
Una de las características del siglo que vivimos, acrecentada conforme las décadas se suceden, es el peso determinante que ha ido adquiriendo lo digital en nuestro día a día. Ya vivimos en un mundo interconectado en la que los modos de trabajo han cambiado de forma sustancial, así como el ocio y los usos de consumo. Con una buena conexión y desde cualquier lugar con cobertura, se ha implementado el teletrabajo y la oficina puede situarse en cualquier lugar. Del mismo modo, comprar cualquier producto es posible. Así como mantener las amistades e incluso, conocer gente nueva para, quien sabe, tener relaciones si surge un flechazo digital. A golpe de clic.

Ese es el mundo que vivimos. El mismo que vive Lerda, la protagonista de “Roncas”, el cómic de Elva Lombardía que ganó el primer Premio Josep Sanchis Grau de cómic, categoría estrenada el pasado 2024 en los XLII Premios Literarios Ciutat de València del 2024. Tebeo que el mes que viene se estrenará en librerías, de la mano de Grafito. Y como viene siendo habitual en esta editorial independiente, han lanzado una jugosa preventa con regalos exclusivos. Aunque quizá, el más deteminante de todos, sea el cómic en sí mismo, por lo que ofrece y sintetiza la autora en una historia con altas dosis de humor.

Esa historia nos lleva a Lerda (intuimos una suerte alter ego de la autora), la protagonista treinteañera en busca de relaciones. Para ello utiliza a app “adopta un lerdo”. De ahí parte esta comedia sobre las relaciones de pareja que nacen en lo virtual para llegar, en caso de coincidencia a lo real y tangible. En una de esas búsquedas, Lerda encontrará un posible candidato, Lerdo. Y ahí comenzará una relación en la que conocerse implica que las mentiras online vayan cayendo, mientras se descubren los defectos ocultos de cada cual.
Mientras tanto, el costumbrismo y el tono confesional bañará cada página del tebeo. Y junto a Lerdo, aparecerá “El majo”, otro pretendiente para Lerda. Y más allá de la fachada de un post o un perfil, quedará la realidad desnuda, con sus imperfecciones y ronquidos. Con sus defectos y virtudes. Esas son las que muestra Elva Lombardía en este recorrido vital y sentimental. Lleno de golpes de humor que bañan cualquier situación descrita y que hacen de cada gag certeros golpes de efecto para despertar la carcajada en quien lea.

Puede que muchas personas se sientan retratadas en algún momento por lo descrito en el cómic. Sobre todo por lo universales (y a veces irónicamente graciosas) que son las relaciones humanas. También porque el expresivo trazo de Lombardía potencia el efecto de comedia: uno ligero pero con las suficientes armas para definir y expresar. En definitiva, transmitir. Eso lo logra la autora en estas páginas, consiguiendo risas a la par que complicidad con quien lo lea. Hecho que se advierte viendo los rostros, expresiones y posturas dibujadas en cada viñeta, capaces de decirlo todo sin texto.
En este tebeo se ronca, como dice el título, como otras cosas que muestra su interior: humanos bocados de realidad de su protagonista. Agridulces como la vida misma. Directos y contados con ingenio y humor, bien hilvanados en un sólido guion, cuyo potencial humorístico queda efectivamente desplegado en su traslación en cada página.

Dicho lo cual, no es de extrañar pues que “Roncas” fuese distinguido con el primer Premio Jospe Sanchís Grau de cómic. A lo largo de sus 104 páginas están las razones de su merecido galardón. Unas que, cuando se descubren en su lectura, ya se está disfrutando de la comedia que es esa vida que cuenta. Una pegada a lo cotidiano y real, ingeniosamente bien definida. Una que, más que lectores, va a conseguir complicidad con quien recorra sus viñetas.
