
Poco a poco, y a base de tebeos que calan hondo, Keum Suk Gendry-Kim se ha hecho un hueco en el panorama internacional. A la laureada “Hierba”, le siguió “La Espera”. Dos piezas de alta carga dramática retratando algunas de las consecuencias de las guerras sufridas en Corea en en siglo XX, tratadas con una cercanía y sensibilidad sinigual. Con ellas se dio a conocer al gran público una voz propia, gráfica y literaria. Una cercana capaz de afrontar cualquier tema con sensibilidad, pero sin voluntad de esconder ni esquivar lo más espinoso que traten las historias que relata. Con el mismo espíritu afrontó “Mañana será otro día” o el cómic que hoy nos ocupa: “Perros”.
Publicado en 2024 en castellano por Reservoir Books, “Perros” (“개”) se construye a partir de vivencias personales de la autora con sus mascotas. Un material de primera mano que sirve a Keum Suk Gendry-Kim para ahondar en los vínculos que desarrollamos los seres humanos. En el cómic nos encontramos a una pareja en la que, para que el marido salga de la melancolía provocada por la muerte de su abuela, su mujer adoptará un cachorro. Eso despertará en ella, que no pensaba en principio en tener mascotas, una serie de sentimientos hacia el pequeño animal que acompaña día tras día al matrimonio.

Además de ese vínculo, la pareja adoptará otros perros a lo largo del volumen, formando así un hogar. Uno que se nos muestra desde lo íntimo y cercano, pero desarrollando un relato que se antoja universal. Del mismo modo, retrata una época no tan lejana de la Corea del Sur rural, donde no hace tanto se criaban perros para consumo humano. Ese constraste se pone de relieve en estas páginas de forma tan nítida como inquietante. Pues quienes mantienen esas costumbres no dejan de ser vecinos corrientes. Hecho a todas luces significativo y que Keum Suk Gendry-Kim lo retrata con claridad. Sin aspavientos, simplemente mostrando una realidad que puede que aun persista de forma marginal, pero que, sin duda “es”.
Mientras tanto, diferentes perros pasaran por estas páginas. Unos llegaran para quedarse, siendo nuevos miembros de la familia. Otros tendrán una presencia más pasajera, fruto de ese entorno en el que viven y condiciona sus caninas vidas. En el centro, la voz de la autora, testigo de los vínculos que está desarrollando con sus mascotas y de la suerte (no tan buena) que corren muchos perros sin hogar. En esa amalgama de sentimientos reside la fuerza de este tebeo. Una fuerza que Keum Suk Gendry-Kim ha sabido domar en estas páginas, edificando una propuesta tan consistente en fondo como (aparentemente) delicada en formas.

Publicado en castellano por Reservoir Books con traducción de Joo Hasun, “Perros” se erige así como una lectura que conmueve desde la serenidad. Donde la elegancia y sobriedad gráfica se entrelaza con un guion robusto. Como caricias plásticas con algo que contar, transmitir y conmover.
