
Hoy encendemos las cámaras de cine de Cuántica Grafica para reseñar la nueva obra editada por Desfiladero Ediciones. Tras «Chaplin en América«, «Chaplin: Príncipe de Hollywood» aparece como la segunda parte de la biografía de Charles Chaplin que ejecutan Laurent Seksik y David François. Dicho esto, vamos a indagar y recorrer las páginas de este cinematográfico tebeo. Nos ubicamos temporalmente en 1919: el grupo constituido por Charles Chaplin, Mary Pickford, Mac Adoo, D. W. Griffith y Douglas Fairbanks, fundó la compañía distribuidora de películas United Artists, en un intento por escapar del creciente poder de los demás distribuidores y productores. Con el control total de su producción cinematográfica a través de su estudio, Chaplin aseguró su independencia como cineasta. En esos momentos, su mujer Mildred Harris está embarazada. En el instante del parto surgen dificultades y ambos progenitores pierden a su hijo, a los tres días nada más nacer. De esa desdicha se le ocurre la idea de una de sus películas más famosas llamada «The Kid» («El Chico»). Aunque su mujer sufre una gran desgracia, Charles Chaplin debido a su increíble ambición no la hace caso y eso provoca el divorcio de la pareja. La película es un gran éxito. Charlie, reconocido por todo Hollywood como uno de los más grandes artistas de su época, disfruta de su ascenso y ya trabaja en su próxima película, «The Gold Rush» («La Quimera de Oro»), que será un auténtico triunfo. En 1924, a los treinta y cinco años se casó con Lita Grey en el municipio mexicano de Empalme en Sonora, debido a que ella había quedado embarazada con tan solo 16 años de edad. Para 1926, habían tenido dos hijos, a los cuales nombró Charles y Sydney (este último en honor a su hermano). Lita Grey le pidió el divorcio y la justicia incautó su vivienda y su estudio de cine. Todo debido a los comportamientos truculentos que tenía con las actrices más jóvenes el actor con el bigote más famoso del cine. Finalmente, en 1927, la indemnizó con un millón de dólares. Tiempo después el creador de Charlot viajó a Europa, iniciando su periplo desde Inglaterra. Concertaría citas con Winston Churchill, Mahatma Gandhi, Albert Einstein viendo cómo se estaba transformando el mundo y como el cine debería cambiar para luchar contra los radicales «ismos» que recorrían Europa y, por extensión, el mundo entero.
Todo eso nos espera en este tebeo. A los guiones tenemos a Laurent Seksik, escritor y médico francés, nacido en 1962 en Niza. Publicó en 1999 su primera novela, «Les Mauvaises Pensées». Coescribió con Laurent Delahousse el guion de un docudrama de 90 minutos sobre la vida de Charlie Chaplin, que ganó el premio a la mejor Proyecto cultural en el Festival de Ficción Televisiva de La Rochelle 2013 y Premio al Mejor Documental Internacional 2014 en la Muestra de Sao Paolo. Con semejante currículum, era lógico que se encargase del guion del tríptico en comic sobre Chaplin.

En la parte artística tenemos a David François. Nacido 1983 en Amiens, su formación es autodidacta, pasando sus años de educación ennegreciendo los márgenes de sus cuadernos. A pesar de una fe inquebrantable en un futuro con la formación de científico, todavía mantenía su cuaderno de bocetos bajo el brazo. Después de varios trabajos, su implicación en Chaplin lo colocó como el mayor esfuerzo (y el de mejores resultados) de su carrera artística, con tres volúmenes en gran formato. Su estilo de dibujo mezlca lo realista con un estilo similar al de la animación, resultando la combinación muy interesante. En el tebeo que hoy nos ocupa hay varias muestras de ello, desatacando las splashs pages que hacen que alucines con la calidad de las páginas y disfrutes todos los detalles.
Notable pues es el trabajo de Seksik y François, no obstante hay que reconocer que la vida de Charles Spencer «Charlie» Chaplin da para una trilogía y para mucho más. Observamos como los inicios del cine sonoro cambiaron el paradigma que estaba establecido en las salas de cine. Como según el mismo protagonista, el cine debería ser universal, la palabra embota la imaginación. Charlot no debería pertenecer a ningún idioma, podría ser inglés, ruso, árabe, chino, español, francés y se le seguiría entendiendo igual. Los gestos son un idioma universal en el ser humano. Debido a la aparición de los cambios sociopolíticos del mundo, la mente de Chaplin cambiará, al igual que cambió al planeta entero.

Editado originalmente en francés por la editorial Rue De Sevres en febrero de 2021, es Desfiladero Ediciones quien se ha encargado de editarlo en castellano en formato álbum en tapa de dura de gran tamaño, estilo europeo con 80 páginas. Permite por su formato en lomo curvo, abrir el tebeo casi en 180 grados para disfrutar de las páginas completas más grandes.
«Chaplin: Príncipe de Hollywood» es un cómic de lectura fácil que se disfruta, que además expone el exceso de los decorados cinematográficos de finales de la década de 1920, como toda la década de 1930. Hace palpable los cambios de humor de la persona, sus luces y sus sombras. Su obsesión por las actrices más jóvenes, que trabajan con él. Visto desde 2023, la diferencia de edades entre el actor y director con sus parejas, nos descubre como ciertos comportamientos de famosos no cambian su manera de actuar respecto de la época de 1930. Chaplin era un visionario, un gran creador, pero también un mujeriego muy ambicioso que vemos plasmado perfectamente en este tebeo. Por todo ello, capturar la esencia de una época y de la persona detrás del icono universal, vale la pena leerse este tebeo.
