Nat Simons: «Gran Finale» en distancias cortas

Los últimos zarpados de “Felinas”, la gira de Nat Simons, están cosechando grandes alegrías para artista, banda y público. Para los primeros, mercedidos “sold outs”, tres llevan este 2025, fruto de lo que desarrollan en el escenario, para gozo de los asistentes. En el Veintuno, se aplicó el mismo axioma: lleno absoluto y un concierto para el recuerdo. Uno de esos que quedarán en la memoria del respetable por el savoir faire que manejan artista y banda, cohesionados como un monolito y solventes con un repertorio donde los temas propios de Nat se codean con clásicos del rock. Al mismo nivel, pues la calidad y solvencia creativa de las composiciones de la madrileña “tratan de tu a tu” a gemas  como “Because the Night”, “Learning to fly” o ese “Queens of noise” que pudo grabar en estudio con Cherrie Curie.

El proyecto que nació en 2024 está llegando a su fin este año. Posiblemente no pase mucho tiempo para que podamos disfrutar de los nuevos temas grabados en Nashville el pasado año. Si bien aún le quedan vidas a esta etapa. Una en la que, además de un efectivo giro estilístico más glamie, se ha sabido construir una propuesta en directo donde hay cabida para todos los estilos que Nat ha cultivado desde que “Home on high” fuera una realidad en  2013.

Sin fisuras. Así se desarrolla un set list donde el country, la americana, el folk, blues, glam y rock conviven con naturalidad. La que viene dotada por las canciones que lo componen y las que la banda arropa con solvencia y eficacia. Sirva de ejemplo “The way it is” y “You can´t just imagine” (ambas del glorioso “Lights”) que abrieron el concierto, enlazadas de forma solvente por la excelente sección rítmica formada por Paul Rodas al bajo y Mariana Mott a al bateria. Junto a ellos un solvente Ánchel Solana a la guitarra rítmica, funcionando los tres como un preciso metrónomo para que las canciones tomen forma y crezcan, creando el espacio sonoro ideal para que Laura Solla, guitarra solista, las haga crecer y ganar quilates a través de solos y detalles que son alquimia pura. Así lo pudimos ver en el escenario oscense, donde fuimos testigos de los maullidos eléctricos de la guitarra de Laura, bien cobijados por la rítmica de Ánchel.

“Ven,

Enciendelo.

Incendialo”

Una solvente banda capitaneanda por la que quizá sea ahora la frontwoman más en forma de la escena española: una Nat Simons pletórica, que lo mismo se enfunda la acústica como reina con el  micro, metiéndose uno a uno de los asistentes en el bolsillo con interpretaciones superlativas. Transmitiendo en definitiva, conectando. Hecho que se pudo comprobar tanto los clásicos que llevó a cabo (“Call me”, “No me importa nada”, o “Fox on the run”) como con sus temas propios.

Canciones que recogen el legado del rock en femenino, desde Patti Smith, The Runaways, Blondie pasando por Luz Casal y Aurora Beltrán, siendo Nat el siguiente eslabón de la cadena por méritos propios. Para encontrarlos no hay más que bucear en el material propio que sonó el viernes: auténticas joyas que rezuman personalidad , actitud y sensibilidad. Como muestras, las que sonaron en Huesca el pasado viernes: “Macabro Plan”, “Strange Music Avenue” , “Big Bang”, “Finale”, “Pequeña”, “Ain´t no blues” y, entre otras, “You Treat me cruel”, del EP “Trouble Man”. Ésta última recuperada con acierto para este final de época felino y que al arriba firmante le supuso uno de los (muchos) momentos álgidos de la noche.

Todo esto certifica el excelente estado de forma de Nat Simons y sus “Felinas”. Quien sienta querencia por el Rock, si tiene oportunidad de ver alguno de los últimos shows que quedan de la gira, que vaya. Son zarpazos que dejan huella.

“Un gran finale.

Felina”

Deja un comentario