
La serie “Sammy” se ambienta en la época de la Ley Seca en Estados Unidos, donde las mafias y los conflictos de poder son temas recurrentes. Sammy Day y Jack Attaway son guardaespaldas profesionales, o «gorilas«, contratados para resolver problemas y proteger a sus clientes de amenazas externas. La serie, que apareció en la revista Spirou en 1972, es famosa por su mezcla de acción, humor y crítica social. Sus autores, Berck (pseudónimo de Arthur Berckmans) y Raoul Cauvin, aportaron cada uno su gran trabajo para hacer de esta serie de la bande dessinée una de las más lóngevas, pues duraría hasta 2009 bajo el sello editorial Dupuis.
En este nuevo volumen que edita, en España, Dolmen Editorial nos ofrece tres historias ya clásicas. Viajamos de nuevo a esos locos y turbulentos años veinte, donde la vida de Sammy y Jack nunca está exenta de peligros, pero siempre está llena de momentos divertidos. Estas aventuras, como en anteriores álbumes, no solo destacan por su entretenimiento, sino también por la capacidad de los autores para mezclar elementos históricos con un sentido del humor único. A continuación, intentaremos explorar más a fondo las tres aventuras principales del integral, que son «El gran escalofrío» (“Le Grand Frisson (1980)”), «Los gorilas meten gol» (“Les gorilles marquent un but (1981)”), y «Los gorilas en Hollywood» (”Les Gorilles à Hollywood (1982)”), así como las dos historias cortas y los extras que completan este álbum.

En «El gran escalofrío«, Sammy y Jack Attaway se ven envueltos en una misión peculiar que los lleva al Polo Norte. Su objetivo: proteger a un científico que, involuntariamente, se ha convertido en una batería atómica viviente. Esta premisa, tan disparatada como ingeniosa, marca el tono de la historia. El absurdo se convierte así en el motor de la aventura, y el entorno hostil del Polo Norte no hace sino añadir una capa extra de complicaciones para nuestros protagonistas. Lo interesante de esta historia es cómo combina el humor con un contexto que podría ser catastrófico. La idea de un científico que, por accidente, se convierte en una batería atómica es no solo divertida, sino que también permite a los autores jugar con temas como el poder de la ciencia y los peligros de la tecnología cuando no se manejan correctamente. En este sentido, puede verse como una crítica satírica a la obsesión por el progreso científico sin considerar las consecuencias. Además, el ambiente del Polo Norte, con su frío extremo y su aislamiento, contrasta de manera efectiva con el caos y la acción que se desarrolla en la trama. Sammy y Jack se enfrentan a situaciones inverosímiles mientras intentan cumplir su misión, pero, como siempre, lo hacen con ingenio y una gran dosis de humor.
La segunda aventura del volumen, «Los gorilas meten gol«, nos lleva a un escenario completamente diferente: el mundo del fútbol. En esta ocasión Jack y Sammy se convierten en futbolistas, aunque no por elección propia. La trama se desarrolla en un partido de fútbol donde los gánsteres tienen un interés particular, y nuestros protagonistas, como siempre, se ven envueltos en una situación donde su vida corre peligro, independientemente del resultado del partido. Esta historia destaca por cómo mezcla la acción del deporte con el peligro de la mafia. Aunque el fútbol es el contexto principal, la verdadera trama gira en torno a las apuestas y el control que los mafiosos ejercen sobre el resultado del partido. En este sentido, «Los gorilas meten gol» se convierte en una crítica al mundo del deporte y a cómo, en muchos casos, este puede verse éste corrompido por intereses externos. El humor, por supuesto, está siempre presente. Sammy y Jack, que no son precisamente expertos en fútbol, deben enfrentarse no solo a sus rivales en el campo, sino también a las amenazas de los mafiosos que están interesados en manipular el resultado del partido. Las escenas de acción en el campo de fútbol están llenas de gags visuales y situaciones ridículas, lo que hace de esta historia una de las más divertidas del volumen.

De los campos de fútbol pasamos al glamuroso mundo del cine en «Los gorilas en Hollywood«, la tercera aventura de este volumen. En esta ocasión, Sammy y Jack se ven inmersos en el mundo del glamour de la gran pantalla, donde las estrellas de cine no están exentas de los peligros que acechan en la vida real. La historia juega con el contraste entre el glamour superficial de Hollywood y la violencia y corrupción que se esconden detrás de las cámaras. En esta aventura, los autores aprovechan para hacer una parodia del mundo del cine y sus estrellas. Los personajes que Sammy y Jack encuentran en Hollywood son exageraciones de las celebridades de la época, y las situaciones en las que se ven envueltos son una mezcla de acción y comedia. El mundo del cine, con su brillo y su espectáculo, se convierte en el escenario perfecto para una nueva misión de nuestros protagonistas, que, como siempre, deben enfrentarse a peligros que van más allá de lo que aparentan a primera vista. La historia critica la superficialidad del mundo del cine y cómo las estrellas, a pesar de su fama y fortuna, no están a salvo de las amenazas externas.
El volumen ,con traducción de Alfons Moliné, se completa con dos historias cortas y una serie de extras que nos permiten conocer mejor los entresijos de la serie. Las historias cortas, aunque breves, mantienen el mismo nivel de humor y acción que las aventuras principales. Son relatos que funcionan como pequeños interludios, donde se exploran situaciones absurdas y se juega con los personajes de maneras más experimentales. Los extras, por su parte, son un verdadero regalo para los aficionados de la serie. Nos permiten adentrarnos en este mundo y conocer más sobre la historia de la serie, así como sobre los personajes y los autores. Estos extras son una muestra del cariño y la dedicación con la que se ha trabajado en cada detalle de la serie, y ofrecen una visión más completa de lo que hace que «Sammy» sea tan especial.
