Park Kun-woong convierte su historia en un testimonio incómodo sobre la violencia y la memoria, donde los auténticos demonios no necesitan cuernos ni símbolos. Edita Tengu Ediciones
Park Kun-woong convierte su historia en un testimonio incómodo sobre la violencia y la memoria, donde los auténticos demonios no necesitan cuernos ni símbolos. Edita Tengu Ediciones