Recursos. Un desafío para la humanidad. Certeras cuestiones para reflexionar

Ya en la definición de Economía aparece. Una ciencia social que, en esencia, intenta explicar como las sociedades resuelven el problema de conciliar deseos ilimitados con recursos escasos. Ya en esa ecuación aparece el término que centra la atención del cómic que hoy nos ocupa: “recursos”, ya acompañado del concepto de escasez.

Desde que el modelo capitalista irrumpió, la abundancia y el crecimiento ha marcado el camino de las sociedades avanzadas. Cierto es que desde que se implementó con la Revolución Industrial, trajo consigo un sistema de consumo y producción de masas, fabricando en muchas ocasiones con economías de escala, haciendo posibles altas tasas de crecimiento económico en los últimos siglos y una mayor generación de renta per cápita en muchos países. Cuestión aparte es el reparto de la misma o que este modelo como tal no puede crecer hacia el infinito. Por una mera limitación física.

En eso ahonda “Recursos. Un desafío para la humanidad” (“Ressources.Un défi pour l’humanité”), el cómic de Philippe Bihouix y Vincent Perriot, recién editado por Norma, que expone de forma pedagógica la encrucijada en que se encuentra la humanidad en el momento actual. Una encrucijada que, si bien se ha repetido como un mantra en ocasiones, quizá necesite de explicarse de forma nítida para tomar conciencia del reto que implica el actual modo de vida que tenemos los seres humanos.

En estas páginas desfilan cuestiones como la desmaterialización de la economía o la sobriedad tecnológica. Conceptos que son contextualizados y presentados con claridad y rigor. A la par que se recorre de forma acertada la relación del ser humano con el medio que le rodea, del cual extrae los recursos que necesita para vivir. Dejando las creencias a un lado, como el escenario de ciencia ficción del que parte el cómic, la lectura del mismo nos lleva a una realidad tangible: la que implica el insostenible modelo de producción y consumo actual. Uno que igual no es cómodo de ver, pero si necesario saber de él. De ahí parten las condiciones materiales que habrá en un futuro en materia de recursos.

Son cuestiones que, paradójicamente, no son compartidas por la totalidad de la sociedad en estos tiempos donde la información es más accesible que nunca. Quizá porque se haya dado un absurdo valor a según que creencias y opiniones que no tienen respaldo ni argumento científico, pero si intereses económicos detrás. Cierto es que cualquiera tiene derecho a decir lo que se le antoje, hasta una estupidez que no sea respetable ni aceptada. Es decir, se puede argumentar en contra de la Ley de la Gravedad, pero no por ello uno se escapará de la atracción que ejerce la tierra sobre los cuerpos que habitan en ella. En ese sentido, la escasez de recursos materiales y el ritmo de consumo humano actual genera un problema que puede ser irreversible a medio o largo plazo. Dato no opinable, por mucho que muchos intereses en juego conjuren para proclamar lo contrario.

Contra eso, nada mejor que la pedagogía. Que es la que encontramos en “Recursos”. Donde Philippe Bihouix disecciona un certero discurso sobre la problemática del desarrollo sostenible actual. Sin estridencias y con mesura, aborda la cuestión de forma explicativa, recorriendo la historia de la humanidad y poniendo el foco en los retos que, como especie que puebla el planeta, tenemos por delante. Dejando tras de sí acertadas cuestiones para una reflexión post lectura.

Así discurre esta suerte de ensayo en viñetas. Un ejercicio de divulgación donde la capacidad de síntesis es notable. A la altura del trabajo gráfico que ha llevado a cabo Vincent Perriot (“Negalyod”), que ha sabido acertadamente plasmar en viñetas el discurso de Bihouix. Uno complejo, de los que abre camino para quien quiera ahondar más en los temas expuestos encuentre aquí una excelente puerta de entrada, además de una toma de conciencia. Que fluye orgánicamente por las páginas por Perriot, junto al color de Maëlys Cantreau y Melissa Bickel.

En 2024 vio la luz en el mercado franco belga de la mano de Casterman, materializándose así una sólida obra divulgativa en viñetas. Una donde se ilustra al lector a la vez que se le entretiene a lo largo de sus 176 páginas. Que busca establecer un dialogo con ´él, ahondando en un problema estructural de forma racional. Sin estridencias y con voluntad de arrojar luz para el análisis y el conocimiento.

En menos de un año “Recursos. Un desafío para la humanidad” se presneta en castellano de la mano de Norma editorial, en una cuidada edición en cartoné con traducción de Eva Reyes de Uña. Una que conviene leer y reflexionar con ella. Por su tono, marcadamente pedagógico, que se aleja acertadamente de las epifanías para llevarnos a terrenos más lúcidos, donde se puede informar y servir elementos y cuestiones para su análisis y reflexión sosegados. Para, en definitiva, entender mejor el mundo que nos rodea, donde los recursos siempre son escasos y los residuos generados cada vez más abundantes. Lejos de posicionamientos políticos o corrientes ideológicas, pues las evidencias materiales no son opinables, siendo necesarias divulgarlas. Solo así, a través del conocimiento de los problemas, éstos se pueden abordar. Y “Recursos. Un desafío para la humanidad” es una excelente y didáctica puerta de acceso a conocer el que quizá sea el problema estructural más complejo que ha de resolver el ser humano.

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