Adentrarse en el tomo diecisiete de la Biblioteca Conan es como volver al pasado recogiendo aquello que nos hizo tan felices en su momento. Roy Thomas y John Buscema no solo nos contaron historias de espada y brujería, sino que construyeron un universo completo de aventuras, pasión y peligro constante. Este tomo, publicado por Panini Comics en formato rústica con solapas de 160 páginas y traducción de Joan Josep Mussarra y Gonzalo Quesada, recopila Conan the Barbarian #96-101, incluyendo boletines de redacción y correos de lectores que nos acercan al momento histórico en que estas historias se publicaron. Pero lo verdaderamente extraordinario de este volumen no está solo en la fidelidad al mundo de Robert E. Howard, sino en la manera en que Thomas y Buscema lograron expandirlo, dando profundidad a los personajes y ofrecernos un espectáculo que sigue siendo fascinante hoy.

Arrancamos con «The Long Night of Fang and Talon”, donde Thomas despliega su capacidad para construir tramas complejas y llenas de suspense. Conan sigue al león Sholo hacia Abombi para rescatar a Bêlit, capturada por Ajaga, jefe tribal con control sobre los animales gracias al dios Jhebbal Sag. Thomas equilibra estrategia, combate y tensión psicológica, mientras Buscema y Chan ofrecen un despliegue impresionante. La musculatura de Conan, los movimientos felinos de Sholo y la ferocidad de los combates animales-humanos crean escenas que casi saltan de la página. La resolución, con Bêlit liberando a Conan y los animales rebelándose contra Ajaga, combina acción y justicia poética, y muestra a la Tigresa como heroína decisiva.
En “Sea-Woman”, Thomas introduce un interludio fantástico: una mujer azul y muda que seduce y mata a los marineros. Aquí, el guion explora la conexión entre Conan y Bêlit, demostrando que su relación va más allá de la pasión física. Buscema, apoyado en Chan, transmite misterio y tensión con cada viñeta. La presencia de la mujer, el impacto de su canto y la reacción de los personajes se sienten intensos y naturales, mostrando la habilidad de los dibujantes para combinar belleza y peligro.

Seguimos con “Devil-Crabs of the Dark Cliffs”. Un relato más tradicional de aventura y horror. Thomas mezcla acción con ingenio: Conan y Bêlit enfrentan a hombres cangrejo inteligentes y letales, mientras idean estrategias para sobrevivir y rescatar a los Argosianos. Buscema vuelve a brillar con escenas de combate espectaculares. Con monstruos aplastados y composiciones que transmiten ritmo, caos y fuerza. La Tigresa, como siempre, lidera y toma decisiones cruciales, mostrando que no es una simple acompañante, sino un personaje de peso narrativo.
El clímax llega con “Death on the Black Coast”. Adaptación de la clásica historia de Howard, donde la épica, la tragedia y el romance se entrelazan. Thomas expande el guion original, mostrando los años de aventuras de Conan y Bêlit, construyendo un arco sólido. La muerte de la Tigresa no solo conmueve, sino que tiene un impacto profundo. Su espíritu protege a Conan y refuerza su vínculo más allá de la vida. Buscema y Chan ilustran la violencia, el horror y la belleza del momento con composiciones monumentales, dramatismo y dinamismo, logrando que cada viñeta respire épica y emoción.

Finalmente, “The Devil Has Many Legs” ofrece un relato de terror clásico. Conan vuelve a la soledad en un mundo cada vez más hostil. Su enfrentamiento con una nueva tribu, así como a un gran monstruo nos sitúan de nuevo en esas aventuras clásica que estábamos acostumbrados. Thomas adapta una historia que nos devuelve en cierta medida a lo anterior y fuera de los grandes océanos. Mientras Buscema con su nivel habitual dibuja la tensión y el horror con su estilo sólido y expresivo, creando una atmósfera inquietante y absorbente.
Más allá de las historias, este tomo es un homenaje a los autores que lo hicieron posible. Roy Thomas, heredero de la pasión de Stan Lee y Gardner Fox, se convierte aquí en un narrador que respeta a Robert E. Howard pero se atreve a expandir su universo. John Buscema, por su parte, es un maestro del movimiento, la anatomía y la épica; cada página suya es un despliegue de fuerza, dramatismo y dinamismo. Ernie Chan, con su colaboración en el entintado, da solidez y claridad a la acción, asegurando que cada golpe, cada monstruo y cada gesto se lea con intensidad. La colaboración entre guion y dibujo aquí alcanza un nivel casi sinfónico: Thomas establece el ritmo y la tensión, Buscema y Chan la materializan en imágenes que combinan brutalidad, elegancia y belleza.

En definitiva, la decimoséptima Biblioteca Conan no es solo un tomo de cómics. Es un rugido de salvaje, un golpe de tormenta en la Costa Negra y un tributo a la grandeza de la épica heroica. Conan y Bêlit no son solo personajes. Son leyenda viva, héroes y heroínas que nos arrastran a un mundo donde cada decisión, cada combate y cada sacrificio resuena más allá de las páginas. Abrir este tomo es sentir el viento salado del mar, el calor del acero chocando y la furia de la selva, todo a la vez. Cuando cierras sus páginas, sabes que has sido testigo de algo más que aventuras. Has presenciado la mágica colisión entre talento, imaginación y epopeya. Un cómic que grita su grandeza con la fuerza de mil leones y el rugido indomable de la Tigresa y el Bárbaro que lo habitan.
