Los 4 Fantásticos 1 2 3 4.  De condenación y catástrofes

El tebeo “Los 4 Fantásticos 1 2 3 4” (“Fantastic Four: 1 2 3 4”), lanzado en el 2001, es una miniserie de cuatro números escrita por Grant Morrison, dibujada por Jae Lee y coloreada por José Villarrubia. Esta obra es una reimaginación moderna de los Cuatro Fantásticos, uno de los equipos más icónicos del universo Marvel, que examina sus relaciones personales, sus dinámicas internas y los retos que enfrentan tanto como héroes como seres humanos. Con un enfoque más introspectivo y oscuro, Morrison nos invita a explorar los conflictos internos del equipo desde una perspectiva diferente a las historias clásicas, mientras que el arte de Jae Lee imprime un tono sombrío y estilizado que acompaña perfectamente la trama.

La serie surge en un momento clave para Marvel, cuando autores como Grant Morrison, Mark Millar y Brian Michael Bendis empezaron a revitalizar a los personajes clásicos de la editorial con un enfoque más contemporáneo y, en muchos casos, sombrío. Morrison, en particular, es conocido por su habilidad para subvertir las convenciones del género superheroico, utilizando el formato para explorar temas filosóficos y emocionales más profundos. En el caso de estos tebeos, Morrison se centra en los Cuatro Fantásticos como una familia disfuncional, pero que sigue siendo una unidad vital para la estabilidad emocional de sus miembros. A través de esta óptica, la serie analiza las vulnerabilidades de los personajes, revelando que los mayores peligros para ellos no siempre provienen de fuerzas externas, sino de sus propias inseguridades, relaciones y conflictos internos. Morrison utiliza la estructura clásica de los Cuatro Fantásticos (Reed, Susan, Johnny y Ben) para descomponerlos y, en última instancia, reconstruirlos, demostrando que su fuerza colectiva es lo que los hace verdaderamente invencibles.

A lo largo de la serie, el doctor Muerte orquesta un plan maestro para destruir a los Cuatro Fantásticos. No tanto a través de la fuerza bruta, sino atacando a sus miembros mediante su máquina del tiempo. Como es habitual, es retratado no solo como un villano, sino como una figura trágica y celosa, cuya obsesión con Reed Richards lo lleva a intentar desmantelar al equipo desde dentro. Él sabe que el equipo es más fuerte cuando está unido, por lo que su estrategia no es derrotarlos físicamente, sino desmantelar el equipo comenzando por el adorable sobrino de la tía Petunia. Al manipular a Namor, el Hombre Topo y las inseguridades de los propios Cuatro Fantásticos, Muerte casi logra su objetivo. Sin embargo, lo que subestima es la resiliencia del equipo, y cómo, a pesar de sus conflictos internos, los Cuatro Fantásticos siempre encuentran la manera de unirse para superar cualquier adversidad.

El otro gran tema de la serie es la redención. A lo largo de los cuatro números, los personajes deben confrontar sus propios fallos y debilidades para finalmente reencontrarse como equipo. Reed debe aprender a ser un mejor esposo; Susan debe reclamar su propia identidad; Johnny debe encontrar su propio valor; y Ben debe aceptar que, aunque es diferente, sigue siendo amado y valorado por su familia.

Uno de los puntos más destacados de este pequeño clásico es el arte de Jae Lee. Conocido por su estilo oscuro, minimalista y expresivo, Jae Lee le da a la historia un tono más maduro y sombrío. A diferencia del estilo brillante y optimista que ha caracterizado tradicionalmente a los Cuatro Fantásticos. Sus trazos afilados, el uso de sombras reflejan los conflictos internos de los personajes y el peligro inminente al que se enfrentan. En el color, José Villarrubia es clave para complementar el estilo tenebroso de Jae Lee. Villarrubia utiliza tonos apagados, fríos y sombras profundas que refuerzan la tensión. Su manejo del color resalta los contrastes entre los momentos de vulnerabilidad y de poder, sumergiendo al lector en un ambiente de constante peligro e incertidumbre.

La miniserie Fantastic Four: 1 2 3 4 fue editada en España por primera vez bajo el sello Forum en 2002, en un formato que seguía la línea editorial de Marvel Knights, una iniciativa de Marvel para dar un enfoque más maduro y experimental a sus personajes clásicos. Esta línea buscaba atraer tanto a lectores nuevos como a aquellos que habían crecido con los cómics y ahora deseaban un contenido más adulto y complejo. La reedición por Panini Comics, en la colección Must Have permite que una nueva generación de lectores descubra esta obra, valorando la historia que hay detrás de este tebeo y como cambió el paradigma de la primera familia marvel. Al final, “Los 4 Fantásticos 1 2 3 4” ofrece un relato que, a pesar de sus elementos superheroicos, es profundamente humano y nos recuerda que, al final del día, incluso los héroes más grandes tienen que enfrentarse a sus propias debilidades.

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