
La Historia de la humanidad no es solo una sucesión de hechos acaecidos a lo largo del tiempo. Es también la sucesión de costumbres, formas de organización económica y social, desarrollo de cultivos, modos de producción de bienes y servicios, formas de relacionarse los individuos con sí mismos y con el medio en el que han vivido, las maneras de explicarse el entorno a lo largo del tiempo, así como las creencias, usos, gustos, modas nutricionales y las formas como se ha ganado la vida el ser humano desde la Prehistoria hasta nuestros días.
Decía Antonio Escohotado que para entender la Historia es imprescindible comprender la economía y comercio de cada época. Siendo estos no fenómenos secundarios de cada momento, sino determinantes para definir cada contexto. Son, en consecuencia, las relaciones de intercambio y producción de bienes, y el pertinente interés económico y social que han vertebrado muchas de las decisiones políticas llevadas a cabo a lo largo de la Historia. Incluso han servido de acicate y catalizador para muchos de los avances en varias áreas del conocimiento humano y la ciencia.

Poder contemplar todo esto recorriendo la historia de una bebida que ha acompañado a lo largo de 15.000 años al ser humano puede darnos, además de la dimensión de importancia del alimento a lo largo de la Historia, un sesgo de conocimiento que nos abre la puerta a varias épocas del pasado de la humanidad. Llegar a ese conocimiento de forma accesible, como si estuviéramos tomando pausadamente sorbos de una bebida, se antoja una tarea titánica para quien tenga que preparar ese material. Y eso es lo que han hecho Benoist Simmat, Lucas Landais y Christian Lerolle en “La increíble historia de la cerveza” (“L’Incroyable Histoire de la bière”), editada en castellano por Norma. Todo un accesible recorrido a lo largo de la Historia con esta bebida descubierta ya en la Prehistoria y perfeccionada a lo largo de los siglos.
Editada originalmente en Francia por Les Arènes dentro de su colección “L’Incroyable histoire…”, es un acertado ejercicio de síntesis en viñetas para mostrar todo lo que hay detrás de una pinta de cerveza que podemos tomar a día de hoy en cualquier bar. Desde el descubrimiento prehistórico de aquella sopa de cereales que fermentaba de forma espontanéa hasta la comercialización en masa de las botellas y latas del siglo XX. Sin dejar de lado acontecimientos que marcaron un antes y un después, como el uso de lúpulo, la creación de la Pilsen, la Lager o el resurgir de las cervezas artesanales.

Y no solo en el tiempo, también en el espacio. Pues Simmat nos va llevar desde el lejano oriente hasta sudamerica, pasando por la áfrica. Dando así las dimensiones colosales que ha tenido la bebida surgida de la fermentación de cereales. Es, en si mismo, un ejercicio notable de antropología, por todo lo que abarca. Y de síntesis, pues este paseo por la historia no abarca más de 200 páginas, a las que hay que sumarle un acertado glosario de términos y una bibliografía seleccionada, para quien quiera ahondar más en el tema después de estos sorbos de conocimiento.
Sin duda, aquí ha habido un gran ejercicio de documentación, el realizado por Simmat que, como de costumbre (“La increíble historia del vino” o “La verdadera historia de la cocina”) sabe dotar de ritmo esta cantidad ingente de datos. Los cuales, bien vertebrados en el guion, entran de forma orgánica en los sorbos de la lectura, dejando un sabor de conocimiento adquirido a su paso. Uno que, como digo, por lo bien sembrado que queda en las viñetas es tan didáctico como entretenido. Consiguiendo despertar tanto la curiosidad como el interés. Y todo desde la accesibilidad y la capacidad para entretener, elementos indispensables para que el tebeo funcione.

El otro es la forma de plasmarlo: En unas viñetas donde la línea clara de Lucas Landais y el color de Christian Lerolle están al servicio del objetivo documental de la obra. Acompañando en todo momento el guion, potenciando la contextualización gráfica de cada momento de la historia y dando empaque al resultado final.

Así se presenta este cómic, con mucho cuerpo en términos didácticos y entretenidos. Un autentico paseo por la Historia en mayúsculas. Un tebeo que se paladea con gusto, como una buena pinta. Que puede colmar la sed de conocimiento sobre lo que encierra la historia de esta bebida universal o despertar “otra ronda” de conocimiento. Para eso está la bibliografía del final del volumen. En sus 224 páginas, traducidas por Carmen Arnaldos Almagro, hay espacio para entretener, ilustrar y dar trasfondo y contexto a cada momento descrito. Bien hilvanado en un guion titánico, por lo bien sintetizado que está todo lo que se cuenta. Demostrando una vez más que, en buenas manos, en un cómic se puede abarcar cualquier temática. Por todo eso, brindamos por “La increíble historia de la cerveza”.
