Hollywoodland: Historias jamás contadas del celuloide

Hollywood. Una palabra que evoca luces brillantes, alfombras rojas y estrellas cinematográficas, es mucho más que un simple distrito de Los Ángeles. Más que una industria, un sueño. Una marca y, en muchos sentidos, un mito cultural. A lo largo de los años, Hollywood ha sido el epicentro de la industria cinematográfica mundial, creando y exportando historias que han dejado una marca indeleble en la cultura popular. Desde sus humildes inicios hasta su posición actual como una fuerza dominante en el entretenimiento global, la historia de Hollywood es una narrativa rica en triunfos, tragedias, éxitos y desafíos. En la obra de Benoît Drousie (Zidrou), Eric Maltaite y Philippe Ory llamada “Hollywoodland” veremos esas historias jamás contadas protagonizadas por rostros desconocidos que nunca llegaron a aparecer en pantalla pero que también forman parte de la historia de meca del cine.

En el verano de 1923, trece letras gigantes, un despliegue masivo de bombillas y varias capas de pintura blanca dieron a luz al icónico letrero «Hollywoodland». Este símbolo monumental, originalmente concebido como una estrategia publicitaria para una nueva subdivisión residencial, se convirtió rápidamente en el emblema de la meca del cine. Aunque con el tiempo perdió cuatro de sus letras, el letrero «Hollywood» sigue siendo una de las imágenes más reconocibles en el mundo, representando no solo un lugar geográfico, sino una promesa de glamour, fama y fortuna. A lo largo de los años, Hollywood ha sido testigo de innumerables historias de éxito, pero también de tragedias y fracasos. Detrás de las luces brillantes de la fama, se esconde una red compleja de individuos que han contribuido de manera silenciosa pero significativa al mundo del cine. Los acomodadores, guionistas, pintores de carteles, aspirantes a actores relegados a papeles de extras, vendedores de perritos calientes, y gigolós, todos forman parte de la trama única que ha dado forma a esa gran industria del entretenimiento.

Los acomodadores, como guardianes de la experiencia cinematográfica, han sido testigos de la evolución del cine desde sus modestos inicios hasta las superproducciones actuales. Su labor, a menudo subestimada, ha sido crucial para la creación de una atmósfera que sumerge a los espectadores en las historias que se desarrollan en la pantalla grande. Aunque anónimos, su contribución ha sido esencial para el éxito continuo de Hollywood. Los guionistas, por otro lado, como arquitectos detrás de las narrativas que han cautivado a audiencias de todo el mundo. Muchos de ellos, en su búsqueda de la excelencia, han afrontado desafíos y obstáculos considerables. Hollywood ha sido testigo de las luchas creativas y las victorias de estos artistas literarios, cuyas palabras han dado vida a personajes inolvidables y tramas apabullantes. Los aspirantes a actores, que sueñan con ver sus nombres en luces brillantes, han poblado las calles de los Ángeles desde sus inicios. Sin embargo, la realidad para muchos de ellos ha sido una lucha constante, enfrentándose a la competencia feroz y a menudo quedando relegados a roles secundarios o incluso a figurantes. A pesar de las dificultades, su persistencia ha sido una constante a lo largo de los años. En ocasiones acabando de trágicas maneras. Como los vendedores de perritos calientes, símbolos de la cultura callejera de Hollywood, han alimentado a generaciones de cineastas y aficionados por igual. Su presencia en las aceras, entre estudios de cine y salas de proyección, ha sido una parte integral de la experiencia cinematográfica en esta tierra de sueños. Detrás de cada paquete de palomitas y cada perro caliente vendido, hay una historia que contribuye a esa patina del celuloide tan preciado por el público. Finalmente aparecen personajes más oscuros que han habitado las sombras de la fama, también tienen su lugar en esta crónica. Hollywood no es solo luces brillantes y alfombras rojas; también alberga historias de decadencia y desesperación.

La celebración de los 100 años de Hollywood sirve como un telón de fondo especial para esta empresa creativa de Zidrou. En lugar de mirar hacia las luces brillantes de la fama, se sumerge en las sombras donde residen las historias olvidadas. Este enfoque no convencional promete arrojar luz sobre aquellos cuyas contribuciones, aunque no llegaron a las pantallas, siguen siendo fundamentales para el tejido mismo de Hollywood. Zidrou, con su destreza narrativa, transforma el escenario de Hollywood en un teatro donde los rostros desconocidos son los protagonistas. A través de una serie de relatos breves, cada uno actúa como una ventana a un mundo de sueños, desafíos y momentos efímeros que han definido la esencia de la industria cinematográfica. Siempre atento a los matices del pasado, Zidrou teje nostalgia en cada uno de sus relatos. A medida que sus personajes exploran las calles de Hollywood, se encuentran con ecos de los días dorados de la industria cinematográfica. La nostalgia se convierte en un hilo conductor, conectando el presente con un pasado lleno de glamour, innovación y sueños; unos cumplidos y otros rotos. En este proyecto, Zidrou sienta las bases para el legado de aquellos que permanecieron en las sombras de Hollywood. Sus historias, aunque breves, son monumentos a la contribución única de esos rostros desconocidos. Así es este reconocimiento, donde magia de Hollywood no solo radica en las estrellas de la pantalla, sino en la multiplicidad de vidas que han convergido y divergido en las calles de esta ciudad icónica. En lo gráfico, El estilo de Éric Maltaite es una odisea visual que abarca décadas de evolución y experimentación. Su entrada en el mundo del cómic desde una edad temprana, influenciado por la presencia constante de su padre, le proporcionó una base sólida, pero su creatividad intrépida lo llevó a explorar diversas técnicas y estilos. Maltaite, bajo la influencia inicial de su padre, Will Maltaite , el creador de «Tif & Tondu«, desarrolló una comprensión profunda de las raíces clásicas del cómic. Sin embargo, en lugar de replicar el estilo de su progenitor, Maltaite optó por desviarse creativamente, buscando una voz gráfica propia. Una que despliega, sin ir más lejos, en este tebeo con resultados magnificos.

La edición original se esta publicando en Francia en volúmenes individuales. Bajo el sello Fluide Glacial tenemos los dos primeros tebeos. Gracias a Dolmen Editorial, tenemos disponible esta obra en un formato integral que abarca esas dos historias. Con un tamaño de 23×30 centímetros y tapa dura. Son 120 páginas a color y como detalle final nos ofrecen una historia inédita en la versión original. Una edición está muy cuidada, con una rotulación de Gaizka Medrano que se agrace a la hora de la lectura.

«Hollywoodland» pone acertadamente el foco en la realidad que fue detrás del telón, donde los verdaderos héroes a menudo trabajan en las sombras. Mientras las luces del escenario iluminan a las estrellas principales, este cómic nos sumerge en la oscura travesía detrás de la fachada brillante de la fama. Nos recuerda que, en la implacable búsqueda de la notoriedad, la vida detrás de las cámaras puede ser una lucha silenciosa, donde los sacrificios y las sombras son tan intrincados como las tramas en la pantalla grande. Así Hollywoodland nos invita a reflexionar sobre el precio de la fama y cómo, a veces, el brillo del estrellato puede cobrar un tributo demasiado alto, revelando que no todo es color de rosa en el deslumbrante universo de Hollywood.

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