
Mientras el ganado diurno sigue su vida ignorante, en la oscuridad de la noche están ellos. «No muertos» que, a lo largo de los siglos, han constituido estructuras de poder según su sangrienta tradición ancestral. Muchos de ellos dejaron hace tiempo su humanidad detrás, sintiendo solo ya el ansia por consumir la sangre del rebaño mortal que puebla los días, pero la noche, la eterna noche… es suya.
Son los vampiros que nos esperan en “Vampiro La Mascarada. Las Fauces del invierno” («Vampire: The Masquerade: Winter’s Teeth»): Diez entregas a cargo de Tim Seeley, Tini y Blake Howard, Devmalya Pramanik, Nathan Gooden y Addison Duke, que Cósmica ha tenido a bien editar en formato grapa en castellano, siendo el final del pasado verano la fecha con la que cerraron la serie publicando la última entrega, que llegó a las librerías españolas a lo largo del mes de septiembre, con un cierto sentido poético, pues la historia (de las dos que contiene) que subtitula la cabecera es “Las Fauces del Invierno” (“Winter’s Teeth”).

Así llegó el otoño con el cierre de esta crónica vampírica, ya disponible en su totalidad para el publico español. Una crónica cuyo origen nace, como ya indicamos en la reseña de las dos primeras entregas de la serie, del juego de rol “Vampiro: La Mascarada” (“Vampire: The Masquerade“”), creado por Mark Rein·Hagen en 1991, que supuso la primera piedra del personal “Mundo de Tinieblas” (“World of Darkness”) que se desarrolló con posterioridad. En estos 30 años desde su nacimiento, “La Mascarada” ha traspasado los límites del rol para llegar a los videojuegos, la literatura y el noveno arte. Este último es el que nos ocupa, con la serie editada originalmente por Vault Comics entre 2020 y 2021 para el mercado de habla inglesa y que ya se puede leer íntegramente en castellano con las diez entregas publicadas por Cósmica.
Una serie ideal tanto para los fans del juego de rol como para quien tenga querencia vampírica, por todo lo que se plantea en los dos historias que van creciendo grapa tras grapa. Uno, “Las Fauces del Invierno”, el que subtitula la cabecera, está a cargo de Tim Seeley (“Revival”, “Nightwing” o “Hack/Slash”) ha tejido una trama con oficio en la que destaca la acertada caracterización de Cecily Bain, personaje principal del guion: una «bota sucia» y sicaria de la Príncipe Samantha, la líder de los vampiros de las dos ciudades de Minneapolis y Saint Paul. Pero bajo su mando existen conspiraciones y ambiciones desmedidas, así como un peligro letal para los no muertos que está a punto de desencadenarse.

Todo esto lo comprobará Cecily, que acaba de “adoptar” a una nueva vampira bajo su protección, Ale Luna. Con este punto de partida, y siendo fiel al juego original, Seeley teje una trama repleta de giros y engaños en un mundo corrupto como es esta suerte de «hoguera de vanidades» que forma el status quo vampírico de las dos ciudades. Donde, conforme avanzamos las entregas, las lealtades cambian y se venden por conveniencia, mientras la el peligro que les amenaza cada vez es más latente.
“Cuanto más nos escondemos de la humanidad, menos necesitamos fingir que nos queda nada parecido a ella”
Así se abren estas “Fauces del invierno”, que Devmalya Pramani plasma en viñetas eficaces a lo largo de toda la saga, con la excepción de la novena entrega, llevada a cabo por Stephen Molnar, y la última grapa, que se reparte el arte con Corin Howell. Pramani da en ese escenario urbano el preciso toque sórdido y decadente que el relato de Seeley precisa.

Al lado de “Las Fauces del Invierno”, en cada grapa encontramos “Los Relatos Anarquistas” (The Anarch Tales”) de Tini y Blake Howard y Nathan Gooden. Un relato que discurre en paralelo a la trama de Seeley, complementando lo que ocurre en las dos ciudades hermanas y que sitúa el foco en un grupo de “Anarquistas”: la facción de no muertos que no acepta el orden vampírico establecido. El matrimonio Howard nos ayuda a saber más sobre lo que ocurre en este universo, dando especial brillo a Collen Pendergrass, una de las integrantes de esta pandilla de estos vampiros “indignados”. Como una suerte de clase baja de la noche, se preparan para tomar posiciones ante lo que ocurrirá en “La Corte de la Príncipe Samantha”.
“En este mundo, no es el profesor el que es duro.
Son las lecciones.”
Ambos relatos cuentan con el color de Addison Duke, dando así la consistencia cromática que precisa estas crónicas sobre corrupción, ambiciones y luchas de poder que subyacen entre la ficción expuesta. Mención aparte son las excelentes portadas de Aaron Campbell que inauguran cada grapa, así como material exclusivo adicional al juego de rol, para poder incorporar personajes y eventos de esta serie a las partidas, y, como broche en varias entregas, las excelsas portadas variantes a cargo de David Mack lucen como extra.

Así se han desarrollado de forma consistente “Las fauces del invierno” y “los relatos Anarquistas” en 10 entregas editadas en castellano con mimo por Cósmica. 10 entregas que nos sumergen de lleno dentro de “La Mascarada” formada por los vampiros, con sus traiciones y conspiraciones, mientras los comunes mortales permanecen ignorantes ante su papel de mero ganado para alimentarles. Al final, tanto si el lector se asoma a esta serie tanto en su edición física o digital, encontrara algo más aterrador que los no muertos que pueblan sus páginas…
