Gil Pupila volumen 2: cuatro aventuras clásicas

Si alguna vez has soñado con ser detective, con desentrañar misterios o simplemente con vivir una aventura llena de acción, humor y personajes carismáticos, entonces no puedes perderte las historias de Gil Pupila (Gil Jourdan). Y no hablo de una ni dos, sino de cuatro historias muy divertidas que te llevarán de las selvas sudamericanas a los callejones de París, pasando por abadías embrujadas y secretos escondidos. Sí, así de variado es el menú de este segundo volumen de la obra de Maurice Tillieux que nos trae El Infierno de Xique- Xique («L’Enfer de Xique-Xique«), Festival sobre cuatro ruedas («Les Moines rouges«), El Secreto de la Cripta («Surboum pour 4 roues«) y Las tres Manchas («Les 3 taches«).

Para quienes no lo conozcan es un detective de esos que te caen bien desde la primera viñeta. Como ya vimos en su primer volumen, no es el típico héroe perfecto e infalible, sino que tiene su buena dosis de ironía, astucia y, sobre todo, paciencia para lidiar con sus peculiares compañeros de aventura: el inigualable Libélula, un exdelincuente reformado con una picaresca sin igual, y el inspector Corrusco, quien se encarga de poner un poco de caos en este orden detectivesco. Pero basta de preámbulos, que aquí venimos a hablar de las historias y hay mucho de qué hablar.

Arrancamos fuerte con El Infierno de Xique- Xique. En un país sudamericano bajo una dictadura opresiva. Un científico ha sido secuestrado, y no cualquiera, sino uno que ha inventado un arma peligrosa. Y aquí es donde entra nuestro querido Gil Pupila, porque alguien tiene que rescatarlo antes de que caiga en manos equivocadas. Si están esperando una investigación tranquila y meticulosa, olvídate. Aquí hay acción desde el minuto uno: persecuciones, disparos y un villano que parece salido de una novela de espías. Gil Pupila y su equipo tienen que infiltrarse en el corazón del régimen, descifrar documentos secretos y, por supuesto, salir vivos. Mientras Gil Pupila mantiene su porte de detective serio y analítico, Libélula no para de soltar comentarios sarcásticos que alivian la tensión. Y, claro, el inspector Corrusco sigue siendo tan eficiente como un elefante en una tienda de porcelana.

De la selva saltamos a París, donde se están produciendo robos a un ritmo alarmante. Pero, ojo, que no es un simple caso de robos de automóviles. Hay algo mucho más grande y peligroso en juego. Esta historia llamada Festival sobre cuatro ruedas es un deleite para los amantes de las persecuciones. Gil Pupila y su equipo tienen que seguir las pistas por toda la ciudad, meterse en callejones oscuros, lidiar con testigos que no dicen toda la verdad y, por supuesto, escapar de un par de trampas bien colocadas. Lo divertido aquí es que, al principio, todo parece un caso «pequeño», casi rutinario, pero poco a poco se va revelando algo mucho más grande. La tensión sube, la acción se dispara y, antes de que nos demos cuenta, estamos en una persecución que parece sacada de una película de Hollywood. Y, como siempre, el humor está presente.

Continuamos con El Secreto de la Cripta. Aquí nos metemos de lleno en un ambiente gótico y misterioso. Una antigua abadía, rumores de fantasmas, monjes con intenciones poco claras… vamos un festín para los amantes del misterio clásico. Lo que más me gusta de esta historia es el cambio de tono. Hay momentos en los que realmente adviertes que algo sobrenatural está pasando, pero, al mismo tiempo, sabes que todo tiene que tener una explicación lógica… ¿o tal vez no? La atmósfera está tan bien lograda que te imbuye desde el principio. Libélula, como siempre, tiene sus propias teorías locas (que a veces no están tan equivocadas), Corrusco trata de mantener la cordura y Pupila intenta unir todas las piezas del rompecabezas. Sin duda, una de las historias más intrigantes del volumen.

Y llegamos Las tres Manchas. Aquí tenemos un robo de fotografías aéreas. Parece un caso poco interesante pero cuando Gil Pupila empieza a investigar, se da cuenta de que esas imágenes esconden un secreto que podría cambiarlo todo. Este caso es puro ingenio. Es de esas historias en las que cada pequeño detalle cuenta y el lector puede ir armando la solución junto con los personajes. Además, vemos a un Pupila más reflexivo, tratando de adelantarse a los criminales antes de que ellos tomen la delantera. Y, como siempre, el toque de humor lo pone el trío protagonista. Porque una investigación sin discusiones entre Corrusco y Libélula no es una investigación completa. Como si estas cuatro historias no fueran suficiente, el volumen se complementa con «La persecución«, una historia corta que nos lleva al pasado de Libélula, cuando aún era un ladrón de joyas y Corrusco ya intentaba atraparlo. Este es un detalle genial para los aficionados de la serie, porque nos permite ver el origen de la relación entre estos dos personajes tan opuestos y, a la vez, tan complementario.

Este recopilatorio, editado en Francia por Dupuis. llega de la mano de Dolmen a España con traducción de Lorenzo Díaz. Contiene las historias que salieron en la revista Spirou entre 1960 y 1963. Estas 224 páginas son una prueba de que el buen cómic nunca pasa de moda. Maurice Tillieux nos entrega una obra atemporal que sigue atrayendo a lectores generación tras generación. Tanto si te gusta el cómic franco-belga como si buscas una lectura llena de ingenio, no lo dudes: sumérgete en las aventuras de Gil Pupila y descubre por qué este detective sigue siendo un referente indiscutible en la historieta de todos los tiempos.

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