
El mundo de la autoedición sigue más vivo que nunca en nuestro país. Gracias a las redes sociales, los jóvenes creadores tienen una mayor oportunidad de dar a conocer su trabajo nóbel. Un trabajo que, si se mantiene en buena dirección, puede desembocar en los próximos pasos puedan darse en una editorial. Solo hace falta una cosa: tener algo que contar y dejar huella. Y eso es lo quehan conseguido Clara y Olivia Cábez con Cols, que tras a ver visto la luz en tres fanzines autoeditados (“ Los Visones Molones», «Una noche en el Infierno» y «Sunday Morning”, que piden a gritos que se reediten agrupados en un volumen) ha saltado al mainstream editorial de la mano de Autsaider con “Cols – La Cara B”.
Tras leer el cómic, no imaginamos mejor hogar para este tebeo que la editorial mallorquina. Pues su propuesta, tanto a nivel estético como conceptual, encaja a la perfección con la idiosincrasia de su catálogo. Ese que se mueve en el terreno difuso entre el underground y las joyitas de cultura pop, y donde “La Cara B” de Cols ha encontrado acomodo de forma natural, pues lo que entrañan estas páginas sabe a autentico rock’n roll y tiene puntos de irreverencia trazados con el mejor savoir faire de la tradición de la mejor línea clara.

Es en esa amalgama donde tiene razón de ser Cols, la protagonista del cómic. Con su tupé tan imposible como magnético. En pleno 2026 y con actitud rockera, en un Madrid que ya no es el que era, pero donde se sigue tocando rock tanto en salas como en locales de ensayo. Por mucho que no tengan el eco mediático de antaño, los acordes de las guitarras siguen sonando, junto al bajo y batería, por amplificadores de muchos lugares del foro.
Formato trio. Como una buena banda de power punk. Como la banda que tiene Cols junto con sus colegas Margo y Nico: las Gookie. Las cuales van a ser seleccionadas para participar en un concurso nacional de jóvenes bandas a lo largo de un tour por la península. Es la oportunidad para salir del local de ensayo y descargar ante grandes audiencias. Es el momento de coger la furgoneta y “rular” por la península. Pero también el de conocer la cara oculta del negocio. Y no son las drogas… sino las alimañas que parasitan a muchos artistas en sus comienzos.

Todo esto está en este tebeo iniciático. Contado con desparpajo y mucho humor. Que huele a 2026 y, a la vez, tiene ecos de tradición rock y de la iconografía propia de las bandas de garaje. Trazadas por un estilo gráfico donde concluye Hergé con el Max de Peter Punk. Donde muchos sonreirán cuando las vean llegar al Bar de Jo, escenario de una de las mejores nocheviejas que ha vivido el arriba firmante, pero eso es otra historia.

Esos son los parámetros, estéticos y conceptuales, donde Clara y Olvia Gábez hacen crecer a sus personajes. Divirtiendo con esa irreverencia propia del que comienza teniendo claro lo que quiere decir, transmitir y plasmar. Así es “Cols – La cara B”. Como una buena canción urgente que te llena de adrenalina.
Abran el cómic y suban el volumen.
Uno, dos, tres y…
