«¡¡¡Bienvenidos diablillos!!! Abrimos la cripta del terror.
Seré vuestro aullante anfitrión. Uno de los guardianes de Cuántica Gráfica.
Sentaos sobre esa pila de tebeos y comenzará esta espeluznante experiencia.«

Toda esta historia comienza por los comics de terror. Fueron tendencia en Estados Unidos a partir de finales de la década de los 40. El motivo: los superhéroes estaban perdiendo el interés de los aficionados. La era de la fantasía y el horror revivía con fuerza. Para que esa idea perdurara y tuviera una continuidad surgió el concepto de la figura de un anfitrión, o lo que se podría llamar un presentador, para que los relatos estuvieran más o menos interconectados. Además, de esa manera se rompía la cuarta pared con el lector y suavizaba ese cambio de registro en los relatos. El trio de actores, que se crearon por parte de EC comics,. A lo largo de las tres colecciones que aparecieron durante 1950, cronológicamente, la primera anfitriona fue “The Old Witch”(«La Vieja Bruja«) en «The Haunt of Fear«. Tiempo después, EC saco a la venta The Vault of Horror, otra colección antológica en este caso presentada por «The Vault Keeper» («El Guardian de la Bóveda«). El último integrante del trío fue «The Crypt Keeper» («El Guardian de la Cripta»), quien apareció a fines de 1950 en la colección The Crypt of Terror.
Un año después, en 1951, los tres cómics de EC se unificaron en uno solo: «Tales from the Crypt«, convirtiéndose en un gran éxito y es, al día de hoy, el arquetipo de los cómics de horror norteamericanos, principalmente por aprovechar a sus tres organizadores para separar sus diferentes historias auto conclusivas, según contenidos y estilos narrativos. Las tramas que trata cada presentador se dividen según los rasgos que les fueron aplicando. Old Witch comenzó deformada, con un prototipo del personaje básico en su esencia, pero cumplía su cometido. Con el tiempo, su apariencia evoluciono y perdió su realismo inicial y se volvió más caricaturesca. Ahora pasa por una dama amante del romance, con historias sobre celos, traiciones, tragedias, asesinatos pasionales y venganzas. Vault Keeper otro de los anfitriones guardaba ciertos aspectos similares al diseño inicial de Old Witch. Su rostro era extraño, grotesco y masculino con la finalidad de ser feo, pero a la vez atrayente. De esa forma se empezó a introducir el carácter intrínsecamente cómico del guía, al usar juegos de palabras de corte siniestro con finalidad humorística que aligere el efecto del cómic que presentaba. El último y el más reconocido por todos los aficionados al terror es el Crypt Keeper o Guardian de la Cripta. Se volvió el personaje más popular, ya que fue el primero en tener un desarrollo un poco más complejo. Lo presentaron como el guardián de un cementerio que recolectaba relatos de los difuntos para compartirlos con el lector. En su paso a la famosa serie televisiva de 1989, fue convertido en una especie de zombi que habitaba una catacumba en el sótano de un caserón. Así terminamos de mostrar a nuestros macabros acompañantes en este increíble viaje.

Por la parte autoral, tenemos a un elenco que llevan a cabo los relatos que componen todas las historias que abarcan cada número de Tales from the Crypt de este volumen. Historietistas como Jack Davis, Al Feldstein, Joe Orlando, Jerry De Fuccio, Jack Kamen, Graham Ingels, George Evans, Reed Crandall o Bill Elder, entre otros, nos llevan por el mundo del terror y la ciencia ficción. Tanto los guiones como los dibujos tienen un estilo similar para que el lector no note muchas diferencias al pasar de un cuento a otro. Gracias a esto, se consigue una continuidad que se agradece en este tipo de lecturas. Las historias que componen cada número son pequeñas perlas que vamos descubriendo a medida que avanzamos en las páginas. Personalmente destacaría el relato llamado “Bajo el Terror de la Luna de Plata”(«By the Fright of the Silvery Moon«), con Al Feldstein y Jack Davis en estado de gracia, usando el mito del hombre lobo. Igualmente destacable es la historia llevada por los autores Joe Orlando y Al Feldstein. Con mimbres de codicia, falso amor y venganza, representada con el título “La Tumba Anhelante” («The Craving Grave«).

Con este cuarto volumen, ya casi se cierra el ciclo de publicaciones de Tales from the Crypt. Abarcando el tomo de los números 35 al 40. Un volumen de 221 páginas ,incluyendo un prólogo de Russ Cochran, responsable de las reimpresiones de los EC Comics que Dark Horse en Estados Unidos a través de «The EC Archives«. Diábolo Ediciones consigue traerlos al castellano de forma fiel, siendo prácticamente definitiva en nuestro idioma, gracias al tamaño grande de la páginas y que además sean a color. Se logra que todos los lectores que conocieron las publicaciones de EC en blanco y negro disfruten mucho más y mejor con todo lo editado. Estos clásicos con un contenido eterno serán un deleite de todos los aficionados a los tebeos de terror.
