The Magic Order Libro cuatro: semillas del descontento

Si creías que ser un mago en «The Magic Order» era un sueño hecho realidad, esta serie te recuerda una y otra vez que en realidad es más bien una sentencia de muerte con muchos extras. En este nuevo volumen volvemos a ese torbellino de magia, traiciones, muertes espectaculares y una sensación persistente de que ser parte de esta orden es una maldita pesadilla. Mark Millar, Dike Ruan y Giovanna Niro nos han entregado seis números cargados de buenas intenciones de hechicería brutal y más razones para no querer ser un mago en este universo.

El volumen arranca con una crisis. Regan ha sido exiliado, Salomé asesinó a Leonard y Rosie. La pequeña promesa de la familia volvió, pero no ella solamente. No es la primera vez que un personaje regresa de entre los muertos, pero en este caso, alguien más tomó el volante del cuerpo de la niña. La Orden está cambiando, los magos más poderosos están cayendo como fichas de dominó y Madame Albany está en camino de destruir lo poco que queda de la resistencia mágica. Si algo nos ha enseñado esta serie, es que cualquier victoria para los protagonistas es momentánea y generalmente viene acompañada de un costo altísimo. Descubrir que Rosie no había simplemente cambiado de bando, sino que su cuerpo había sido poseído, no solo explica su comportamiento errático, sino que refuerza el tema recurrente de esta serie: la muerte no es el final, pero tampoco es algo que puedas solucionar sin consecuencias.

Millar usa a Albany para intentar cambiar de dirección a la serie. Este peculiar personaje no ha necesitado nunca más motivación que «porque quiero», pero ahora tiene la oportunidad de vengarse y de paso conquistar la Orden. Albany, como era de esperar, tiene una sola meta: tomar el control. Sus métodos, por supuesto, son una serie de ejecuciones mágicas diseñadas con un nivel de creatividad macabra que solo Millar puede pensar. En esta guerra mágica, nadie está a salvo, y los hechiceros más poderosos caen uno tras otro. Por otro lado, estos números nos llevan al pasado para explorar la historia de Edgar Seemus, quien en realidad es un mago antiguo con una historia de locura y destrucción. La revelación de su origen es fascinante: una mezcla de abuso parental, una imaginación descontrolada y la clásica arrogancia de quienes creen que la magia los hace invencibles. Además, vemos cómo Cordelia y Francis terminan en una dimensión paralela, resultado de un intento de escape fallido. Y ahí es donde descubriremos uno de los momentos más importantes de toda esta serie mágica.  

A nivel gráfico, si hay algo que impresiona es el arte de Dike Ruan con los colores de Giovanna Niro. Cada página está llena de detalles, desde las expresiones de los personajes hasta los escenarios llenos de magia y horror. Las escenas de acción son espectaculares y el uso del color ayuda a diferenciar los momentos entre la calma y el caos absoluto. Uno de los aspectos más notables del arte en este volumen es la forma en que el equipo creativo maneja la expresividad de los personajes. Desde el miedo hasta la arrogancia, cada emoción está perfectamente plasmada en los rostros y el lenguaje corporal, lo que refuerza la carga dramática de la historia. Además, el diseño de los hechizos y la representación visual de la magia mantienen un equilibrio entre lo clásico y lo innovador, dándole a la serie una estética que se siente moderna sin perder su esencia oscura y sobrenatural.

Publicada en Estados Unidos en 2023 por parte de Image Comics, ahora llega a España de la mano de Panini Comics con traducción de Óscar Estefanía. Al final del mismo tomo nos encontramos, además, las portadas alternativas realizadas por Dike Ruan, Rafael Albuquerque, Kelly Jones, Dani Strips, Jodie Muir, Dan Panosian y Javier Fernández. Al final, después de cuatro volúmenes de caos mágico, traiciones y muertes espectaculares, esta historia llega a su supuesto final con una mezcla de sorpresa y familiaridad. En estas 184 páginas se ha jugado con la idea del destino, la manipulación y las segundas oportunidades, pero en esta ocasión, la sensación de urgencia y peligro se diluye en una conclusión que parece demasiado conveniente. ¿Realmente este es el final que Albany planeó desde el principio? ¿O simplemente nos dejamos llevar por la ilusión de un conflicto más profundo? Quizás el mayor problema es que, después de todo lo que han sufrido estos personajes, el status quo no parece haber cambiado tanto. El ciclo de destrucción y resurgimiento sigue girando, y el mensaje parece ser que la Orden Mágica es una condena más que un honor. Sea como sea, si algo nos queda claro es que en el mundo de «The Magic Order«, el verdadero poder no está en la magia, sino en la capacidad de sobrevivir a ella.

Deja un comentario