Mycelium Wassonii: el lisérgico descubrimiento de la psilocibina

Presente en mas de dos centenares de especies de hongos, la psilocibina es un alcaloide triptamínico que, ingerido, actúa sobre el sistema nervioso alterando los estados de percepción y el sistema nervioso. Es el responsable de que muchos hongos se hayan usado a lo largo de la historia para fines medicinales o chamánicos. Fue llevado al gran público cuando Robert Gordon Wasson publicó en 1957 un artículo el la revista «Life» donde describió su experiencia tras haberlos probados en una ceremonia tradicional mexicana. Ese fue el punto de partida de que se extendiera el uso de los hongos psicodélicos por la cultura occidental.

Antes de que los viajes lisérgicos se convirtieran en una característica contracultural de la juventud norteamericana de los años sesenta, está el descubrimiento de esas propiedades naturales de muchas setas. Realizado por Robert Gordon y Valentina Pablovna Wasson en el siglo XX, auténticos pioneros en la divulgación de los viajes psicodélicos, su historia merecía ser contada y eso es lo que ha hecho Brian Blomerth con “Mycelium Wassonii”.

Editado en castellano por Reservoir Books, este cómic es mucho más que una narración lineal de la investigación llevada por el matrimonio Wasson. Tenemos los hechos más significativos de su historia, ordenanos cronológicamente, pero el tebeo apunta a algo más rico y complejo. Tanto en lo argumental, bien sazonado de componentes cercanos al dibujo científico que describe las especies de hongos, como en lo conceptual, por la sensación lisérgica plasmada en muchas de sus viñetas.


Viñetas que, dicho sea de paso, en muchos casos son a doble página, consiguiendo un mayor efecto gráfico y conceptual. Ese es el viaje que ha propuesto Brian Blomerth en este autentico tratado de descubrimiento micológico. Un recorrido empírico que va de lo místico a lo científico, que se apoya en los saberes de los márgenes y se entronca en los usos que se ha dado al consumo de setas a lo largo de los siglos.

Por eso este relato es mucho más que una historia. Es una experiencia, un viaje. Por la percepción sugerida en cada uno de los estados alterados de percepción que se muestran. Por la sencillez con que se plasma lo complejo, por la fluidez con la que nos permite mirar la realidad alterada, por la implicación científica que conlleva y por el camino de investigación y descubrimiento que supuso la vida de Robert Gordon y Valentina Pablovna Wasson.

Traducido por Montserrat Meneses Vilar, las 224 páginas de «Mycelium Wassonii» fluyen con un halo orgánicamente natural, que va atrapando a quien se sumerge en su viaje. Uno tan sólido en lo conceptual como adictivo en lo plástico, haciendo de esta experiencia un viaje enriquecedor que vale la pena emprender.

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