
El amor todo lo puede. Cuando ese sentimiento afectivo es correspondido, quien lo experimenta puede evolucionar y cambiar. Dejar atrás su pasado y comenzar una relación afectiva con el ser que ha descubierto como la compañía perfecta para continuar la vida…. Aunque técnicamente no sea un ser humano. Aunque se trate de… ¡una muñeca de plástico!.
De esa premisa parte “Plástico” (“Plastic”) de Doug Wagner, Daniel Hillyard y Laura Martin. Toda una sensación que sacudió las comic-shops estadounidenses en 2017 y que, Norma tuvo a bien rescatar para el mercado español en 2022. Un tebeo que nos habla de un amor diferente, quizá enfermizo o imposible, pero del que parte un relato tan delirante como adictivo.

En esos parámetros nos encontramos a Edwyn Stoffgruppen: un tipo con un pasado turbio, con una siniestra querencia por las cabezas arrancadas y las bolsas de plástico, al que Virginia le ha cambiado la vida. Ella, el amor de su vida, no es más que su muñeca de plástico con la que Edwyn ha comenzado una relación sentimental, tan bizarra como extraña, pero que le apartado de la sangrienta senda que había emprendido como asesino en serie. Pero todo se va a torcer, pues un hombre poderoso va a cruzarse en el camino de la extraña pareja, provocando a Edwyn y poniendo en serio a su amor de plástico. No tardará este tipo en comprender que se ha metido con la persona equivocada.
Así comienza una autentica orgía de violencia, mala baba y sangrientos golpes de efecto ambientados en la América profunda. En un guion esculpido totalmente “a quemarropa”, lleno de magistrales golpes de efecto, a cargo de Doug Wagner, que mete de lleno en el relato desde las primeras páginas, haciendo que no se abandone la historia hasta finalizarla.

Junto a Wagner, Daniel Hillyard da cuerpo gráfico a esta deliciosa bizarría con solvente efectividad. Tanto para los sangrientos momentos violentos como para las escenas aparentemente normales, donde el rostro de Edwyn es más que expresivo, siendo el principal motor gráfico de la historia, por todo lo que dicen sus miradas y muecas. Laura Martín es la encargada de dar color a cada escena, eligiendo los contrastes que hacen más efectivo cada uno de los momentos de la trama.
A lo largo de sus cinco capítulos se compone así un delirante y efectivo relato sobre un asesino en serie, una historia de amor, una enajenada orgía de sangre donde la violencia y la psicopatía se derraman mientras se hacen extraños compañeros de viaje. Con mucho humor negro, certera mala leche y un excelente recorrido cargado de elementos que van sumando interés al sangriento camino mostrado.

Por todo eso, se hacía muy extraño que nadie hubiera traído este material a España desde que Image lo estrenara en Estados Unidos en 2017. Un material obviamente no apto para cualquiera, pero si ideal para todo aquel que busque relatos originales y sensaciones fuertes. Norma tuvo el olfato de materializarlo en castellano en 2022 en una edición en cartoné de 152 páginas, traducido por Hernán Migoya. Sin duda, un acierto. No por nada seguimos hablando de “Plástico” años después… Y es que, el amor imposible de Edwyn y Virginia dejan a su paso huella…. y cadáveres.
