Nuestro mundo era bello y lo llamaban Terra. Entonces llegaron los alienígenas e intentaron destruirnos, obligando a la gente a refugiarse bajo tierra y entonces hubo gran llanto y crujir de dientes.
Pero entonces nos salvaron los Terminadores, nuestros lideres sagrados. El alienígena fue expulsado y la Poderosa Terra volvió a resurgir.
Y se decretó que todos los alienígenas debían ser exterminados para que el pueblo nunca volviera a vivir con miedo.
Pero debemos estar siempre alerta, pues el alienígena se esconde en nuestro seno. Y por ello os ruego hermanos…
¡Sed puros! ¡Sed conscientes! ¡Sed buenos!

El tebeo llamado “Nemesis: The Warlock” es un monumento a la imaginación desbordante y al ingenio creativo que define muy bien el género del cómic de ciencia ficción. En las páginas de este tebeo legendario, Pat Mills, Kevin O’Neill y Jesús Redondo crearon un universo tan vasto y rico que desafía la comprensión misma del lector. Es un mundo donde la epopeya y el horror se entrelazan en una danza macabra; donde los dioses son monstruos; los héroes, demonios; donde, en definitiva, la línea entre la realidad y la pesadilla se desvanece en la oscuridad eterna. En el corazón de esta space opera infernal yace una amalgama de elementos que dan forma a su esencia única y seductora. Aquí, la épica se entrelaza con el horror de una manera que desafía toda descripción y comprensión. Es un universo de mutaciones grotescas y metamorfosis infernales, donde la carne se convierte en pesadilla y la forma se desintegra en el caos. Es un viaje al abismo, una odisea a través de los dominios del terror y la locura, donde los horrores del más allá se entrelazan con las maravillas del cosmos para crear una síntesis única de asombro y pavor.
En el año 1980, en el número 167 de la revista 2000 AD, nació una de las sagas más icónicas y revolucionarias del cómic británico. Esta epopeya cósmica comenzó con un relato titulado «The Terror Tube«, parte de una serie de historias únicas inspiradas en la música popular, conocida como «Comic Rock«. En «Terror Tube», los policías son retratados como una mezcla entre la Inquisición Española (el personaje Torquemada recibe su nombre del infame inquisidor Tomás de Torquemada) y el Ku Klux Klan (o de penitentes de Semana Santa españoles), lo que facilita su identificación como los villanos de la historia. Todo lo que se ve de Némesis en esta primera entrega es el exterior de su aerodinámica nave orgánica, la Blitzspear.

P
osteriormente, la figura de Némesis, con un aspecto demoníaco cuyo nombre inspira terror en los corazones de los tiranos, es el centro de esta epopeya cósmica. Es un símbolo de resistencia contra la opresión y la tiranía, un guerrero en guerra contra los mandamases del orden y la sumisión. En su lucha por la libertad y la justicia, Némesis se enfrenta a una galería de monstruos y villanos que desafían toda imaginación, desde el retorcido Torquemada hasta los grotescos Inquisidores que son los agentes del imperio. En el cosmos de Terrapoder, un planeta emblemático que sirve como la capital de un imperio galáctico cruel y despiadado, la oscuridad se expande hasta los confines de la galaxia. En este mundo alienígena, la opresión es ley y la intolerancia es la moneda de cambio. Aquí, en este escenario infernal, se alza la figura de Torquemada, un ser retorcido que encarna la crueldad y el fanatismo en su forma más pura. Su misión: purgar toda vida alienígena, erradicar cualquier rastro de diversidad, y establecer un orden galáctico basado en el miedo y la sumisión. Sin embargo, en la penumbra de la tiranía, surge una luz de esperanza, una figura que desafía el yugo del opresor: Némesis, el Warlock.
Pat Mills y Kevin O’Neill, los genios creativos detrás de este ya clásico, nos sumergen en un torbellino de emociones y reflexiones a través de una trama rica en matices y simbolismo. La dualidad entre Torquemada y Némesis es el motor que impulsa la narrativa de este comic. Dos seres opuestos, dos filosofías irreconciliables, en un enfrentamiento que trasciende lo físico y se adentra en el terreno de lo metafísico. Torquemada, el tirano despiadado obsesionado con la pureza y el orden. Némesis, el rebelde que desafía la tiranía y abraza la diversidad. Los dos antagonistas representan dos caras de una misma moneda, dos fuerzas en constante conflicto cuyo destino está entrelazado en un duelo sin fin. La profundidad de los personajes y la complejidad de sus relaciones se amalgaman con una trama magistralmente construida, que combina elementos de la space opera con la sátira social y los tintes de tragedia shakesperiana. En este sentido, Nemesis the Warlock se convierte en mucho más que una simple historia de ciencia ficción; es un tratado sobre el poder, la libertad, la intolerancia y la lucha por la supervivencia en un universo hostil y despiadado. Uno de los aspectos más fascinantes es su capacidad para explorar temas universales a través de un prisma fantástico y surrealista. La lucha entre el bien y el mal, la resistencia contra la opresión, el precio de la libertad y el sacrificio personal son temas recurrentes que se ven a lo largo de toda la obra. En este sentido, la figura de Némesis se convierte en un símbolo de esperanza y resistencia, un faro de luz en la oscuridad, cuya determinación y coraje inspiran a aquellos que luchan por un mundo mejor.

En lo gráfico, el arte de Kevin O’Neill y Jesús Redondo da vida a este mundo de pesadillas y maravillas con una maestría que roza lo divino. Sus diseños imposibles y sus trazos vibrantes capturan la esencia misma del universo más espacial, desde las vastas ciudades alienígenas hasta los abismos del espacio profundo. Cada viñeta es una obra de horror y asombro, un destello de genialidad que ilumina las sombras del cosmos con una intensidad deslumbrante. La habilidad de O’Neill para capturar la esencia de los personajes y los escenarios es verdaderamente notable. Su estilo único y su enfoque innovador han dejado una marca en el género del cómic de ciencia ficción, inspirando a generaciones de artistas y lectores por igual. Jesús Redondo, por su parte, aporta su propio estilo y su talento innato al universo de «Nemesis the Warlock». Su habilidad para capturar la energía y la emoción de cada escena es verdaderamente impresionante, siendo su atención al detalle es asombrosa. Cada trazo está lleno de vida y movimiento, y cada personaje está imbuido de una profundidad y complejidad que los hacen verdaderamente impresionantes.
La edición original se puso a la venta en el mercado británico bajo el sello editorial 2000AD. Ahora, gracias a Dolmen Editorial tenemos por fin en España esta obra, en un tomo recopilatorio que incluye lo publicado en 2000AD progs 167,178,179, 222-244,246-257, 2000AD Sci-Fi Special 1981 & 2000AD Annual 1982-1984. Es un formato en tapa dura con 192 páginas la mayoría en blanco y negro con algunas de ellas a color, contando con una introducción de Carlos Portela y en los extras, una entrevista realizada por Koldo Azpitarte a Jesús Redondo. Además, al final del tomo aguarda un texto de Julio Padrón con imágenes de bocetos realizados por Kevin O´Neill. Eso espera en este volumen, traducido por Lorenzo Díaz y la rotulado por Germán Ampiee. Todo eso espera en este volumen, donde la brillante inventiva que impregna cada página de «Nemesis: The Warlock« es testimonio del talento incomparable de sus creadores, Pat Mills, Kevin O’Neill y Jesús Redondo. A través de los ojos del enigmático Némesis y su enfrentamiento con el despiadado Torquemada, los lectores serán transportados a un mundo de maravilla y terror, donde cada página es un testamento de creatividad e imaginación sin límites.
