Sirenas de Gotham: Gatillo Fácil. Las chicas han vuelto

Desde que Paul Dini las juntara allá por 2009 en su primera serie conjunta, la interacción entre Catwoman, Hiedra Venenosa y Harley Quinn ha dado buenos momentos en el Universo DC, quedando la cabecera que protagonizaban, “Sirenas de Gotham” (“Gotham City Sirens”), como un título donde el drama y lo ligero se combinaban con naturalidad. Desde entonces, estas tres antiheroinas son reunidas de vez en cuando por DC comics, ya que la química entre ellas sigue despertando interés.

Sirva de ejemplo la miniserie que protagonizaron con el “Amanecer de DC” (“Dawn of DC”). Cuatro entregas que componen el segundo volumen de la cabecera, el cual Panini cómics lo editó el pasado año en castellano, con traducción de Santiago García, ya compilado en un solo tomo: “Sirenas de Gotham: Gatillo fácil” (“Gotham City Sirens: Trigger Happy”, de Leah Williams, Matteo Lolli, Daniel Hillyard, Ted Brand, Rg Stein, Marissa Louisse y Triona Farrell.


En esta ocasión, el trio protagonista va a salir de Gotham, a causa de las maquinaciones de Punchline, reconvertida en esta ocasión en una suerte de empresaria con ínfulas de influencer y acompañada de sus bizarros secuaces, los “Nasty Boys”. Con esos mimbres, Leah Williams compone un guion funcional, en ocasiones previsible, cuya principal baza son los diálogos entre las protagonistas.

De este modo quedan servidas en sus cuatro grapas un guion entretenido, con puntos de interés, que igualmente se apoya en la intriga y la aventura que en la comedia. Reservando a lo largo de la aventura momentos estelares a cada una del trio protagonista. El funcional dibujo de Matteo Lolli, Daniel Hillyard, Ted Brand, Rg Stein potencia cada uno de esos momentos, con composiciones de página frescas. En las que quizá la acción no brille mucho, pero si los encuadres y la secuenciación de la historia.


Ya desde la portada, obra de Terry y Rachel Dodson, se resume con acierto lo que nos vamos a encontrar dentro del volumen. Una aventura desenfadada, delirante a ratos, destinada a proporcionar entrenamiento sin pretensiones. Y eso es exactamente lo que espera en las cuatro grapas que compone este “one shot”, junto a las excelentes portadas de los Dodson, que han sabido sintetizar a la perfección en cada una de ellas el sentido conceptual de esta miniserie.


Así que si eres fan de Catwoman, Hiedra Venenosa y Harley Quinn cuando protagonizan (juntas o por separado) aventuras, este tebeo te divertirá. Obviamente la comparación con alguna de las historias que realizó Paul Dini hace algunas décadas es impensable planteársela, pero “Gatillo fácil” tiene puntos para entretener con oficio a quien quiera una cita con las tres sirenas de Gotham.

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