
Las cosas han cambiado en el Imperio Romano en el año 24 d.C. Cayo Julio César Augusto ha muerto dejando el legado de los 41 años de liderazgo una vez instaurado el Imperio. La Pax Romana, o Pax Augusta, quedó empañada por las derrotas de las legiones contra los bárbaros del Norte. Los cuales se cobraron tres águilas, una por cada estandarte de cada legión derrotada. El causante de la misma, ha sido un hijo adoptivo de Roma, querusco de sangre, pero educado en la ciudad eterna. Ha sabido conspirar para asestar la daga de la traición al Imperio en el momento preciso, trayendo consigo una de las derrotas más humillantes a la mayor potencia del mundo clásico.
Ese es el momento del que parte el sexto volumen de que parte el sexto volumen de “Las Águilas de Roma”, de Enrico Marini, editado en castellano por Norma. Tras un periodo ocupándose en otros proyectos (como “Noir Burlesque” y “Batman El príncipe oscuro”), Marini retornó a su péplum en viñetas en 2023 con una vitalidad creativa notable. Si con el libro V cerraba de alguna manera un ciclo, en su continuación abre el siguiente con mayor vigor creativo. Uno que ya deja huella a cada nueva entrega.

Como muestra, esta sexto álbum que elevó el listón por los cauces que toma la historia: cinco años después de los hechos acaecidos en Germania, los roles de los antiguos “hermanos de sangre” se han visto significativamente alterados. Mientras Arminio se ha convertido en el temido líder querusco de la rebelión de los bárbaros, Marco ha caído en desgracia. Despojado de cuantos honores tenía antaño en la legión, se gana la vida como gladiador en el circo. Si bien sigue siendo un hombre libre, se juega el pellejo en cada combate. Torturado por lo perdido cinco años atrás, a nivel emocional Marco personifica el nihilismo del que cree que no hay nada por lo seguir adelante. Hasta que recibe una noticia que lo cambia todo. Que revitaliza el orgullo y arrojo que antes poseyó y hace que el fuego del amor reviva, también el orgullo y las ganas de cobrarse viejas afrentas.

“Memento Idus Martias”
Mientras tanto, en la Roma que ha sobrevivido a Augusto, las conspiraciones no dejan de cocerse a fuego lento. Tanto las que son una amenaza al Imperio, como las que suponen poner en jaque al nuevo emperador, Tiberio, en una hoguera de ambiciones letal. Ese es el contexto que nos dibuja Marini, bien documentado en lo conceptual y excepcionalmente perfilado en unas viñetas que seducen por su plasticidad. Por la habilidad del autor para secuenciar con efectiva maestría lo que cuenta. Con un trazo, que si se observa con detenimiento, se aprecia mas suelto, menos acabado que en entregas previas pero cargado de una vitalidad y movimiento mayor. Capturando en cada página la tensiones, peligros, ambiciones, sexo, violencia y conspiraciones que muestra. Atrapando al lector conforme recorre el álbum, que queda seducido con las dos efectivas armas que posee esta entrega: un guion cada vez más férreo y compacto, y un arte sublime.

Por ello, es de agradecer el dosier gráfico que cierra el volumen: una autentica golosina para recrearse en el arte de Marini. Sin olvidar, eso si, que el auténtico manjar son las páginas del cómic. Traducidas en la edición en castellano por Antoni Guiral, muestran un tebeo de una pieza, donde no solo continua el “savoir faire”con que Marini nos acostumbró en las cinco entregas previas, sino que eleva el nivel de la saga de forma rotunda. Tanto en lo argumental como en los artístico. Así, los “lobos” que protagonizan esta saga respiran en cada viñeta, y “Las Águilas de Roma” llegan cada vez más alto en cada nueva entrega.
