Perro de Estroncio volumen 3: Retrato de un mutante

Como ya dijimos en las anteriores reseñas, el origen de “Perro de Estroncio” (“Strontium Dog”) se remonta a su primera aparición en la revista Starlord en 1978, antes de ser transferido a las páginas de 2000 AD. La premisa se sitúa en un mundo post-apocalíptico devastado por la guerra nuclear, donde la radiación de Estroncio 90 ha dividido a la humanidad en dos clases: los Norms y los Muties. Estos últimos, deformados por la radiación, son marginados y discriminados. Cazados sin piedad, quien no es relegado a trabajos peligrosos como cazarrecompensas. En el tercer volumen de esta saga se recopila algunas de las historias más emblemáticas y reveladoras de la serie. Desde las primeras aventuras en el denso y atmosférico Vega hasta enfrentamientos épicos con criminales despiadados y figuras muy cercanas familiarmente a nuestro protagonista, cada historia es una exploración de los límites de la justicia y la lealtad. Gracias a estos ingredientes, la saga creada por John Wagner y el legendario Carlos Ezquerra ha trascendido las páginas de 2000 AD para convertirse en un ícono cultural, con personajes inolvidables.

En este recopilatorio destaca la saga de 19 partes llamada “Retrato de un mutante” («Portrait of a Mutant«), que revela el origen de Johnny Alpha y los eventos que lo llevaron a convertirse en el legendario cazador de recompensas. Todo comienza con Johnny Alpha y su compañero Wulf Sternhammer, recibiendo una misión para capturar a Nelson Kreelman, un personaje con un pasado íntimamente ligado a Johnny. Esta misión sirve como punto de partida para un viaje introspectivo en el que se revela la historia de nuestro mutante de ojos penetrantes. Johnny Kreelman, antes de convertirse en Johnny Alpha, es el hijo de un prominente político antimutantes. Desde joven, Johnny enfrenta el rechazo y la vergüenza de su padre debido a sus mutaciones. La vida de Johnny empeora progresivamente, llevándolo a huir de casa y unirse al ejército rebelde mutante. En este proceso, cambia su nombre a Johnny Alpha para ocultar su conexión con su padre y simbolizar su nueva identidad como líder rebelde. La historia profundiza en la lucha de los marginados contra un sistema opresivo y discriminatorio. Mientras tanto Johnny emerge como un líder carismático y valiente, decidido a luchar por la justicia y la igualdad. La trama explora las batallas y sacrificios de los rebeldes mutantes, subrayando los temas de resistencia y redención. El clímax de la historia se centra en la confrontación entre Johnny y su padre, Nelson Kreelman. Este enfrentamiento es tanto físico como emocional, encapsulando la lucha interna de Johnny entre su deseo de justicia y su resentimiento personal. Con todos esos hilos se hizo una de las mejores sagas que se realizaron en 2000 AD en aquellos momentos.

El guionista que llevó a cabo esta historia fue Alan Grant, abordando de manera directa y profunda el tema del prejuicio. Los mutantes, como minoría marginada, representan a cualquier grupo oprimido en la sociedad, enfrentando odio y discriminación basados en su apariencia. La historia expone las injusticias que sufren y la lucha continua por sus derechos y dignidad. La transformación de Kreelman a Alpha simboliza su búsqueda de identidad y redención. Al adoptar un nuevo nombre, Johnny rechaza el odio y la vergüenza de su pasado, abrazando su papel como defensor de los indefensos. Su viaje es una metáfora de la autoaceptación y la lucha por un propósito mayor. La relación de Johnny con su padre es central en el guion, explorando temas de traición, lealtad y el deseo de aprobación. La historia muestra cómo Johnny, a pesar del rechazo de su padre, busca su propio camino y encuentra una nueva familia en la rebelión mutante.

Cabe destacar también otras historias que aparecen en el volumen, con guiones de Ian Rogan y Gary Rice llevando acabo la saga “Asalto en Trigol” y “El Asunto Kroll”. Dos historias bien realizadas e interesantes, pero con mucho menor nivel que su predecesora.  

En el aspecto gráfico, el estilo de Carlos Ezquerra es inmediatamente reconocible por su combinación de líneas gruesas, detalladas y expresivas. Sus personajes suelen tener una apariencia robusta y angulosa, con una atención meticulosa a los detalles de sus rostros y vestimenta. Ezquerra utilizaba una técnica de entintado que destacaba por su densidad y precisión. Sus líneas gruesas y definidas daban a sus dibujos un peso y una solidez que complementaban perfectamente los temas oscuros y sombríos de la serie. Las secuencias de acción son dinámicas y muestran la maestría que tenía Ezquerra en la composición y el movimiento. Su capacidad para capturar la intensidad de una pelea o una persecución es impresionante, y cada viñeta está llena de energía y movimiento. Aunque Ezquerra también trabajó en color, su uso del blanco y negro es particularmente efectivo. La elección de trabajar en blanco y negro no solo refleja las limitaciones de producción de la época, sino que también contribuye a la atmósfera oscura y sombría de la historia. Ezquerra utilizaba el contraste entre la luz y la sombra para crear profundidad y dramatismo. Su dominio del entintado le permitía jugar con las texturas y los detalles de una manera espectacular. De la misma manera hay que llamar la atención sobre los dibujantes que plasman sus tintas en las dos historias antes mencionadas, que son Rob Moran y Steve Kyte, que no llegan al nivel del dibujante zaragozano, pero cumplen a la perfección su labor en estas páginas.

Este tercer volumen que edita Dolmen Editorial incluye “2000 AD Progs 189-197, 200-206, 210-221”, “2000 AD Sci-Fi Special 1979”, “2000 AD Sci-Fi Special 1980”, “2000 AD Annual 1980” y  “2000 AD Annual 1981”. Con traducción de Alberto Díaz y rotulación de Germán Ampiee. Como extras tenemos una introducción de Barsen Sánchez, un epilogo de Diógenes Pantarújez y varias de las portadas dibujadas por Ezquerra. Al final, “Perro de Estroncio volumen 3” no solo consolida la posición de Johnny Alpha como un personaje icónico en el mundo del cómic, sino que también reafirmó la genialidad de Carlos Ezquerra como uno de los grandes artistas del medio. Si aún no conoces la historia de Johnny Alpha y su mundo, te invitamos a darle una oportunidad. Esta obra no solo te entretendrá, sino que también te hará reflexionar dejándote con ganas de explorar más de este fascinante universo.

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