Colt & Coal: la cruel aridez de la explotación

El nuevo continente americano supuso para muchos europeos una tierra de oportunidades para medrar. Sin opciones en el viejo continente, grandes masas de población cruzaron el Atlántico en busca de una vida mejor. Yacimientos de minerales, tierras por cultivar, ganadería por explotar y las expediciones comerciales podían suponer una garantía de supervivencia. Del mismo modo, la actividad económica trasladada a América supuso, como no podía ser de otra manera, reproducir los patrones de las relaciones económico sociales europeas, con la pertinente división entre clases y una jerarquía en prelación a los recursos disponibles de cada cual.

Trasplantados los roles, en muchas explotaciones mineras, no era difícil que surgieran recelos entre propietarios y empleados. Incluso entre los diferentes niveles de responsabilidad, los asalariados tomaban partido. No eran las mejores condiciones laborales las de los mineros, ni los mejores modos y formas los utilizados por los titulares de la explotación y sus lugartenientes. Era pues, cuestión de tiempo, que los roces saltaran ante la aridez de las relaciones laborales establecidas. Constante que se ha repetido a lo largo de la historia de ese animal llamado hombre y que no deja de ser, como bien dijo Thomas Hobbes, un lobo para su propia especie.

De ese germen nace “Colt & Coal”. Una suerte de western social obra de Vincent Brugeas y Mr. Fab que acaba de editar Cartem para el mercado español. Un tebeo que bebe del mismo modo del “Germinal” de Emile Zola que de los relatos de frontera donde germinó el mito norteamericano más genuino.

Esos son los dos parámetros sobre los que se asienta esta historia cuya tensión va creciendo a cada página. Comenzando con el asesinato del capataz de una mina situada en Newcastle, condado de Wyoming. Ese punto de partida sirve para reconstruir las relaciones sociales entre los mineros y la propiedad de la explotación. Frente a ellos, el Sheriff de la población, que ha de llevar a cabo el esclarecimiento del crimen en un contexto en el que su posición viene condicionada por los intereses económicos de quien tiene el poder.

Brugeas traza así el argumento en el que no hay bien ni mal. Solo intereses y poder. Donde un asesinato puede conllevar a buscar al culpable, pero también ser utilizado para encontrar chivos expiatorios que sirvan para mantener el status quo. Donde quien tiene que resolver un crimen se sabe peón de los poderosos. Donde la aridez de las relaciones económicas es mucho más áspera que las condiciones del desierto. Por el camino quedan cuestiones de fondo de gran calado, como son la lucha de clases, los prejuicios, la explotación desmedida, y la necesidad que prima sobre lo que es justo. De fondo, el recelo va creciendo y erosionando la convivencia. Donde las ambiciones de una parte y la supervivencia de la otra van a llevar al desastre. No hay aquí redención, solo beneficio propio de uno y resistencia de otros mientras una venganza es llevada a cabo.


Todo eso viene bien definido tanto en el sobrio guion de Brugeas como en las páginas que ha llevado a término Fabrice Meddour, más conocido como Mr. Fab. Desde lo sobrio, Mr Fab nos mete de lleno en este western social, con viñetas tan elocuentes como contundentes, con primeros planos de esa tierra aún inhóspita que comenzaba a ser explotada por el hombre, con expresiones faciales que refuerzan el estatus de cada uno de los personajes que conforman el reparto. Con todos esos elementos se arma y dibuja este tebeo notable, donde además Mr Fab aprovecha las posiblidades que le otorga la paleta de colores que utilizar para reforzar lo contado, como un catalizador cromático que amplifica e intensifica este relato de una pieza.


Así se erige “Colt & Coal” en el mercado español. Una obra que fue publicada originalmente por Glénat en el mercado franco belga y que ha sido estrenada en castellano con la traducción de Inés Sanchez Mesonero. El resultado: 72 impecables impecables que dejan huella y poso. Como si hubieras pasado una temporada en un pueblo en lo más perdido del desierto. Donde no hay más ley que el dinero y las condiciones materiales son tan ásperas como inhóspito el entorno. Todo eso está en este relato de una pieza donde no hay héroes ni justicia, solo intereses, instinto de supervivencia y una venganza soterrada.

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