
«Adou» es la serie de manga escrita e ilustrada por Amano Jaku. Ya en su primer volumen la obra nos sumergió en un mundo distópico donde las entidades conocidas como Adou, seres humanos con poderes especiales, son perseguidas y controladas por el gobierno. En el segundo tomo que hoy nos ocupa continuamos explorando la tensión entre estos seres y las fuerzas gubernamentales, desarrollando tanto la trama como a sus personajes principales, Eigth y Renji, mientras el misterio y la intriga siguen creciendo.
El guion en esta ocasión se centra en la intensa persecución que sufre Eigth, un niño con habilidades muy superiores a lo que se espera de él, y su compañero Renji. Ambos han escapado de la emboscada en la ciudad, y ahora son buscados implacablemente por las fuerzas del gobierno. Estas fuerzas no están limitadas a los agentes humanos; la corporación secreta gubernamental ha optado por enviar a otros Adous, seres igualmente poderosos, para capturar y llevarlos de vuelta a las instalaciones secretas donde realizaban experimentos con ellos. Esta persecución que nos ofrece Jaku tiene múltiples capas de significado. En la superficie, es un juego del gato y el ratón, donde Eigth y Renji deben usar todas sus habilidades para mantenerse un paso adelante de sus perseguidores. Más profundamente, es una lucha por la supervivencia y la libertad. Cada vez que los dos chicos se enfrentan a otro Adou enviado por el gobierno, se revela más sobre el sistema opresivo que los quiere bajo su control. El gobierno no ve a estos seres como individuos, sino como herramientas, y esto queda patente en la fría y calculada manera en que envían a sus propios «productos» para capturar a los fugitivos.

Por eso, una de las dinámicas más interesantes de este manga es la introducción de otros “mutantes” enviados por el gobierno para capturar a los dos huidos. Estos adversarios no son simples enemigos; cada uno tiene su propia historia y motivos, añadiendo una dimensión trágica a la historia. Estos personajes son, al igual que Eigth y Renji, víctimas de un sistema que los ha moldeado para cumplir sus fines oscuros. Sin embargo, a diferencia de los protagonistas, han sido condicionados para aceptar su papel como herramientas del gobierno. En su mayoría, han perdido cualquier rastro de su antigua humanidad, siendo ahora meras extensiones del poder del gobierno y en concreto de un científico del que todavía no tenemos mucha información. La manera en que Eigth y Renji deben luchar contra ellos, a menudo a regañadientes, subraya la tragedia de la situación: seres con el mismo origen y destino enfrentados entre sí por un enemigo común.
Por otro lado, la captura de Riko es el hilo emocional que impulsa a Eigth en este tomo. Esa chica que ayudo al pequeño al inicio de la aventura y que es ahora el personaje ausente, sintiéndose su presencia a lo largo de la volumen. Su situación actúa como un recordatorio constante del destino que podría esperar a Eigth y Renji si son capturados. El pequeño niño ve en Riko alguien que está sufriendo una tortura por su culpa y por eso su misión principal es saber dónde se encuentra esa persona. La búsqueda de la mujer añade esa urgencia a la trama, y su destino se convierte en un símbolo de la lucha de Eigth por salvar a quien le salvó previamente.

Eso espera en la continuación de «Adou», editada por Héroes de Papel, con la traducción del japonés de Gabriel Álvarez Martínez. En estas 192 páginas veremos como evoluciona el niño protagonista a medida que pasamos las hojas. Sin destripar la trama, podemos afirmar que el tomo termina con una sensación de peligro inminente, sugiriendo que los dos muchachos tendrán que enfrentarse a enemigos aún más poderosos y despiadados en un futuro muy cercano. La lucha apenas ha comenzado, y el verdadero duelo contra el gobierno aun no ha acabado y se intuye algo titánico. En el tomo de “Adou” que hoy nos ocupa es solo un adelanto de la intensa acción y drama que están por venir, bien construido para dejarnos ansiosos por ver cómo Eigth saldrá de este mundo oscuro y peligroso.
