Los Soprano: La historia visual completa. Cosas de Familia

“You woke up this morning
Got yourself a gun
Your mama always said you’d be the chosen one”

Si al leer estos versos, pertenecientes al célebre “Woke up this morning” de Alabama 3, en tu mente a empezado a sonar la música y has visualizado las imágenes de los títulos de crédito de la serie Los Soprano” (“The Sopranos”), este artículo es para tí. Si no ha sido el caso también, porque hubo una época en la que, antes de las plataformas de streaming, hubo una serie que cogió con el paso cambiado a todo el mainstream de la televisión internacional, dejando una profunda huella que todavía hoy, veinticinco años después, sigue presente en lo que es la ficción televisiva internacional.

“She said, you’re one in a million
You got to burn to shine
But you were born under a bad sign
With a blue moon in your eyes”



A lo largo de la historia de la televisión norteamericana del siglo XX, hubo títulos que marcaron un antes y un después: “Star Trek”, “Bonanza”, “The Twilight Zone”, “Mission: Impossible”, “V”, “Canción triste de Hill Street”, “La Ley de los Ángeles”, “El Equipo A”, “Twin Peaks” o “X-Files”, entre otras, hicieron historia el siglo pasado. Si bien, la serie con la que llegó el siglo XXI es la que hoy nos ocupa y de la que Norma Editorial ha lanzado una ambiciosa obra que recoge todo lo relativo a ella: “Los Soprano: La historia visual completa” (“The Sopranos: The Complete Visual History”). Un autentico trabajo de titanes realizado por Alex Richmond en la que se desgranan y analizan todos los aspectos, argumentos y curiosidades relacionadas con la serie creada por David Chase.


“El objetivo… era no hacer sentir a la gente cómoda nunca”.

Esas palabras de su creador, recogidas en el volumen, resume el espíritu de la obra que creó. Pionera en cuanto a que su personaje era un tipo al que, por definición, era candidato a formar parte de cualquier galería de villanos. Sin embargo, era el protagonista y sobre sus hombros pivotó toda la historia que se desarrolló durante los ochenta y seis episodios, divididos en seis temporadas, que emitió HBO entre 1999 y 2007.

Encarnado por el gran James Gandolfini, Tony Soprano era un capo de la Mafia de New Jersey en plena crisis de ansiedad. Envuelto en la vorágine de sus negocios y capeando, a su vez, las responsabilidades que cualquier padre de mediana edad tiene, es presa de un ataque de pánico. Hecho que desencadena la premisa de partida: una cita para comenzar terapia con Doctora Melfi (Lorraine Bracco). Evidentemente esto causará estupor en su entorno “laboral”, donde el silencio es la ley que impera, y las suspicacias comenzarán a prenderse.

Podría parecer, a priori, que esta premisa de partida comparte similitudes con al película “Una terapia peligrosa” (dirigida por Harold Ramis y protagonizada por Robert De Niro y Billy Cristal), pero ya en el primer episodio se advertía que David Chase apuntaba a otros objetivos mucho más ambiciosos. Porque esto no es una comedia, tampoco una historia de gánsteres. Es algo más complejo y poliédrico, como la vida. La de cualquiera y, en particular la de su protagonista: un hombre atrapado entre sus traumas y obligaciones. En una posición con un estrés constante. Con una madre anciana dominante y manipuladora, verdadero motor de muchos de los traumas de Tony, interpretada por Nancy Marchand. Con un tío cercano al que quiere, Corrado John Soprano Jr., Tío Junior (Dominic Chianese), el cual ambiciona convertirse en el capo que nunca logró llegar a ser. Con un equipo de “subordinados” digno de cualquiera de los mejores filmes de Martin Scorsese, encarnados por Tony Sirico (Paulie Gualtieri), Steven Van Zandt (Silvio Dante), Michael Imperioli (Christopher Montisanti), Vincent Pastore (Big Pussy Bonpensiero) o Steve Schirripa (Bobby Baccalieri). Para completar el paisaje queda el ambiente familiar, con su esposa Carmela (Edie Falco) y sus hijos Meadow (Jamie-Lynn Sigler) y Anthony Jr. (Robert Iler), ambos en plena adolescencia. Ese es el entorno de Tony cuando empieza la terapia. En un negocio donde no se admiten segundas oportunidades. En una familia que necesita atención. Y eso es lo que retrató la serie: la vida de un hombre que hace lo necesario, aunque no sea éticamente correcto, para lograr sus objetivos laborales. Un autentico cabrón de manual fuera de casa. Un esposo infiel y, a la vez, padre de familia preocupado por salvaguardar el bienestar de su esposa e hijos.


“When you woke up this morning
All that love had gone
Your papa never told you
About right and wrong”


Toda esa mochila era la que portaba Tony, encarnada magistralmente por James Gandolfini. Sin duda, con su interpretación, tan compleja como creíble, conquistó a los espectadores del mundo. Junto al resto del reparto, fueron los catalizadores para que la serie hiciera historia, sentara un paradigma e hiciera evolucionar el medio. Despues de “Los Soprano” ya es costumbre ver personajes en series de televisión que resultan complejos o amorales. Pero el primero fue Tony.

A esa profundidad conceptual de personajes había que sumarle un cuidado extremo tanto en tramas como en la forma en la que se rodó. En una época en la que había un salto cualitativo entre la pequeña y la gran pantalla, “Los Soprano” elevó el estándar de calidad, tanto en términos técnicos como conceptuales, de la ficción televisiva. Ahora ya es común ver series en plataformas que superan muchas producciones cinematográficas, pero la primera fue la que creó David Chase.

Esos son los surcos que componen la huella de “Los Soprano” y los motivos por los que Ray Richmond se embarcó en el ambicioso libro que celebra los veinticinco años de la icónica serie. Lo que hizo está a la altura de ese legado: un autentico objeto de coleccionista para quien guste de buenas ficciones televisivas. Quizá ésta sea la mejor y por eso merece una obra escrita y plasmada así: con excelentes análisis de sus seis temporadas, una entrevista a su creador, David Chase, y multitud de imágenes, datos y curiosidades bien expuestos, junto a muchas de las frases celebres que dejó la serie tras de si: las que abrían cada capítulo como las que pronunciaron sus personajes.


“ Últimamente tengo la sensación de que llego al final. Cuando lo mejor ha acabado”.

Eso es lo que sentía Tony Soprano al comienzo de la serie. Y puede ser que muchos que no conocieran la serie sientan eso al abrir esta inmensa obra. Sin embargo, y al igual de los que tuvimos la suerte de ver la primera temporada cuando se emitió por primera vez de forma seriada, están de suerte. Llegan puntuales para poder disfrutar de las excelsas 288 páginas de “Los Soprano. La historia visual completa”. Escrito con rigor y amenidad por Alex Richmond, traducido al castellano por Miguel T. Fernández y prologado por Alan Sepinwall. Plagado de excelentes fotos cuidadosamente reproducidas en papel con el gramaje preciso para resultar una joya, el volumen cuenta además con algún detalle de memorabilia escondido que sorprende gratamente, y nos cuidaremos de desvelar, pues sabemos de la importancia del silencio para estos asuntos. Al igual que sabemos reconocer esta autentica joya para cualquier fan de Tony, Silvio, Paulie, Big Pussy, Tío Junior y resto de los personajes que poblaron la que quizá sea de las mejores series de televisión que jamás se hayan realizado.

“You woke up this morning
The world turned upside down
Lord above, thing’s ain’t been the same
Since the Blues walked into town
But you’re, but you’re one in a million
‘Cause you’ve got that shotgun shine, shame about it
Born under a bad sign
With a blue moon in your eyes, yeah”

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