Lucky Luke Integral 3: Años dorados

Cuando en ocasiones se da con una asociación frutífera, suele ocurrir que todo comienza a fluir de forma natural, dando frutos que, de la misma manera que se crean se disfrutan. Algo de esto se percibe en la ruta que tomó Lucky Luke en el primer tercio de la década de los sesenta del siglo XX. Arropado por el excelente trazo de su creador, Morris, y del ingenio de René Goscinny.

Son los años que se recogen en “Lucky Luke Integral 3”, recién editado por Norma. Un volumen que comprende aventuras tan significativas del personaje como “Billy el niño” (“Billy The Kid”), “Las Colinas Negras” (“Les Collines Noires”), “Los Dalton en la ventisca” (“Les Dalton dans le Blizzard”), “Los Dalton cabalgan de nuevo” (“Les Dalton courent Toujours”) y “La Caravana” (“La Caravane”).

Cada uno de estos álbumes tienen su peso y entidad por separado. Y quizá sean parte de las razones de porqué Lucky Luke sea el personaje que hoy todos conocemos. Ya con una vigencia atemporal, porque además estas historias siguen manteniendo todas sus bazas intactas. Aquellas que dejó con excelente humor y resuelto ingenio Rene Goscinny en sus guiones, plasmados con elegancia por un Morris en estado de gracia.

Ese ritmo argumental, excelentemente trasladado a las viñetas, es el sello de la asociación de Morris y Goscinny. Mezclando parodia, gags y detalles de trasfondo histórico, hicieron cabalgar a Lucky Luke de forma sólida hasta convertirlo en el que quizá sea el mejor cómic de humor ambientado en el salvaje oeste. Introduciendo personajes legendarios, como “Billy el niño”, en una aventura en la que se aprovecha tanto ese mito como se saca partido cómico de el.

También subvirtiendo los estándares del western, como es el caso de “Las colinas negras”, donde muchos de los parámetros del género aparecen trastocados por un Goscinny en estado de gracia y Morris brinda páginas que siguen manteniendo intacta la brillantez de lo plasmado.

Del mismo modo que cuando vuelven los Dalton a escena, en esta ocasión con dos aventuras (“Los Dalton en la ventisca” y “Los Dalton cabalgan de nuevo”), es un hecho siempre bienvenido. No por la reiteración de que vuelvan los cuatro hermanos a enfrentarse a Lucky Luke, sino por todo el juego que les supieron sacar Goscinny y Morris. Tanto en lo conceptual como en lo artístico, sin estos villanos no puede entenderse la grandeza de Lucky Luke.


Cierra el volumen una de las muchas joyas que dejó la colaboración de Morris y Goscinny: “La Caravana”, un tebeo de muchos quilates donde el elenco de personajes solidifica un relato en el que el humor y el ingenio conviven con esos excelentes parajes dibujados por Morris, tan representativos como cada uno de los rostros de los participantes en el relato.

De todo ello se nutre este excelente “Lucky Luke Integral 3”, traducido por Daniel Cortés al castellano y que viene precedido por un excelente texto de Jorge García. 256 sólidas páginas que nos sumergen en uno de los mejores periodos del cowboy más rápido que su propia sombra. Son los años dorados del personaje y las razones de que a día de hoy sea uno de los iconos del cómic franco belga. Unas razones tan vigentes como el día que vieron la luz por vez primera estas páginas, que siguen divirtiendo y arrancando carcajadas con la misma efectividad del primer día.

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