
Para varias generaciones, Christopher Reeve es la encarnación definitiva de Superman en el celuloide. Personificó todo lo bueno de Kal-El gracias a la gran película de Richard Donner de 1978, relevando al primer Superman cinematográfico, George Reeves, todo un icono de antaño. El caso es que, cuando la mayoría del gran público imagina a El Hombre de Acero en carne y hueso, la imagen de Christopher Reeve sigue prevaleciendo. Han pasado décadas y nadie ha podido desplegar el magnetismo que desprendía el actor neoyorkino cuando se ponía las gafas para interpretar al torpe Clark Kent al lado de Margot Kidder (Lois Lane); o cuando se enfrentaba a Gene Hackman (Lex Luthor) en la película dignificó el género de superhéroes en el cine, consiguiendo que,, como rezaba la publicidad de la época, “creyéramos que un hombre puede volar”.
No es solo nostalgia lo que alberga la saga de Superman que comenzó en 1978: es la constatación de que se podía hacer buen cine de superhéroes antes de los efectos digitales, creando un icono tan definitivo que incluso engrandeció al primer superhéroe de los cómics. Baste rastrear la huella que ha dejado en los cómics la cinta de Richard Donner y Christopher Reeve. Por todo ello, no es de extrañar que DC comics, en su línea de presentar series limitadas de sus personajes icónicos que llegaron a la pequeña o gran pantalla (Batman ’66, Wonder Woman ’77 o Batman ’89) haya elegido al mejor Superman posible del celuloide para crear una serie limitada.

Así se formula “Superman 1978” (Superman ’78), una serie de 6 grapas que editó DC comics entre 2021 y 2022, obra de Robert Venditti, Wilfredo Torres y Jordie Bellaire, que ECC trajo a España en un volumen en cartoné y que ya cuenta con una segunda edición. No es para menos, pues el argumento que nos presenta Venditti nos sitúa tras la segunda cinta dirigida por Richard Lester y nos presenta una aventura en la que el primer superhéroe conocerá a otro de sus vilanos definitivos del cómic: Brainiac.
Así Venditti da su versión de lo que bien pudiera haber sido la traslación de Brainiac al cine de aquella época, con un enfoque muy acorde con el tono de la celebrada saga. Para que funcione con precisión, la participación y caracterización del elenco de secundarios (Lois Lane, Lex Luthor, Perry White o Jimmy Olsen) funciona con fidelidad y precisión, además de algún que otro cameo que sorprenderá a los fans de la saga cinematográfica y nos cuidamos de revelar.

En lo gráfico, Wilfredo Torres da el justo equilibrio entre ser fiel a la identidad grafica de aquellas películas y la narrativa fluida. Hay viñetas que, mediante un acertado ejercicio de síntesis gráfica nos llevan directamente al celuloide, sin recurrir en exceso a retratos fieles. Simplemente evoca, no retrata, consiguiendo así una mayor magia, pues lo que realiza Torres ante todo es contar, y lo hace con un eficaz oficio. En la misma línea Jordie Bellaire da el tono cromático necesario para situarnos en la época entre 1978 y 1980, potenciando las sensaciones en todo momento.
La edición de ECC se acompaña de las reproducciones de las portadas de la edición en grapa estadounidense, a cargo de Wilfredo Torres con Jordie Belaire, Mico Suayan con Rain Beredo, Ben Oliver, Amy Reeder, Brad Walker con Nathan Fairbairn, Francis Manapul y Mikel Janin; y las «variants» a cargo de Evan “Doc” Shaner, Bryan Hitch con Alex Sinclair, Lee Weeks, Chris Samnee con Giovanna Niro, Jamal Campbell y Rafa Sandoval con Alejandro Sánchez, que también ocupa por derecho propio la portada del volumen.

Es pues “Superman 1978” algo mucho más sólido que un efectivo fan service. Lo es sin duda, pero está muy bien armado, dotando la consistencia necesaria para ser disfrutado por cualquiera, incluso por aquellas miradas que se acerquen sin haber visto las películas ya clásicas de «El Hombre de Acero». Porque lo que hay aquí es un gran tebeo de Superman en sentido amplio, aunque nos llevé a muchos a aquellas grandes salas de cine donde creímos que un hombre podía volar. Y ese hombre era, y es, Christopher Reeve.
