
“He’s for everyone of us
Stand for everyone of us
He save with a mighty hand
Every man every woman
Every chill-he’s a mighty
Flash”
(“Flash’s Theme” (Brian May). Interpretado por Queen)
Hace 90 años una amenaza inminente llegaba a la tierra: un cuerpo celeste se aproximaba, del tamaño de un planeta y todo parecía indicar que la colisión era lo más probable. Desde su estudio, el Dr. Hans Zarkov trabajaba día y noche para buscar una solución para evitar la catástrofe, mientras la desesperación corría entre la ciudadanía. De repente, dos supervivientes de un viaje transcontinental aterizaban en paracaídas cerca del observatorio de Zarkov. El científico los tomó por espías y les obligaba, a punta de pistola, a subirse junto a él en el cohete que había diseñado. Un cohete cuyo objetivo era ir hacia el cuerpo celeste que se aproxima a la tierra. Ese cuerpo no es otro que el planeta Mongo. Y los tripulantes forzados que acompañan a Zarkov eran Dale Arden y el jugador de polo que iba a adquirir la fama como uno de los mayores héroes de la ciencia ficción de las tiras de periódico del siglo XX: Flash Gordon.

Esto es lo que se encontraron muchos lectores en Estados Unidos aquel domingo de 1934, la primera tira dominical de Alex Raymond que inauguraba dos de sus series icónicas: Flash Gordon y Jim de la Jungla («Jungle Jim«). King Features Sindicate conseguia colocarse como una de las agencias de “Daily Strips” más significativas del mercado con las creaciones de Raymond, que en breve seguiría otro hallazgo: “Agente Secreto X-9” («X-9 Secret Agent»), aparecida el 22 de enero del mismo año y reservada para las tiras diarias, mientras Jim y Flash ocupaban a color la tira del domingo.
Así se dio a conocer uno de los iconos populares de la ciencia ficción del siglo XX. Una creación que bebió de referencias previas de la época para construirse, especialmente los relatos pulp y algunas de las seminales y previas tiras de prensa de la época. Así podemos rastrear elementos de Flash Gordon en «When Worlds Collide» de Edwin Balmer y Phillip Wylie, en «John Carter of Mars” de Edgar Rice Burroughs o de las primeras tiras de “Buck Rogers” de Philip Francis Nowlan que dibujó Dick Calkins. A su vez, estas obras bebían de la ciencia ficción previa de Julio Verne o H. G. Wells, pudiéndose establecer el hilo que recorre la evolución del género de la ciencia ficción en la edad contemporánea.

“Just a man
With a man’s courage
Nothing but a man
But he can never fail
No-one but the pure at heart
May find the Golden Grail”
Del mismo modo Flash Gordon fue una influencia notable en otras creaciones que vinieron con posteridad. La más notable y evidente es “Star Wars”, cuyo nacimiento vino dado por la imposibilidad de que George Lucas pudiera llevar al cine a “Flash Gordon”. El propio Lucas ha reconocido que de no haber existido “Flash Gordon” posiblemente su “space opera” no hubiera existido. Paradójicamente, cuando Dino de Laurentis llevó al cine a “Flash Gordon” en la cinta dirigida por Mike Hodges y protagonizada por Sam J. Jones en 1980 fue un rotundo fracaso comercial en comparación con la saga de Lucas. Si bien, después el film alcanzó el estatus de pelicula de culto con posterioridad.

Volviendo a aquellas páginas donimicales de 1934, durante varias semanas Alex Raymond llevó a los lectores a que descubrieran un nuevo plantea lleno de razas exóticas y bajo el yugo de «Ming, el despiadado«, el villano de la saga, que, de acuerdo con las convenciones y estereotipos sociales del Estados Unidos de la época portaba rasgos orientales (otro ejemplo sería Fu Manchú). Así se descubrió un rico planeta entre enero y abril de 1934 en la primera aventura seriada de Flash Gordon: “En el planeta Mongo” ( “On the planet Mongo”), mientras que el detallista trazo de Raymond cautivó a miles de lectores expandiendo su imaginación en viñetas que son, a día de hoy, arte puro.
“Flash
Savior of the Universe
Flash
He save everyone of us
Flash
He’s a miracle
Flash
King of the imposible”

Ese fue el comienzo de este personaje que hoy cumple noventa años. Que hasta 2003 su tira dominical se produjo de forma ininterrumpida y que constituye, sin ninguna duda, uno de los pilares sobre los que se sustenta la ciencia ficción actual, tal y como es comúnmente aceptada. Desde los barrocos y elegantes lápices y pinceles de Alex Raymond (que incorporó como guionista a Don Moore en abril de 1935) pasando por sus sucesores (Austin Briggs, Dan Barry, Mac Raboy, Bruce Jones, Al Williamson, Bruce Jones, Ralph Reese, Gray Morrow, Thomas Warkentin, Andrés Klacik y Jim Keefe, entre otros), Flash Gordon se ha consolidado como una de las figuras clave de la ciencia ficción del siglo XX. Incluso Umberto Eco lo citó como una de las figuras más importantes de la cultura occidental del pasado siglo. 90 años después, su huella es imborrable.

En lo editorial, el material clásico sigue gozando de buena salud comercial. Sirva de ejemplo la recuperación del mismo en cuidadísimas ediciones que lleva a cabo Dolmen, y que en breve va a reeditar el jugoso integral con las páginas de Flash Gordon y Jim de la Jungla de 1934 a 1939, autentico material para sibaritas. También, para el público generalista, Salvat ha inaugurado un coleccionable. A nivel internacional, en octubre del pasado 2023, Dan Schkade recogió el testigo en sus tiras digitales publicadas online en la web de Comics Kingdom. Y además, en el próximo Free Comic Book Day se inaugurará una nueva serie de Flash Gordon, escrita por Jeremy Adams, dibujada por Will Conrad y con portadas de Dan Panosian. Mad Cave Studios, tras haber llegado a un acuerdo con King Features Syndicate, llevará de nuevo a las comic shops a Flash Gordon para que protagonice nuevas aventuras. Por el momento, hoy celebramos que el 7 de enero de 1934 apareciera la primera tira del personaje en los dominicales. Noventa años después, la magia de Flash Gordon sigue salvando el universo con el torrente creativo de ciencia ficción que inauguró Alex Raymond.
