
Una de las cualidades máximas que tiene una viñeta es su capacidad de síntesis. Podría compararse, en el sentido que muestra una situación, con un cuadro, por las semejanzas que tienen ambas representaciones, pero al secuenciarse las viñetas aportan más profundidad que una sola pintura, pues no solo muestran una situación, sino que la recorren y cuentan, abriendo las posibilidades a la imaginación del lector. Pues este será quien “rellene los huecos” entre una viñeta y otra, interactuando con la página, dándose una comunicación, que de estar bien secuenciada y plasmada por el autor, puede ser muy satisfactoria.
Quizá ahí radique la fuerza de la narrativa gráfica, del noveno arte. Un medio de expresión al que, por muchas pantallas y videos que nos envuelva la actualidad, nunca deja de perder interés para muchos lectores ni de seguir ofreciendo obras en las que merece la pena perderse entre sus páginas. Como la que hoy nos ocupa: “Macanudo. El optimismo es para los valientes”, de Ricardo Siri, más conocido como Liniers, recién editada en España por Reservoir Books.

Bajo esa frase tan propia del imaginario que ha construido en las últimas décadas Liniers se engloba este volumen, que recopila muchas de las tiras que el autor argentino ha ido publicando en los últimos años. Unas tiras que, vistas en conjunto, suponen una suerte de antídoto frente a este mundo de urgencias e intereses que nos envuelve cada día. Donde todo es para ya, Liniers ofrece en pequeñas capsulas de pocas viñetas auténticas ventanas de inmensidad creativa. Esas que salen del “otro lado” que crea con sus personajes, que discurren entre lo fantástico, lo tierno y lo filosófico. Que parecen ligeras, pero rezuman ingenio y potencia conceptual. De las que hacen sonreír, pero también reflexionar.
“Está lloviendo sol”

Abrir este volumen supone encontrarse con ingeniosas consideraciones, envueltas entre un mundo mágico y personal, pero con una alta dosis de universalidad. Ahí está la razón de Liniers publique desde hace más de dos décadas en Argentina y que sus trabajos hayan llegado a España o Estados Unidos. Pues lo que hace no entiende de localismos, porque centra el foco en cuestiones que traspasan fronteras, que apelan a lo esencial de cada uno. Revestidas de fantasía, son, en esencia, propuestas que invitan a pensar, que dejan preguntas y conclusiones en el aire. A modo de sutiles metáforas y revestidas de encanto gráfico. En todo caso, aportando y dejando huella en quien las lee.

Las tiras que esperan en las 192 páginas de “El optimismo es para los valientes” son, en consecuencia, mucho más que ocurrencias. Son píldoras ingeniosas que van más allá, preguntas que crecen al calor de las acuarelas y del mundo fantástico que sugiere lo dibujado, pero apelando a cada lector que se asoma, para que cada tira no deje indiferente y nos lleve a ese terreno donde la lectura enriquece a quien la practica. Quizá por eso “el otro lado” que muestra este volumen está más cerca de “este lado” de lo que creemos. Es el poder de las certeras metáforas gráficas que esconden las viñetas de Liniers. Con altas concentración de ingenio. Al fin y al cabo, esto es “Macanudo”.
