Geografía e Historieta: Humano ingenio

No hay más que consultar las noticias diarias para ver que el cambio tecnológico es una constante diaria. No siempre para bien. Baste ver estos últimos días a muchos ejecutivos de compañías que desarrollan Inteligencias artificiales haciendo declaraciones sobre los peligros potenciales de lo que tienen entre manos. Por otro lado, no se dejan de oír algún que otro rebuzno manteniendo que, en esta competición tecnológica, lo importante es ser el primero en la carrera.

Ese es el paisaje que compone el mundo que vivimos, con una revolución tecnológica en la que las máquinas pueden ser determinantes en materias de seguridad y hacer cualquier trabajo intelectual reservado anteriormente a empleos de alta cualificación. Cuestiones que, por cierto, han servido para crear algunas de las mejores ficciones del celuloide (2001, Matrix o Terminator) que explotaron esas vías argumentales. Aparte de ese extremo, quedan otras cuestiones por el aire, como la capacidad de generar artificalmente textos, dibujos y cualquier tipo de expresión tanto artística como técnica. Pero esa generación no  viene de la nada, sino de lo que ya está expuesto en internet, que es donde se nutre la Inteligencia Artificial para elaborar lo que hace. No crea nada original, sino que compone sucedáneos con «un poco de aquí y otro de allá». Da igual que ese material tenga derechos de autor, la IA lo asimila, copia o plagia para crear su pastiche. Ni que decir tiene advertir como queda la propiedad intelectual al respecto. Tan dañada, también, como el rigor de muchas de estas “creaciones” si hablamos de textos científicos o de información general. Pues, en ocasiones, de tanto copiar, la información se diluye y comienzan las distorsiones. Ya sean interesadas (que de todo hay en este campo de propaganda que es internet) o meramente derivadas de hacer las cosas simplemente copiando y pegando. Dicho lo cual, me viene a la mente que no hace mucho a los estudiantes se les reprobaba si hacían un trabajo “copiando y pegando” de recursos obtenidos de internet y ahora, paradójicamente, muchos aplauden como un mono con platillos a los softwares que lo hacen de forma masiva.

Puede que, en breve, cada vez sea más difícil encontrar el rigor en las redes. También puede darse en lo artístico, aunque desde aquí seguimos confiando en el valor humano, pues esa es la única pieza importante para crear algo original: la creatividad humana. Imperfecta pero única. Con ingenio e intuición. La que verdaderamente ha marcado la diferencia la diferencia en todos los campos de conocimiento y expresión humana a lo largo de la historia. La que hace, en definitiva, de un objeto cultural un bien apreciable. Y eso es lo que hace, a cualquier novela, texto científico, película, canción, pintura, obra de teatro, concierto, poema, cómics o cualquier otra creación artística merecedora de nuestra atención. Y es que la vida es demasiado corta para perderla en pastiches creados por máquinas. Igual en unas décadas será más difícil distinguir entre lo que es humano y lo que es artificial, pero por suerte aún podemos hacerlo. Como con el tebeo que hoy nos ocupa: “Geografía e Historieta”, de Fran Toro y Juaco Vizuete, que en breve llegará a las librerías de la mano de Grafito Editorial.

En “Geografía e historieta” nos esperan un buen puñado de relatos históricos, no siempre ciertos. Relatos que, a modo de muchas respuestas típicas de IA, mezclan “churras con merinas”. Solo que en este caso el ingenio humano determina el resultado. La excusa o hilo conductor es la premisa que vertebra el tebeo: en un futuro el acceso digital a la historia está distorsionado por varios textos que han sido cebados por IA’s desvirtuando la esencia de su información, mezclando hechos contrastados con rumores y disparates. En ese contexto se elaborará una enciclopedia donde cada entrada será revisada por humanos, becarios en este caso, para poder distinguir lo cierto de lo falso.

Muchos de esos casos, ciertos o no, son los expuestos a lo largo del cómic. Algunos graciosos, otros delirantes. Incluso los hay sombríos o melancólicos. Pero todos poseen un rasgo común: están llenos de humano ingenio. Ese que los distingue del resto por el sello personal de sus autores. Así, lo real y lo inventado se dan la mano en este divertido tebeo que no deja indiferente. Prueba de ello es que “Geografía e Historieta” obtuvo el Premio “Josep Sanchis Grau” de cómic de los XLIII Premios Literarios “Ciutat de València” y Grafito lo editará el próximo mes de octubre, estando ya abierta una jugosa campaña de preventa para quien esté interesado en esta buena dosis ingenio humano en viñetas. Y eso, ante el disparate artificial que se avecina, siempre es de agradecer.  

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