Green Lantern de Geoff Johns 1: El comienzo de la gloria esmeralda

Los universos superheroicos de las dos majors estadounidenses suelen ser fruto de una labor compartida de escritores y artistas que juntos han ido engrandeciendo tanto a personajes como a conceptos y sus interrelaciones. A lo largo de años y décadas, recogiendo los diversos testigos los han ido engrandeciendo, a la par que actualizándolos a las coyunturas de cada época, siempre y cuando las ventas acompañasen. No obstante, también hay casos que el paso de un autor no solo deja huella, sino que sienta el canon con el que, desde ese momento, se va a entender a ese héroe. Ejemplos de ello hay tanto en Marvel como en DC comics. Siendo el mas ejemplificador en “La Casa de las Ideas” el Daredevil de Frank Miller y, en el caso de la “Distinguida Competencia”, el Green Lantern de Geoff Johns.

Si a comienzo del presente siglo les hubiésemos dicho a cualquiera de los lectores que llevarían una serie de Green Lantern a ser uno de los títulos más vendidos de DC comics, las risas de estos se hubiesen escuchado hasta en Oa. Por aquel momento, el anillo oficial lo portaban Kyle Ranner y John Stewart. Guy Gardner, el más macarra de los humanos que habían pasado por los Green Lantern Corps, era un personaje en desuso, y el que fuera el original Green Lantern de la Silver Age, Hal Jordan permanecía oficialmente muerto y unida su alma a Espectro en una suerte de redención tras haber sido poseído por el villano Parallax y haberse sacrificado para acabar con él.



No parecía que el personaje creado en 1959 por John Broome y Gil Kane para Showcase #22 diera más de si. Había sido en su momento la fresca revitalización de clásico Green Lantern que encarnara Alan Scott ( creado por Martin Nodell y Bill Finger, cuya primera aparición data de 1940 en el All-American Comics #16). Una que despojo al personaje del contexto mágico que tenía su primera versión y le introdujo un saludable trasfondo galáctico, ya que Hal Jordan no era el único Green Lantern del universo DC, sino un miembro de un cuerpo intergaláctico que protegía todo el universo, dividido este por sectores para cada miembro de los “Green Lantern Corps”.

A pesar de los grandes relatos y conceptos que se habían llevado con el (Alan Moore, Neil Gaiman Larry Niven, Dennis O’Neil ,Lein Wein o Kurt Busiek, por citar solo a algunos de sus guionistas), después de las celebradas “Crisis en Tierras absolutas”, el personaje de la Silver Age parecía haber tocado fondo. Atrás quedaban los años previos a crisis, con un Dave Gibbons en plena forma en cada una de las páginas que dibujó en la cabecera regular del personaje. Los noventa no fueron complacientes con DC, que andaba a la búsqueda desesperada de recuperar ventas tras el seismo de la aparición de Image, buscando golpes de efecto a toda costa. Fue la época en la que Superman murió y Batman quedó paralítico. Otro de los damnificados fue Hal Jordan, que pasó a convertirse en villano al estar poseído por Parallax (la entidad que estaba en la batería de Oa) para posteriormente sacrificar su vida para detener a esta amenaza. Tras ello su alma se unió a Espectro durante unos años. Parecía pues más que amortizado el papel de Hal Jordan como Green Lantern.


Sin embargo, siempre y cuando haya creatividad, coherencia e imaginación, nada es definitivo en los mundos superheroicos. Cuando menos se esperaba. Cuando nadie hubiera dado un céntimo por apostar a favor de este personaje, Hal Jordan volvió como Green Lantern a finales del 2024 con la miniserie “Green Lantern: Rebirth”, a la que seguiría el comeback de las dos cabeceras regulares de los portadores del anillo: “Green Lantern” y “Green Lantern Corps”. El artífice, Geoff Johns, que llevó a lo más alto al personaje y sus secundarios durante casi una década.

Desde entonces, y sin riesgo a exagerar, para Green Lantern está Geoff Johns y, a distancia, cualquiera de los demás escritores que haya guionizado algún tebeo de estos personajes. Es tal la mitología que desarrolló y cohesionó en sus casi nueve años con el título que no solo redefinió los conceptos de los Green Lantern Corps, sino que los consolidó como nunca antes se había visto.

De hecho, cuando en 2011 DC Comics se reinició con el fallido “new 52”, las únicas cabeceras y personajes a los que se les respetó todo el bagaje previo fueron Batman y Green Lantern. Señal de lo importantes que eran por aquel entonces, tanto a nivel de ventas como conceptual, los microuniversos de ambos personajes. En el caso del Caballero Oscuro es obvio, pues es el personaje más importante de largo de la “Distinguida Competencia”. En el caso de Green Lantern, las razones nos llevan a Geoff Johns y el colosal trabajo que llevó a cabo con el personaje entre 2004 y 2013.

Ese es el material que Panini Comics comenzó a editar este verano en la “Biblioteca Green Lantern”: la etapa de Geoff Johns. Perfectamente ordenada, y entrelazándose entregas de “Green Lantern” y “Green Lantern Corps”, para dar mayor cohesión a la colección. Para comenzar, como no podía ser de otra manera”, en su primera entrega nos espera “Green Lantern Renacimiento” (“Green Lantern Rebirth”), la miniserie que devolvió a Hal Jordan a la vida y con el anillo puesto.


Lejos de utilizar algún “Deus Ex Machina”, Johns aprovechó la ocasión para dar mayor coherencia interna a lo contado previamente. Dando mayor sentido a cuestiones clásicas que afectaban a los anillos de poder (por ejemplo la incapacidad frente al amarillo), dar a conocer que es el miedo el principal enemigo de los Green Lanterns. Y que estos son los portadores de la fuerza de voluntad, capaz de vencer cualquier temor.

Junto a Johns, un efectivo Ethan Van Sciver combinó paginas en las que la épica galáctica y superheroica convivía con el trasfondo de renacer espectacular que era el guion. Bañados por la efectiva tinta de Prentis Rollins y color de Moose Baumann, que dieron luz a la grandeza que esperaba en cada página. En un relato del que no solo participaba el personaje que volvía a la vida, sino varios miembros de los miembros destacados de los Green Lantern Corps, así como la Liga de la Justicia, donde, además de Batman, Superman y Wonder Woman, Green Arrow tenía un papel destacado. No podía ser de otra manera, dado el vínculo que el arquero esmeralda tiene, desde los tiempos que compartió aventuras con Hal Jordan en los ya clásicos relatos que hicieron Dennis O’Neil y Neal Adams en la década de los ’70 del siglo pasado.

Así se conformó una miniserie que no solo atrapó a una nueva generación de lectores, sino que supo traer de vuelta al personaje para muchos veteranos. Esas seis entregas prepararon la pista de despegue para la cabecera regular, con la sensación en el ambiente de que lo mejor estaba por llegar.

«… supongo que este universo necesita un poco más de luz, después de todo.»

Lo mejor es que era cierto, pero de eso nos ocuparemos en otra ocasión. Ya habrá tiempo para hablar de los días donde más brilló el esmeralda de los Green Lanterns y del resto de colores del espectro emocional. Por lo pronto, en la primera entrega de “Biblioteca Green Lantern de Geoff Johns” está el primer paso de esta gloriosa senda. Acompañado, y a modo de acertado prologo” del one-shotGreen Lantern Secret Files and Origins” (de fecha de portada junio de 2005), con sus dos historias: la que dibujó Van Sciver y coloreó Rollins, y la que Geoff Johns coguionizó con Darwin Cooke, que también puso el arte, junto al color de Dave Stewart. Toda una joya que repasa un momento íntimo de la infancia de Hal Jordan.

Traducido por Bárbara Azagra, el volumen se completa con dibujos y portadas de Ethan Van Sciver, la reproducción de la espectacular variant cover de Alex Ross del #1 de la serie regular que verá la luz en entregas posteriores y la colosal cover que realizaron Carlos Pacheco y Jesús Merino para el one shot de “Secret Origins and files”. Ilustración que es la que nos mira desde la portada de la edición en rustica de Panini y que, con buen criterio, también viene reproducida en formato Text less dentro del volumen. En total, 192 páginas, prologadas por Brad Meltzer, que son el comienzo de cuando brillo más la luz del centinela esmeralda. No fue un retorno a la grandeza, porque nunca antes había sido tan grande como cuando lo ha guionizado Geoff Johns. Fue el comienzo de la mejor etapa que ha vivido el personaje. Y tebeos como estos siempre son bienvenidos.

En el día más brillante y en la noche más oscura… Todo volvió a tener sentido.

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