
Desde que Rob- Vel lo creara en 1938, Spirou ha sido un constante de la Bandé Dessinée franco belga. Personaje icónico del cómic europeo, su nombre encabeza uno de las revistas de cómics más longevas del viejo continente. Sigue ahí, frente a modas que vienen y modas que pasan. El eterno botones sigue proporcionando aventuras a sus fans, de todas las edades, en aventuras; algunas fieles al canon establecido, otras apartándose de el para alumbrar frescas propuestas. Como la que hoy nos ocupa: “Super Groom. Justiciero a la fuerza”, obra de Yoann, Fabien Vehlmann y Fabien Alquier. Un tebeo muy disfrutable, no solo para todas las edades, sino también para quien guste de tebeos de ambos lados del Atlántico: los de superhéroes y los de la BD franco belga.

Este tebeo inaugura una nueva serie del eterno botones, que tras 80 años como héroe pasará a convertirse en superhéroe: Super Groom, que podríamos traducir como “Super botones”. Así, en “Superhéroe a la fuerza” (“Justicier malgré lui”) asumirá el rol de vigilante de Bruselas en una trama en la que Fabien Vehlmann nos presenta una combinación de guiños y referencias al mundo del cómic, la cultura popular y la actualidad de estos últimos años.

En un tono dirigido acertadamente para todos los públicos, la aventura bebe de tópicos del género superheróico para satirizarlos. En primer término, el optimismo e inocencia eterna de Spirou. De frente, la crudeza de la sociedad actual e, incluso, la alusión de considerar al personaje de Rob Vel como desfasado entre el ocio de las pantallas y la espectacularidad de los superhéroes. Quizá por eso, Spirou da el paso en convertirse en superhéroe. Y así empieza esta divertida aventura, con altas dosis de ingenioso y mordaz humor, y el justo equilibrio entre lo tierno y la nostalgia…. De fondo, lo absurdo de la fama planea entre cuestiones de más calado como las ecológicas o la de la búsqueda de la identidad.
Sin duda, con todos esos parámetros, el tebeo es ambicioso en sus propósitos. Vehlmann materializa esa ambición en un resultado acertado, con un guion que discurre con eficaz naturalidad. A su lado, Yann dibuja páginas dinámicas, donde reviste de expresividad a cada uno de los personajes, consiguiendo sumergir en el cómic a cualquiera que se acerque a él. Y es que su asociación con Vehlmann es ideal. Ya lo demostraron en las aventuras de Spirou y Fantasio que acometieron juntos. Y aquí lo vuelven a hacer. El color elegido por Fabien Alquier potencia aún más la fuerza de este divertido cómic,

Así comienza esta nueva andadura de Siporu con esta nueva serie: Super Groom. Una serie que Dupuis ya ha editado dos entregas en francés y que Nuevo Nueve, en un ejercicio de buen olfato editorial, ha traído al mercado en castellano con una cuidada edición con traducción de Lorenzo Díaz. Si eres fan de Spirou este tebeo lo vás a disfrutar. Si no conoces al personaje, también. Ese es el encanto de este “Justiciero a la fuerza”. Esa es la magia de este “Super Groom”.
