
Recientemente galardonado con el Premio Nacional del Cómic 2023, Borja González es uno de los autores de comic nacional del momento. Un galardón obtenido por “Grito Nocturno”, el ecuador de su trilogía “Las Tres noches”, de la cual Reservoir Books acaba de editar la última entrega: “El pájaro y la serpiente”. En breve recorreremos estas obras en la web, si bien hoy nos centraremos donde todo empieza, en la “primera noche”: “The Black Holes”, el tebeo que situó a Borja González en el radar de muchos aficionados en 2018, cuando se publicó.
“The Black Holes” está protagonizado por Gloria, Laura y Cristina, tres jóvenes muchachas que están dando sus primeros pasos con su proyecto de banda punk. Su búsqueda por la inspiración se entrelazará con los anhelos y dilemas adolescentes universales que son constantes en la Humanidad a lo largo de los siglos. Constantes que González nos va servir de forma ensoñadoramente lírica, que suponen en su recorrido un “tour de forcé” onírico y emocional, a todas luces contundente.

Estamos ante una propuesta arriesgada de partida, pero acertada por el resultado obtenido. Un contundente salto sin red en el que Borja González cae de pie, por lo que cuenta y como nos los cuenta, llevándonos de forma orgánica a cuestiones generacionales para mostrarlas universales y atemporales, dejando acertadamente espacio al lector para que ponga de su parte en el recorrido por el tebeo.
En lo gráfico, González marca páginas de absoluto magnetismo, con estructuras de composición de página que hacen fluido lo narrado. A su vez, la ausencia de rostros faciales en los personajes refuerza la potencia del relato, dejando que el sentimiento onírico del tebeo aumente. A ello súmese un solvente lenguaje corporal dibujado, que dice mucho más que cualquier cara dibujada y potencia esta obra, tan depurada en lo conceptual como certera en su resultado.

Visto en perspectiva, este cómic el paso evolutivo y lógico después de “La Reina Orquídea”, su anterior obra. Aun con eso, la primera de “Las tres noches” irrumpe con frescura tomando contacto con el lector, con conmovedor efecto. Apelando a lo sensitivo más que a lo racional, proponiendo un discurso narrativo y conceptual a todas luces estimulante.
Poesía hecha viñeta, en definitiva, es lo que traza González en “la primera de las tres noches«. Un tebeo que exige atención al lector y le premia con un viaje onírico y emocional. A través de viñetas que más que comprender, “se sienten”. Con una estructura argumental que invita a retomar el volumen nada más haber llegado a la última página. Así de embriagador es lo que espera en este tebeo. Por el que no pasa el tiempo, pues conserva de forma excelsa toda la fuerza que albergan sus 160 páginas. Un cómic de los que conviene volver cada cierto tiempo, porque aunque su recorrido ya se haya realizado, el magnetismo de “The Black Holes” sigue intacto.
