
El cine y el terror siempre han ido de la mano a lo largo de la historia. Desde la seminal “La mansión del diablo” (“Le Manoir du Diable”) de Georges Méliès, pasando por “El gabinete del doctor Caligari” (“Das Cabinet des Dr. Caligari”), 1920, de Robert Wiene, o “Nosferatu: Una sinfonía del horror” («Nosferatu, eine Symphonie des Grauens”), de 1922 de Friedrich Wilhelm Murnau. Desde sus primeros y silentes pasos, lo siniestro estaba presente en el celuloide. Y cuando el sonido entró de lleno no cesó su presencia, al contrario. En esos años previos al código censor estadounidense, el cine sonoro de Hollywood tuvo grandes éxitos con ese género. Bien abastecido por célebres obras literarias y teatrales y asimilando la esencia el expresionismo alemán, el terror daba un paso de gigante en el cine. Así el 12 de febrero de 1931 se estrenaba “Drácula” de Tod Browning, universalizando el icono literario de Bram Stoker en la persona del protagonista de la cinta: Béla Lugosi.
Desde entonces, la imagen del vampiro más célebre de la ficción está asociada a la de Lugosi, quedando para la historia el porte y ademanes del actor rumano como la encarnación icónica del personaje de Stoker. Transcendiendo tiempo y lugar, imaginarse a Drácula es recordar a este actor rumano, nacido como Béla Ferenc Dezső Blaskó en Lugoj en 1882. Un hombre que llegó a la cumbre interpretando a Drácula y cautivando a los espectadores con ese siniestro carisma que destilaba la combinación de sus recursos expresivos con el fuerte acento con el que bañaba sus diálogos en inglés. Hecho que le hizo ser el “Drácula” definitivo, pero también le condenó al encasillamiento.

Eso es lo que nos espera en “Lugosi. Ascenso y caída del Drácula de Hollywood” (“Lugosi. The Rise & Fall of Hollywood’s Dracula”) de Koren Shadmi. Un tebeo editado en castellano por Desfiladero, que inaugura su colección claqueta. Un comic en el que Shadmi nos lleva por la vida y obra del Drácula más icónico del cine, desde su infancia en el entonces Imperio Austrohúngaro hasta el ocaso de su existencia. Shadmi no deja nada en el tintero, así el lector recorrerá, previamente al éxito cinematográfico, los años teatrales como Drácula en los escenarios. Y es que esa obra teatral, donde Hamilton Deane y John L. Balderston adaptaron el clásico de Bram Stoker a los escenarios, fue la que con posterioridad se adaptó al celuloide por Garrett Fort para la cinta de Universal Pictures de 1931. Pero cuatro años antes, en los teatros estadounidenses Lugosi ya representaba al Drácula definitivo con magnético carisma.
De todo ello, acertadamente, da buena cuenta Koren Shadmi, que de forma sintética hilvana la historia de Lugosi mediante composiciones sobrias y clásicas de páginas. Utilizando blanco y negro y bitonos con juegos sepia, nos lleva a esa época del cine en blanco y negro con efectivo resultado. Bien medido y secuenciado, el paso por la vida de Lugosi que realizan las viñetas de Shadmi son una excelente invitación a conocer más sobre aquel actor que quedó devorado por el personaje que lo hizo universal.

Un personaje que le dio todo a Lugosi, pero también lo encasilló en el género de terror. Ninguna de las cintas protagonizadas con posterioridad consiguió el efecto de Drácula, y eso que intervino en 115 filmes. Así lo refleja Shadmi en el cómic donde muestra la vida y obra del actor de forma precisa, no dejando nada fuera de la obra: el “White Zombie” de Victor Halperin, la rivalidad con Boris Karloff, su azarosa vida sentimental o el final de sus días. Todo está en estas páginas, incluidas su participación en la que se considera por la crítica especializada la peor película de la historia: “Plan 9 del espacio exterior” (“Plan 9 from Outer Space”) de Ed Wood Jr. Cinta que, dicho sea de paso, a pesar de ese calificativo y sus evidentes carencias, ha conservado un bizarro encanto a lo largo de las décadas.
Todo lo anteriormente expuesto se halla en “Lugosi. Ascenso y caída del Drácula de Hollywood”, en su justa medida dentro de la biografía en viñetas que ha trazado con oficio Koren Shadmi. Una biografía que vio la luz en Estados Unidos en 2021 de la mano de Humanoids y que Desfiladero ediciones se ha encargado de traer a las librerías españolas. Tanto el aficionado al cine clásico como quien guste de buenos tebeos tiene aquí una obra por disfrutar, pues este cómic es una puerta a conocer a uno de los mayores iconos pop del siglo XX: el tipo que ha personificado como nadie a Drácula en el imaginario popular. Entren por su propia voluntad a este cómic… No se arrepentirán.
