Desde que aparecieron, allá por los noventa, en las páginas de la recordada “El Víbora”, Konrad y Paul llegaron para quedarse como una de las parejas cómicas del tebeo europeo. Con ellos su autor, Ralf König se dio a conocer por toda Europa, iniciando así una trayectoria marcada por un sello humorístico propio e inconfundible. Uno pegado a lo costumbrista, donde página a página la homosexualidad queda normalizada como lo que es: una opción que elige cada cual.

Quizá esta afirmación resulte obvia a estas alturas, pero en la década de los noventa que una serie como “Konrad y Paul” apareciese por toda Europa ayudó a normalizar esta orientación sexual. Luego llegaron los tebeos premiados, como “El condón asesino”, que fue premio a la Mejor Obra Extranjera del Salón del Cómic de Barcelona en 1992, y adaptaciones al cine y teatro de varios de sus cómics (“El hombre deseado”, “Como conejos…”, “Retazos de la vida” o “Lisístrata”). Porque, más allá de normalizar y visibilizar la homosexualidad como algo natural, las historias de Ralf König son de las que saben capturar destellos de costumbrismo a golpe de humor.
Siempre en pequeñas dosis de una página, donde el argumento continua entrega tras entrega. La capacidad de síntesis que tiene este autor alemán es notable. En pocas viñetas sabe trazar el gag dando pinceladas costumbristas certeras y con acertado humor adulto. A eso ayuda su característico estilo caricaturesco, que de forma aparentemente sencilla expresa mucho en los textos de sus personajes.

Ese es el secreto de la longevidad de Konrad y Paul. Tan fácil de decirlo como difícil de lograrlo. Ralf König lo ha hecho a lo largo de décadas. Además, con el acierto de hacer envejecer a su pareja protagonista, siempre envuelta en la actualidad. El autor alemán se nutre así de lo que acontece en cada momento de tiempo, sirviéndose de ello para crear autenticas perlas de humor. De esas que cuando golpean en las viñetas hacen reir sin más. Por efectivas y resolutivas.
“Konrad y Paul están de vuelta”. Ese es el antetítulo que acompaña a “Mamma Mia!” ( “ABBA Hallo”) el nuevo tebeo de König que acaba de publicar La Cúpula. Con eso está dicho todo: Aquí están las últimas peripecias de esta pareja gay madura. En plena época pandémica y con una crisis de pareja. Justo cuando ABBA sacó su inesperado último disco. Todo bajo la convivencia de los dos personajes principales, tan diferentes como complementarios. Hecho que siempre le ha sacado un gran partido König y lo sigue haciendo.

Con sus 192 páginas, traducidas por Marta Armengol Royo , lo que nos da “Mamma Mía” es humor desenfadado en una comedia costumbrista. Ideal para tomarlo como pequeñas píldoras de humor. Pero también efectivo si se lee de corrido. Porque König, Konrad y Paul nunca defraudan. Solo te hacen reír. Y de forma certera. Mientras suena “Gimme! Gimme! Gimme! (A man after midnight)” de ABBA a todo trapo…
