Imagina un pequeño grupo de amigos, cada uno más peculiar que el otro, en un barrio pintoresco lleno de vida, donde las aventuras y las travesuras son el pan de cada día. ¿Lo tienes? Pues así es “La Pandilla” («La Ribambelle«), una serie de tebeos que se ganó un lugar especial en el corazón de muchos lectores gracias a su encantador reparto de personajes, un humor contagioso y, por supuesto, el talento indiscutible de Jean Roba, el maestro detrás de los guiones y los dibujos. Una idea que surgió de otro autor, Joseph Loeckx (más conocido con el seudónimo de «Jo-El Azara«), que dibujó una historia única en 1958. Pero la versión más duradera fue la de Jean Roba, que creó todo un nuevo conjunto de personajes que provenían de varios países y orígenes étnicos, pero vivían en la misma ciudad.

Esto no es solo un tebeo; es un pedazo de historia del cómic franco-belga, una cápsula del tiempo que nos transporta a una era en la que la amistad, el ingenio y el sentido de la aventura reinaban en las páginas de los cómics. Así que, siéntate, relájate, y prepárate para un viaje lleno de risas y una buena dosis de travesuras, mientras exploramos a fondo esta joya creada por Roba.
Lo que hace que estos tebeos sean tan divertidos y adictivos es su habilidad para tomar situaciones cotidianas y convertirlas en aventuras épicas. No estamos hablando de superhéroes con trajes llamativos que luchan contra villanos de otro mundo, sino de niños normales que enfrentan desafíos extraordinarios sin más armas que su ingenio y valentía. Desde intentar salvar su terreno de juego de la amenaza de ser transformado en un parquin, hasta viajes alrededor del mundo que involucran contrabandistas y misterios exóticos, las aventuras de este pequeño grupo de muchachos son tan variadas como emocionantes.

Lo maravilloso de estas historias es que, aunque las situaciones pueden ser exageradas, siempre hay un elemento de realidad que permite a los lectores identificarse con los personajes y sus dilemas. Roba tenía un don para equilibrar la comedia con la acción. Los conflictos que han de enfrentarse los niños a menudo se resuelven con una mezcla de ingenio y trabajo en equipo, lo que envía un mensaje poderoso sobre la importancia de la amistad y la cooperación. Y, por supuesto, siempre hay un montón de momentos divertidos, desde caídas cómicas hasta malentendidos hilarantes que te harán reír en voz alta.
Muestra de ello es, por ejemplo, “La Pandilla alza el vuelo”(“La Rimbambelle s´envole”): La historia donde los niños intentan construir un pequeño avión de carreras para competir en una carrera fomentada por el periódico local. Lo que comienza como un proyecto sencillo rápidamente se convierte en un caos absoluto cuando cada uno de los niños insiste en agregar su propio toque al coche. El resultado es un vehículo tan ridículamente exagerado que apenas se sostiene unido, y mucho menos puede competir en una carrera. Pero en lugar de rendirse, la pandilla sigue adelante, demostrando que la perseverancia y el espíritu de equipo pueden superar cualquier obstáculo. Como terminan diciendo en las últimas viñetas, «el viejo sueño de Ícaro se hace realidad y se lo debemos a un puñado de niños«. De ahí que estos relatos sean para todas las edades, pero sobre todo para los más pequeños.

Uno de los elementos que hacen esta serie tan especial es, sin duda, su colorido elenco de personajes. Phil, Archibald MacDingelling , Grenadine, Dizzy, Atchí y Atchá tienen, cada uno un «algo diferente» que justifica su presencia; y juntos forman una de las pandillas más entrañables del mundo del cómic. Es imposible no enamorarse de ellos, ya que Roba los dotó de una profundidad y humanidad que los hace parecer ese pequeño vecino travieso que puedes tener en el edificio, a pesar de las situaciones a menudo absurdas en las que se encuentren en sus aventuras.
Como en “Billy y Bolita”(«Boule et Bill»), Jean Roba trajo a La Pandilla su característico estilo de dibujo tan expresivo como encantador. Roba tenía un talento especial para capturar las emociones de sus personajes, de manera que fueran instantáneamente comprensibles para los lectores, ya sea el entusiasmo desbordante de Grenadine, la astucia de Phil, o la preocupación de Archibald cuando las cosas no iban según lo planeado.

El dibujo de Roba es vibrante y lleno de vida, con líneas dinámicas que hacen que la acción salte de la página. Lo que realmente destaca es cómo Roba utilizaba las viñetas para contar una historia. Incluso sin los diálogos, podrías seguir la trama solo mirando las expresiones y los gestos de los personajes. Su habilidad para el timing cómico también era impecable; sabía exactamente cuándo detenerse en una reacción exagerada o cuándo acelerar el ritmo con una serie de viñetas rápidas para maximizar el impacto de un chiste. Además, Roba tenía un increíble sentido del movimiento. A pesar de ser imágenes estáticas, los dibujos de Roba tienen una fluidez que da la impresión de que los personajes están realmente vivos y en movimiento. Ya sea una carrera a toda velocidad por las calles del vecindario o un sutil guiño cómplice entre personajes, el dinamismo en sus dibujos es palpable. Y todavía muy disfrutable
La edición original se publicó originalmente en la revista Spirou y ahora no podemos dejar de agradecer la labor titánica de Dolmen Editorial, que nos permite redescubrir estas maravillas de los clásicos del tebeo franco-belga. Este integral incluye las tres primeras historias: La Pandilla Gana Terreno(“La Ribambelle gagne du terrain”), La Pandilla en Escocia (“La Ribambelle en Écosse”) y La Pandilla alza el vuelo (“La Ribambelle s’envole”). Cuenta con la traducción de Juan Ferrús y la rotulación de Larisa María Lenci. Además de incluir, al final del tomo, un texto explicativo de la obra ,realizado por Carlos de Gregorio y varias de las portadas originales e ilustraciones de Roba.

Así «La Pandilla» se suma a una lista dorada de los últimos rescates de Dolmen para el mercado en castellano, junto a «Gil Pupila» y «Tif y Tondu«, demostrando que el humor y la aventura siguen siendo el alma de muchas historias. Así que, si tienes el privilegio de tener uno de estos volúmenes en tus manos, ¡no lo dudes! Prepárate para un viaje lleno de risas, nostalgia y aventuras que, como siempre, te dejará con una sonrisa de oreja a oreja.
