W0rld33 3: Input. Extendiéndose entre raíces y ramas

«El mundo no es para tí.
Pero debería serlo.
Y puede serlo»

Como un impresionante árbol conceptual irrumpió “W0rld33” en las estanterías mundiales. Si con “Terminal”, su primer TPB, James Tynion IV, Fernando Blanco y Jordie Bellaire sorprendieron al público con el shock que supone el comienzo de esta serie, la continuación que supuso “Red” dejó muestras de la consistencia que subyacía en el concepto inicial. Uno que, si bien comparte algunos elementos o conceptos con otras series de Tynion, tiene rasgos personales que lo diferencian y singularizan. Comenzando con el fantasma de lo digital que acecha en cada viñeta, metaforizado en esa “undernet” que puede (o podrá) con el mundo tal y como lo conocemos.

Ahora, con “W0rldtr33 3. Input” el tercer volumen recientemente editado por Norma, las sensaciones no solo se confirman, sino que se hacen más intensas, por lo que exploran Tynion y Blanco en las cinco grapas que lo componen: los números #12 a #16 de la serie de Image. Unos números que nos alejan en parte del tronco principal de la historia para extenderse tanto por las raíces de la misma como por las ramificaciones, en un ejercicio soberbio de guion por parte de Tynion, que se sirve de ese recurso para dar mayor consistencia al terror tecnológico que alberga en estas páginas. Uno que, como ya hemos visto, se hace carne, traspasando lo digital y llegando a lo sangriento, encarnado en PH34R, una de las piezas capitales de la cabecera.

Así es momento de dejar espacio a esta piscópata y ahondar en su pasado. También de explorar las desgarradoras consecuencias de lo visto hasta ahora en anteriores volúmenes. Un recurso que, por otra parte, no es novedoso. Pero si se utiliza bien, como es el caso de estas páginas, puede enriquecer el conjunto aportando matices, enfoques y perspectivas que pudieran pasar más desapercibidas si se planteara una narración lineal. Tynion sabe jugar con eso, manteniendo en todo momento la atención del lector, sorprendiéndole, dejando pistas y llevándolo por un camino donde no puedes abandonar el volumen hasta llegar al final de esta nueva entrada a esta saga.

Una entrada, o input, excelentemente compuesta en términos artísticos por Fernando Blanco, que arma cada página con efectivas viñetas que se suceden de forma orgánica, deslizándose por la retina de quien lo lea con la misma naturalidad que florece un buen relato. Perfilando una narración gráfica deliciosa en cuanto a las formas y recursos empleados. Que cataliza el guion potenciando para punto donde Tynion pone el foco.

Ya sea un momento siniestro, fantástico, costumbrista o sangriento, el color de Jordie Bellaire refuerza cromáticamente cada pasaje, intensificándo lo que se cuenta. Juntos, en perfecta simbiosis, Blanco y Bellaire dejan páginas que quedaran poso en quien las lea. Por la composición, enfoque, luz y colores aplicados.

Traducido por Guillermo Ruiz Cabreras, las 148 páginas editadas en formato TPB por Norma suponen una invitación a seguir explorando el terror tecnológico que se escondía entre las redes. Donde lo estético y lo literario se encuentran en páginas letales. De las que impactan en un primer momento para posteriormente dejar huella por lo que implican más allá del shock. Tanto por su resolución gráfica como por la maestría narrativa y plástica que encierran. Por que apelan al instinto y al peligro, pero están construidas desde lo siniestro. Donde el metal desgarra la carne y el terror digital se hace carne en una psicópata virgen homicida, como la profeta de un mundo nuevo, Lleno de cadáveres que ha dejado a su paso. Un mundo que se extiende con efectiva solidez en las páginas de «W0rldtr33 3. Input» de forma tan siniestra como inquietante.

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