López González, El Hematocrítico, para esta serie, que contagián ilusión y querencia por los libros ilustrados. Cuenta la leyenda que la colección “Leyendas del Recreo” nació en un recreo. El Hematocritico, que por aquellos tiempos era profesor en un colegio de A Coruña descubrió que un grupo de chavales de quinto de primaria habían montado su propia editorial, “Comics la Ola”. Tenían colecciones distintas con las aventuras de diferente indole. De ahí surgió la idea de hacer un comic con todas esas posibles aventuras. Se nota que era un lector voraz de tebeo por las referencias que usa en estas historias. Cuando comenzó esta aventura no había escrito guiones para comics. Había escrito un buen puñado de cuentos como “Feliz Feroz”, “Agente Ricitos” o “Rapunzel con piojos”. Pero lo de escribir comics era arena de otro costal. Si bien con «las Leyendas del Recreo» comenzó en el noveno arte y con muy buen pie.
En lo gráfico, Albert Monteys ( !Universo!, «Calavera Lunar» o «Matadero Cinco») con su trazo limpio y detallado trasladó el guion a viñetas y páginas con una paleta de colores vibrante, creando un estilo visualmente atractivo y, al mismo tiempo, efectivo para transmitir historias complejas. Este dibujante se destaca por su habilidad para adaptar su estilo a la narrativa que está contando, lo que le permite explorar géneros desde la ciencia ficción hasta la sátira política. En las ingeniosas viñetas de «Leyendas del recreo», éste se convierte en un escenario de caos hilarante y camaradería traviesa. Los niños, caricaturizados con proporciones exageradas y expresiones faciales cómicas, protagonizan situaciones desternillantes que capturan la esencia del recreo escolar.

Esta edición que recopila las cuatro entregas de “Leyendas del Recreo” publicados por Editorial Anaya entre 2020 y 2022. Tenemos “La media hora de los héroes”, “Campeones del mundo”, “Viaje por patios infinitos” y “Conspiración en la sombra”. Ahora en este libro llamado “Legendario” la misma editorial vuelve a poner en el mercado esta obra con 256 páginas, cada uno de ellos es una historia totalmente autoconclusiva. En última instancia, «Legendario» no solo es un cómic pensado para jóvenes lectores, sino una joya que trasciende generaciones y niveles de experiencia en el mundo del cómic. La sabia elección de una sola viñeta por página y diálogos concisos facilita la inmersión tanto para aquellos que dan sus primeros pasos en este fascinante medio como para los lectores veteranos.
Acabo estas líneas con un recuerdo para Miguel Ángel López González, el Hematocrítico, que falleció el pasado 27 de noviembre. El Hematocrítico era una de las personas que hacían las redes sociales un lugar mejor. En la memoria, llevaré consigo la chispa de su humor, la calidez de su espíritu y la inspiración que brindaba para encontrar lo bueno ,incluso en los momentos más duros. Sirvan estas líneas como un pequeño homenaje y reconocimiento a su figura y obra.
