La increible historia del dinero: lo que movió y mueve el mundo

Quizá sea tan antiguo como la propia humanidad, pues siempre le ha acompañado en sus relaciones de intercambio. Aunque no existiese físicamente en su origen, el concepto servía para medir la capacidad adquisitiva de cada cual en función de los recursos que disponía o provenía. Ya fuera por un simple sistema de deudas sociales dentro de una comunidad, en el que lo producido por un individuo servía para tener una posición acreedora frente a quienes dispusieran de sus productos. Posición que se saldaba cuando los otros producían otra cosa de interés del acreedor, que la adquiría.

Ya sea por una mera relación directa de trueque. O mediante anotaciones en cuenta que reflejan su valor. De forma etérea. O ya directamente materializado en pequeños trozos de metal o papel que reflejaran el valor. Siempre ha sido el instrumento que refleja el poder adquisitivo de cada ser humano. Es el dinero, que todo lo puede y mueve el mundo, junto al amor y el orgullo, como rezan muchos dichos populares.

Siempre ha estado ahí, catalizando las relaciones económicas. Condicionando también aspectos sociales, sociológicos y políticos. Nervio de la guerra, como decía Cicerón, pero también estímulo para grandes empresas a lo largo de la Historia. Quizá por ello conviene saber la suya, desde la prehistoria hasta la actualidad. Y esa es la tarea que llevaron a cabo Benoist Simmat, Tristan Garnier y Marie O Galopin en “La increíble historia del dinero” (“L’incroyable histoire de l’argent”), recién editado en castellano por Norma editorial con traducción de Carmen Arnaldos Almagro.

Dentro de la seríe “La Increible historia de”, Simmat sigue sintetizando en cómic diversos aspectos que han acompañado a la humanidad a lo largo de su existencia. Entre ellos, cabe destacar los dedicados al vino, la cerveza, la cocina, el sexo o la medicina, por citar solo algunos. Ahora se suma el dinero en un volumen muy ambicioso que cumple con creces con su objetivo.

Decimos ambicioso porque se antoja una tarea de titanes condensar en apenas 216 páginas en cómic todos los hitos relevantes en torno al dinero que han ocurrido desde la prehistoria hasta nuestros días. Simmat no solo lo consigue con su guion, sino que logra que el relato sea ameno. Ilustrando al lector a lo largo de los siglos de Historia económica que ha vivido el hombre.

A su lado, Tristan Garnier se encarga de plasmarlo en ágiles páginas que nos llevan por el tiempo, tratando temas en ocasiones complejos con una nitidez gráfica notable. Ilustrando en definitiva. Tanto en sentido literal del termino, como en el de la función clarificadora que se asocia a una buena transmisión de conocimientos. Junto a Garnier, Marie O Galopin baña de un funcional color este recorrido monetario por la historia de la humanidad.

Todo está aquí: desde las monedas acuñadas en metales de valor como el oro o la plata hasta las primeras letras de cambio, los cheques, tarjetas de crédito y demás instrumentos de pago. También los sistemas patrón oro que sirven para determinar las hemegonías monetarias a lo largo de la historia. Así como los procesos de creación de dinero a través de deuda, que por muy actuales que nos parezcan hunden sus raíces en el pasado. Sin olvidarse de la base monetaria o la inflación. Mecanismos y conceptos que se explican con nitidez y que sirven como elementos de análisis y comprensión del mundo que nos rodea. Por todo ello este cómic enriquecerá a quien lo lea, además de darle una visión certera de lo que ha sido y es el dinero en nuestras sociedades. Pues no deja de ser el mayor elemento que las mueve y condiciona la dimensión material de cada una de ellas.

Desde las primeras relaciones de intercambio hasta las actuales cibermonedas, pasando por el trueque, el dinero-mercancía, los cauri, los siclos, creseidas, dracmas, sestercios, francos, peniques, libras, dólares, euros y bitcoins. Todo queda englobado en esta historia. Una que abarca de oriente a occidente del planeta. Una que comprende años de existencia. Los del dinero, tan antiguo como la humanidad. Por eso conviene saber de su «increíble historia«.

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