Garras de ángel: arañando lo intenso

Leyendo esta obra, las tres décadas que pesan a sus espaldas no hacen mella en ella. No por moderna, sino por intensa y atemporal. Si bien, en la carrera de sus autores, Alejandro Jodorowsky y Jean Giraud, Moebius, se le considera menor en comparación con otras obras que alumbraron este tándem que revoluciono la ciencia ficción europea, la intensidad de lo que plantean en estas páginas deja marca tras su lectura. Como un arañazo que traspasa la piel…

Nos referimos a Garras de ángel” («Griffes d’ange»), que acaba de volver a las librerías españolas en un lujoso formato diseñado por Joan Moreno y traducción de Daniel Cortés Coronas-Presentándose físicamente en un volumen de 27,4 por 36,5 cm, cuya dimensión hace todavía más intensa esta perturbadora propuesta entre lo metafísico y lo carnal. Una obra que es mucho más que un tebeo erótico, es un relato que ahonda en el deseo, a través de la iniciación sexual, pero apela a aspectos mucho más complejos y psicoanalíticos.

A lo largo de su desarrollo, marcadamente onírico, Jodorowsky traza un texto marcadamente poético, que Moebius se encargó de plasmarlo en inquietantes dibujos. Morbosos en ocasiones, pero a todas luces perturbadores. En el camino, un relato de descubrimiento. El que se hace la protagonista a si misma. A modo de epifanía, dejando la infancia atrás, elevándose y pasando por fases en la que se explora y se psicoanaliza. En los pliegues de esta historia, delicada y perturbadora a la vez, se halla lo simbólico, que es aún más potente que lo explícito. Descubriéndose en este viaje metamórfico que pasea por pulsiones, anhelos reprimidos, deseos ocultos y autorevelaciones… Desarrollando una alquimia conceptual tan rica como poliédrica. A la par que artísticamente bella. Por lo que sugiere y muestra. Por los lugares a donde apunta. Esos que dialogan con el subconsciente y no dejan indiferente a quien se asome a ellos.

Así se combina lo sexual con la búsqueda de la identidad, el deseo con el psicoanálisis. Todo maridado entre la poética de Jodorowsky y el certero trazo de Moebius, forjando entre los dos estas “Garras de Ángel” que arañan con su lectura. Que provocan sensaciones de todo tipo, estableciendo un diálogo con el lector que va más allá de lo evidente, donde el potente subtexto que subyace en la obra subyuga a cada página que se avanza.


Una metamorfosis místico sexual. Una exploración psicoanalítica llena de oníricas imágenes. Ambas afirmaciones podrían servir para catalogar las 72 páginas de “Garras de Ángel”. Carnal y espiritual a la vez. Intenso, psicológico y complejo. Onírico y sexual. Íntimo y universal. Todo eso queda en la alquímica cicatriz que deja esta obra cuando se toma contacto con ella. Tan intensa como el rojo que baña su portada…

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