
En la Grécia clásica, los oráculos eran un aspecto fundamental de las creencias religiosas de la época. Los dioses se manifestaban, en la voz de un intérprete, dando respuestas a preguntas concretas que cada fiel formulaba. Eran pues lugares sagrados donde encontrar referencia, consejo y alguna clave del futuro de cada cual. Entre ellos, el más famoso, fue el situado en Delfos, consagrado al Dios Apolo, adquiriendo gran relevancia en el mundo helénico desde la mitad del siglo VIII antes de Cristo.
Los oráculos griegos nos muestran que la importancia de los referentes para el ser humano han sido una constante a lo largo de la historia. Un hecho que podemos rastrear hasta nuestros días, donde la necesidad de consejo, mezclada con las ganas de aprovechar oportunidades de negocio y la accesibilidad de internet han dado con fenómenos que son característicos del siglo XXI: los infuencers, aquellas personas con capacidad de influencia sobre otras, fundamentalmente a través de redes sociales.

Esta es la materia prima de “La voz del oráculo” (“Pythian pratar”) de Liv Strömquist, recién editado en castellano por Reservoir Books. Un cómic donde la autora analiza esa búsqueda individual que se da en sociedad actual para encontrar bienestar, felicidad o un mayor desarrollo personal. Una búsqueda en la que la lógica de mercado y la necesidad de consejo confluyen y se sintetizan, en ocasiones, en frases de motivación. Otras veces en meras prescripciones de un producto o servicio.
La cultura de la autoayuda, y la industria que genera, están presente en este irónico y mordaz análisis en viñetas. A través de los siete capítulos que componen “La voz del Oráculo”, Liv Strömquist construye un sólido discurso que se apoya con igual firmeza en la filosófica y la sociología como en la cultura popular, aportando grandes dosis de lucidez. También abundantes cantidades de ironía, mientras pasean por el cómic celebridades de la alta cultura como Jacques Lacan, Zygmunt Bauman o Theodor Adorno pero también influencers, Ronald Reagan o Meghan Markle.

Así se va conformando este cómic, con una base bien documentada y un desarrollo, que puede parecer sutil, pero arroja contundentes resultados sobre la necesidad del consejo, de la referencia, los gurús virtuales que marcan tendencias y las frases de motivación tan propias de nuestros días. Esas que son, en esencia, simples, aunque a veces el receptor las dote de profundidad. De todo ello se sirve Strömquist para forjar este tebeo. Uno que además de despertar el interés del lector, le propone interesantes elementos para la reflexión.
Recién editado en castellano por Reservoir Books, con traducción de Alba Pagán, las 288 páginas que conforman “La Voz del oráculo” se erigen como un acertado y ácido análisis sobre la necesidad de la autoayuda. Satírico e irónico en ocasiones, a todas luces lúcido, esta “voz” merece ser escuchada y leída.
