Hablar de Joan Escandell es hablar de una leyenda del cómic español. Su trazo ha dado vida a innumerables historias. Su nuevo cómic, «Dibujando Tebeos entre Ibiza y Barcelona«, no es solamente una autobiografía al uso, es un auténtico viaje en el tiempo. Un recorrido tanto por la historia de España como por la del cómic español y por la evolución de la industria de la historieta desde la posguerra hasta nuestros días. No es solo un repaso a su trayectoria, sino un testimonio del arte de crear tebeos y del espíritu inquebrantable de un artista que nunca dejó de dibujar.

Nacido en 1937 en Ibiza, Escandell empezó a dibujar desde niño y el gusanillo de la ilustración entro en sus venas. A medida que avanzaba en su aprendizaje, pasó de un simple dibujante a un verdadero maestro del lápiz, un artesano de la historieta que trabajó en algunos de los títulos más icónicos de la historieta española y europea. Desde «El Capitán Trueno» o «El Sargento Furia» hasta novelas gráficas sensuales, pasando por «Antares» (una creación suya) y diversas aventuras de ciencia ficción como los «Masters del Universo«. Escandell dejó su huella en el corazón de varias generaciones de lectores. ¿Y qué mejor forma de rendirle homenaje que con un libro que mezcla biografía, historia y arte que te introduce en un mundo reconocido pero pasado?
Uno de los aspectos más interesantes de este libro es el equilibrio entre el guion y el dibujo. Joan Miquel Morey, el guionista, construye un relato sólido que no solo narra la vida de Escandell, sino que también contextualiza su trayectoria en el marco de la historia del cómic en España. El guion es ágil, informativo y tiene un tono cercano, lo que hace que la lectura sea amena y bastante rápida. Morey logra que cada capítulo fluya con naturalidad, hilvanando anécdotas, hitos históricos y momentos clave de la industria del cómic con precisión y cariño. Desde la infancia del protagonista en la Ibiza de la posguerra, hasta su traslado a Barcelona en plena efervescencia cultural y editorial, el libro nos muestra los inicios de Escandell como dibujante, con un talento que se desarrolló entre la precariedad económica y el enorme deseo de crear. En la Editorial Bruguera empezó retocando los comics extranjeros para pasar la censura del momento. Con el tiempo llegó a convertirse en uno de los principales artistas de la editorial, reinterpretando los clásicos de la literatura en viñetas de una calidad inigualable. Su capacidad para plasmar aventuras trepidantes, escenarios detallados y personajes con vida propia lo convirtió en un nombre clave del tebeo. A medida que avanzamos en estas páginas, nos encontramos con una transición hacia la apertura del mercado internacional. Escandell no solo conquistó España con su trazo, sino que también logró reconocimiento en Francia, Italia y otros países europeos. Fue un auténtico trotamundos del cómic, adaptándose a distintos estilos y mercados. Es imposible no maravillarse con su capacidad de reinventarse y seguir vigente en una industria cambiante.

En lo gráfico, Escandell mantiene con elegancia su estilo: un trazo limpio, detallado y expresivo, con una forma impecable que permite a los lectores sumergirse en cada escena con facilidad. Cada página del tebeo está repleta de ilustraciones, bocetos y material gráfico que permiten apreciar su evolución artística. Además de contar la historia nos muestra ese arte que fue evolucionando según pasaba el tiempo.
Pero no todo es épica y nostalgia. Estas 96 páginas también tienen un tono ligero y divertido, lleno de anécdotas sobre la vida del dibujante, su relación con otros artistas y la industria editorial. Es un relato cercano que nos permite ver el lado humano de un artista que, con su humildad y pasión, ha inspirado a muchos. Si bien el comic es una gran celebración del talento de Escandell, no deja de lado las dificultades del mundo del cómic. La precariedad laboral, la falta de reconocimiento en su momento y los cambios estructurales de la industria nacional son temas que también se tocan en la obra. Es un testimonio realista de lo que significa dedicarse al arte y cómo, a pesar de todo, la pasión por contar historias a través del dibujo siempre encuentra su camino.

«Dibujando tebeos entre Ibiza y Barcelona«, publicado por Dolmen Editorial, es una obra recomendable para los aficionados de la historia de la ilustración en España, para quienes deseen descubrir o reencontrarse con un maestro de las viñetas. No es un estudio profundo ni una biografía exhaustiva; más bien, es un vistazo amable, un recorrido ligero por los hitos de su carrera. Es un tributo a una época del tebeo español y la constatación de la elegancia de un ilustrador que, con su destreza y dedicación, permitió que muchos personajes cobraran vida en las páginas impresas. A través de este libro, el lector podrá asomarse a la vida de Joan Escandell: un artesano del cómic; alguien que entendió el oficio como una vocación y que supo adaptarse a los cambios del mundo sin perder su esencia.
