Plástico: Muñecas y Muertos. Antes de encontrar el amor

“… No puedes seguir perdiendo los nervios y agrediendo a los demás. Intentar decapitar a la gente no demuestra buenos modales.”

Edwyn es un personaje que no deja indiferente cuando se le conoce. Dejando a su paso una huella sangrienta y perturbada, con olor a plástico. Como el título de la primera obra en la que apareció, «Plástico«, que inauguró “La Trilogía de los Materiales” de Doug Wagner y Daniel Hillyard: un particular y retorcido subuniverso de historias de asesinos en serie que los autores donde los autores consiguen que el lector se ponga en el lugar del desequilibrado personaje que protagoniza el relato.

Así ocurrió con Edwyn, un personaje que, tras conocerlo, apetece saber más de él. Pues el impactante concepto de un asesino en serie que ha dejado sus prácticas porque ha encontrado el amor junto a una muñeca de plástico merecía explorarse más. Y eso es lo que hacen Doug Wagner y Daniel Hillyard en esta precuela: “Plástico: muñecas y muertos” (“Plastic: Death & Dolls”). Un tebeo que ahonda en el pasado de Edwyn antes de estar enamorado….

Son los días de antes de sentar cabeza. Los que Edwyn aprovechaba para ir decapitando a quien consideraba oportuno. Días en los que combina una vida aparentemente normal y anódina que esconce una secreta afición: arrancar las cabezas que el considera oportuno desmembrar del cuerpo. A su vez, Doug Wagner explora su infancia con su madre y los hechos que marcaron su mente desequilibrada.

Entre el delirio y lo dantesco se va contando el pasado de Edwyn, con golpes de humor negro y violencia desatada, a la que Daniel Hillyard da forma con su dibujo. Su estilo, en el que a veces exagera detalles llevándoselo a lo “cartoon”, se antoja ideal para un relato de estas características. En unas viñetas, pintadas por Michelle Madsen, que nos meten de lleno en el delirio del relato y personaje … hecho que queda potenciado por las expresiones que se reflejan en la cara de Edwyn, autentico catalizador de la historia, donde los rostros dibujado por Hillyard hace que cuando lo miremos, tomemos contacto directo con la locura.

“Plástico: Muñecas y Muertos” acaba de editarse en castellano de la mano de Norma editorial, con traducción de Hernán Migoya. Un tebeo que impacta, y que como el personaje que lo protagoniza, si se permite la expresión, “títere con cabeza”. Ideal para quien busque relatos que dejen huella, aunque esta sea tan bizarra como sangrienta.

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