
En la Tierra, la gran guerra de 2150 dejó terribles daños colaterales. El Estroncio-90, presente en los residuos nucleares, había alterado a parte de la población, convirtiéndola en blanco fácil del odio y los perjuicios. Hombres modificados por la radiación que no tuvieron más remedio que convertirse personajes mal vistos por la sociedad, pero imprescindibles para ellos. Después hubo un tiempo en el que un hombre podía cometer diversos actos de maldad y esconderse para siempre de la Justicia en una galaxia en expansión. Pero los tiempos cambiaron, ahora siempre habrá alguien para cazarlos. Todo eso lo veremos en la serie de ese cazarrecompensas. Una obra creada por el guionista John Wagner (con el seudónimo T. B. Grover) y el dibujante Carlos Ezquerra llamada “Perro de Estroncio” (“ Strontium Dog”).
Esta serie británica de cómics de ciencia ficción ganó gran reconocimiento y una base de fans leales desde su debut en la década de 1970. La serie presentaba un mundo distópico en el que los mutantes son tratados como ciudadanos de segunda clase y se ven obligados a vivir en la periferia de la sociedad. El protagonista principal de «Perro de Estroncio» es Johnny Alpha, un cazarrecompensas mutante con habilidades especiales que lo convierten en un formidable adversario. Johnny Alpha es un “Perro de Estroncio”, un término utilizado en el universo de la serie para referirse a los cazarrecompensas mutantes que persiguen criminales en la inmensidad del espacio. La serie se desarrolla en un futuro distante en el que la Tierra ha sufrido cataclismos y la humanidad ha colonizado otros planetas. En este escenario, la discriminación contra los mutantes es rampante, y las leyes y la justicia operan de manera diferente en diferentes partes del universo. Johnny Alpha, junto con su compañero Wulf Sternhammer y otros personajes, se embarca en misiones peligrosas y emocionantes a lo largo de la galaxia, enfrentándose a criminales, monstruos y autoridades corruptas.

El estilo de escritura de John Wagner consigue crear personajes profundos y multifacéticos. En el centro de la historia se encuentra Johnny Alpha, el cazarrecompensas mutante y protagonista principal. Wagner dotó a Johnny de una complejidad emocional que lo hace mucho más que un simple héroe de acción. A través de diálogos perspicaces y momentos de introspección, Wagner explora los conflictos internos de Johnny, sus dudas y sus luchas morales. Además de Johnny Alpha, Wagner llenó el universo de la serie con una amplia gama de personajes secundarios, cada uno con su propia personalidad llamativa y peculiar. Desde el leal compañero de Johnny, Wulf Sternhammer, hasta los villanos despiadados y los alienígenas excéntricos, los personajes de Wagner son memorables y están hábilmente desarrollados.
Cada historia de «Perro de Estroncio» es una aventura emocionante que lleva al lector a través de mundos extraños y peligrosos, mientras Johnny y sus compañeros enfrentan desafíos cada vez mayores. Wagner es experto en mantener la tensión y el suspenso a lo largo de cada arco narrativo, manteniendo a los lectores enganchados desde la primera página hasta la última. A través de las historias de «Perro de Estroncio», Wagner aborda cuestiones como la discriminación, la injusticia y la lucha por la igualdad de derechos. La serie sirve como una alegoría poderosa de las tensiones y conflictos en la sociedad contemporánea, utilizando el género de la ciencia ficción para reflexionar sobre problemas del mundo real. Además de su habilidad para crear personajes convincentes y tramas emocionantes, Wagner es conocido por sus diálogos afilado y llenos de humor, y esta serie da pruebas de ello. Los intercambios entre los personajes de «Perro de Estroncio» son ágiles y entretenidos, con un toque de sarcasmo e ironía que añade esa gracia particuklar a la historia. Otro aspecto importante del estilo de escritura de Wagner es su capacidad para crear un sentido palpable de lugar y ambiente. A través de descripciones detalladas y vívidas, transporta a los lectores a los mundos alienígenas y los escenarios futuristas de «Perro de Estroncio», creando una sensación de inmersión total en el universo de la serie.

El arte lo llevo a cabo nuestro añorado Carlos Ezquerra, una figura legendaria en el mundo del cómic. Ezquerra fue especialmente hábil en la representación de Johnny Alpha, el cazarrecompensas mutante y héroe de la serie. A través de su arte, Ezquerra transmitñia la fuerza, determinación y confianza de Johnny. Los rasgos del rostro de Johnny, con sus característicos ojos rojos (aunque venga mucho de las ilustraciones en blanco y negro) y su postura segura de sí misma, se han convertido en símbolos icónicos de la serie. Además de los personajes, Ezquerra era magistral para la creación de escenarios y ambientes atrayentes y llenos de vida. Cada viñeta de este tebeo está cuidadosamente diseñada y detallada, creando un mundo rico y vibrante que es un placer explorar.
La serie se publicó en el mercado británico al principio en Starlord, una revista quincenal de historieta de escasa vida, en 1978. Cuando Starlord se canceló, Perro de Estroncio pasó a 2000 AD. Ahora tenemos este recopilatorio de historias que nos ofrece Dolmen Editorial en el que se incluyen: “Starlord Issues 1-10, 12-15,17-19,21-22”, “Starlord Annual 1980, 1981, 1982” y “Starlord Summer Special 1978”. Dolmen acaba de rescatar la serie, con un primer tomo de 168, con páginas en blanco y negro y muchas de ellas a color. Cabe destacar que los autores principales son los anteriormente mencionados, pero en los anuales y el especial de verano vemos a creadores como Brendan McCarthy, Ian Gibson, Keith Page y Bill Henry. Además, al final de este primer tomo tenemos unos extras muy jugosos como un texto de Diógenes Pantarújez y multitud de portadas realizadas por Carlos Ezquerra. A lo largo de este primer volumen, somos testigos de las emocionantes aventuras de Johnny Alpha y su equipo, enfrentándose a peligrosos enemigos, desentrañando conspiraciones y desafiando las injusticias de un mundo que los rechaza. Con su combinación de acción trepidante, diálogos afilados y un trasfondo rico en detalles, «Perro de Estroncio« es una lectura imprescindible para los amantes del cómic de ciencia ficción y para aquellos que busquen historias que desafíen los límites del género. Johnny Alpha nos recuerda que, donde la ley no llega, la verdadera justicia reside en el coraje y la determinación de aquellos que se levantan contra la opresión y luchan por un mundo mejor. Y que mejor final de esta reseña, que una frase que dice Johnny: “La muerte no es una desconocida para un perro de estroncio”.
