Marvel Premiere. X Vidas/Muertes de Lobezno: pasado y presente

Lobezno lleva tantos años muriendo, resucitando, perdiendo la memoria, recuperándola, volviéndola a perder y metiéndose en problemas que uno empieza a sospechar que su verdadero poder mutante no son las garras ni el factor curativo, sino la capacidad de sobrevivir a cualquier guionista con ganas de complicarle la existencia. Y cuando parecía que ya habíamos visto absolutamente todo lo que se podía hacer con Logan, llega Benjamin Percy y decide que lo que necesita el canadiense es viajar por el tiempo para morir todavía más. Porque una cosa es tener una vida complicada y otra muy distinta es tener que vigilar tus propias vidas para evitar que se conviertan en muertes.

Eso es, básicamente, este Marvel Premiere llamado «X Vidas / X Muertes de Lobezno», un tomo que recopila las dos miniseries de diez números en total que forman este peculiar rompecabezas mutante. Dos historias que se leen entrelazadas y que, siguiendo la tradición de los grandes acontecimientos mutantes modernos, vienen con viajes temporales, paradojas, múltiples versiones de los personajes, conspiraciones, Jean Grey, Dientes de Sable, Arkady Rossovich (Rojo Omega), Mística, Moira MacTaggert, Krakoa y una cantidad de información suficiente como para que el lector que se haya despistado durante un par de colecciones empiece a mirar al vacío preguntándose en qué momento se perdió.

La idea de Percy tiene bastante gracia. El futuro de los mutantes depende del pasado y Lobezno tiene que recorrer diferentes momentos de su existencia para impedir la muerte de una figura fundamental para la historia mutante. ¿Quién mejor para hacerlo que un tipo que ha pasado buena parte de su vida metiéndose en todas las guerras, conspiraciones y desgracias disponibles? Logan se convierte así en una especie de servicio de mantenimiento temporal. Viaja al pasado, aparece en otra época, reparte unas cuantas galletas con adamántium y vuelve a desaparecer. Y cuando parece que la cosa no puede complicarse más, resulta que no estamos viendo solamente una historia sobre las vidas de Lobezno, sino también sobre sus muertes. Porque claro, una sola miniserie habría sido demasiado sencillo.

«X Vidas de Lobezno» se centra en el recorrido temporal de Logan y aprovecha para visitar diferentes etapas de su larguísima existencia. Tenemos al Lobezno joven, al guerrero, al samurái, al miembro de la Patrulla X y a otras versiones del personaje que sirven para recordar que, después de tantos años, resulta prácticamente imposible contar una historia de Logan sin tropezar con alguna de sus innumerables encarnaciones. Es como abrir un álbum de fotos familiar en el que en todas las fotografías aparece el mismo señor con cara de pocos amigos y garras saliéndole de las manos. La excusa argumental permite además recuperar diferentes momentos de la historia mutante y colocar a Lobezno en situaciones que mezclan acción, espionaje y ciencia ficción. Charles Xavier y sus antepasados tienen un papel importante, mientras que Rojo Omega aparece dispuesto a demostrar que incluso después de décadas sigue teniendo un talento especial para convertir cualquier situación en un enorme problema. Y, por supuesto, Logan hace lo que mejor sabe hacer: recibir golpes, levantarse y volver a recibir más golpes.

La otra mitad del invento, X Muertes de Lobezno, se mete de lleno en las consecuencias de lo ocurrido en Inferno y en la situación de Moira MacTaggert. Y aquí Percy cambia el enfoque para introducir una trama mucho más relacionada con Krakoa, la situación de Moira y el futuro de los mutantes. De paso aparecen personajes relacionados directamente con Logan, como Laura y Daken, porque si hay algo que nunca sobra en una historia de Lobezno es un familiar cabreado.

Benjamin Percy se las apaña bastante bien para que el conjunto resulte dinámico. El guion no se pierde demasiado en explicaciones innecesarias y apuesta claramente por la acción y el espectáculo. No estamos ante una historia que quiera sentarse tranquilamente a tomar un café y filosofar sobre el sentido de la existencia de Lobezno. Aquí las cosas pasan deprisa, los personajes corren, pelean, viajan por el tiempo, descubren conspiraciones y, cuando parece que todo empieza a aclararse, aparece otra pieza del rompecabezas para recordarnos que todavía queda bastante por delante. Y eso tiene mérito, porque con semejante cantidad de conceptos era muy fácil acabar escribiendo una novela de instrucciones para entender Krakoa.

También es cierto que esta historia funciona mucho mejor si el lector viene con los deberes hechos. Percy no está precisamente interesado en coger de la mano al recién llegado y explicarle durante diez páginas quién es Moira, qué ha pasado con Krakoa o por qué todo el mundo está tan nervioso. Si has seguido la etapa de Jonathan Hickman, conoces los acontecimientos de Dinastía de X, Potencias de X e Inferno y tienes cierta familiaridad con el universo mutante, probablemente disfrutarás bastante más del viaje. Si no es así, enhorabuena: acabas de comprar un billete de primera clase hacia la confusión. Porque X Vidas / X Muertes de Lobezno tiene esa característica tan habitual de los eventos mutantes modernos. Sobre el papel está contando algo importante, pero para comprender por qué es importante necesitas haber leído previamente un montón de cosas que también eran importantes.

En el apartado gráfico tenemos a Joshua Cassara y Federico Vicentini, que se reparten el trabajo y consiguen que semejante desfile temporal no se convierta en un catálogo de personajes con cara de estar esperando el autobús. Ambos ofrecen un dibujo especialmente apropiado para una historia que necesita velocidad, violencia y espectáculo. Las escenas de acción tienen fuerza y las numerosas splash pages permiten que Lobezno pueda lucirse como manda la tradición: con las garras fuera, la ropa hecha polvo y una expresión facial que parece decir que alguien va a acabar atravesado contra una pared. El color de Dijjo Lima y Frank Martin ayuda además a diferenciar situaciones y épocas, dando al conjunto un acabado visual potente. Y eso es importante porque, cuando empiezas a viajar constantemente entre pasado, presente, futuro y posibles realidades, cualquier ayuda para saber dónde narices estás resulta bienvenida.

La edición de Panini Comics, con traducción de Uriel López, además de incluir los cinco números de cada serie «X Lives of Wolverine» y «X Deaths of Wolverine«, nos ofrece una introducción de Pedro Monje y multitud de portadas alternativas realizadas por Jorge Molina, Peach Momoko, Jesús Saiz, Iban Coello, Mark Brooks, Jen Bartel o Kevin Eastman entre muchos más.

«X Vidas / X Muertes de Lobezno» no te hará pensar ni olvidar las grandes historias protagonizadas por el personaje, pero sí ofrece una aventura entretenida, espectacular y bastante ambiciosa. En estas viñetas tenemos un buen espectáculo mutante, cargado de acción, viajes temporales, personajes conocidos y suficientes giros como para que el lector tenga que mantener las neuronas en funcionamiento. Y aunque la trama puede resultar algo aparatosa y exige conocer bastante bien el contexto, el conjunto funciona como una pieza entretenida dentro de la gigantesca maquinaria mutante. Eso sí, después de leerlo queda una duda inevitable: ¿cuántas vidas le quedan realmente a Lobezno? Probablemente ninguna. Pero dadle cinco minutos y seguro que aparece otra.

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